La dislocación de la identidad magallánica-patagónica
en los textos poéticos “Puerto de Hambre” y “30 versiones de un cuerpo”

Gabriela Álvarez Gamboa

Universidad de Santiago de Chile
Magíster en literatura hispanoamericana y chilena
Estudiante del programa de Doctorado en Estudios Americanos
Becaria CONICYT
gabrielaalvarez5121@hotmail.com


 

   
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Resumen: Las identidades nacionales se construyen en un marco representativo que organiza las acciones de los sujetos, un espacio donde los “juegos” de poder determinan lo “verdadero” de acuerdo a los tópicos inscritos en el plano de la representación. El estudio de Stuart Hall, profundiza sobre los elementos que intervienen en la narración de la cultura nacional: el origen, la invención de la tradición, el mito fundacional, entre otros. Nuestra inquietud es qué sucede con aquellos textos que no coinciden con tal narrativa identitaria. El análisis propuesto es observar la posicionalidad enunciativa de los trabajos poéticos de Christian Formoso y Alejandro Alasevic, y los conflictos que surgen en la delimitación de la identidad magallánica-patagónica.
Palabras clave: Patagonia - representación - identidad - poesía

Abstract: National identities are built in a the frame representative who organizes the actions of the subjects, an space where "games" can determine the “true" according to the topics registered in the plane of representation. The study by Stuart Hall, deepens on the elements involved in the narrative of national culture: the origin, the invention of tradition, the foundational myth, among others. Our concern is what happens to those texts that not match the narrative of identity. The proposed analysis is to observe the positional enunciative the Christian Formoso and Alejandro Alasevic, and conflicts that arise in defining the identity Magellan Patagonian.
Key words: Patagonia - representation - identity - poetry

 

Las identidades nacionales se construyen en un marco representativo que organiza las acciones de los individuos, un espacio donde los juegos de poder determinan los tópicos inscritos en el plano de la representación. Son las “viejas identidades” que durante el periodo de la modernidad tardía entran en conflicto y fragmentan al sujeto moderno unificado. Crisis que se manifiesta con la dislocación del sujeto por la pérdida estable del sentido de sí mismo; movimiento que radica en una pluralidad de identidades que corrompe la narrativa del yo bajo una coherencia sincrónica. O bien, el sujeto se enfrenta a los problemas de sentido en el mundo social - cultural, ya que los relatos (étnicos, nacionales, géneros, etc.) que lo interpelaron han perdido fuerza representativa. La consecuencia es una explosión de una identidad móvil, contradictoria, en que las tensiones son más evidentes que los acuerdos. (Hall 1991: 596)

¿Qué estructura narrativa establece las identidades nacionales? La cultura nacional se forma por símbolos y representaciones, es un discurso que construye significados para organizar las acciones de los sujetos e intervenir en la noción que tienen de sí mismo. Hall sobre este punto, detalla cinco elementos de cómo la nación se narra:

1. La narrativa de la nación: Por medio de la historia, la literatura, los medios de comunicación y la cultura popular, proporciona un inventario de paisajes, símbolos, y ritos que unen las experiencias de los sujetos en estos ejes representativos.

2. El origen: Resaltar caracteres que está en los inicios de la historia y que permanecen inalterables con el paso del tiempo, y que son elementos esenciales a defender.

3. La invención de la tradición: Son prácticas de naturaleza simbólica que establecen los valores y normas de comportamiento que por repetición mantienen la continuidad con un pasado histórico.

4. El mito fundacional: Es ubicar la historia de la nación en una atemporalidad en que “ellos están perdido en la llovizna de un tiempo, no real sino mítico” (Hall 1991: 600).

5. Por último, la identidad nacional pretende edificar (se) simbólicamente a una idea de pureza social, y que el sujeto se adhiere a un pueblo “original”.

Por otro lado, Homi Bhabha revisa las estrategias de identificación que funcionan en nombre de la nación. Su crítica gira en torno a cómo el “pueblo” es pensado bajo una temporalidad horizontal que clausura la complejidad de los procesos de identificación cultural. De acuerdo al autor, se requiere entrever otros movimientos de escrituras: “una temporalidad de representación que se traslada entre formaciones culturales y procesos sociales sin una lógica causal centrada” (Bhabha 2002: 77) es decir, dispersar el tiempo homogéneo que encierra la sociedad en el vacío de la horizontalidad.

Se necesita entonces, dar cuenta de las intersecciones ambivalentes del tiempo- lugar que expresan la problemática de la formación de la nación y leer entre los márgenes de estos espacios cómo el concepto de “pueblo” emerge en una gama de discursos adheridos a un doble movimiento narrativo: performativo (presente) y pedagógico (pasado).

Al continuar con este argumento, ampliamos el análisis hacia el discurso poético como posibilidad de hacer un reclamo al proceso homogéneo de interpelación discursiva, y preguntarse de qué manera se puede leer la crisis de la identidad. Específicamente, revisar la posicionalidad enunciativa en los trabajos poéticos de Christian Formoso y Alejandro Alasevic con respecto a la temática conflictiva de la identidad magallánica-patagónica.

 

“Puerto de Hambre”

“Puerto de Hambre” nos comunica esa otra cara de un Magallanes marcado por “la estirpe y la derrota final de Sarmiento”, palabras del autor que se conecta con los orígenes formativos de la Patagonia chilena. La apuesta de Formoso es hablar de lo posible en que la derrota se desnuda como marca identitaria porque los hechos históricos la han olvidado. El sujeto poético indaga en los terrenos de la muerte, personificada en distintas personas que hablan entre los espacios más simbólicos de Magallanes (El cementerio, parque María Behety, Puerto de Hambre, etc.). El retorno al origen, permite entrever los fantasmas y las voces inscritos en una temporalidad discontinuada que fisura la estructura horizontal de la narrativa identitaria. Problemática que Homi K. Bhabha indaga en las interpelaciones discursivas, proceso donde el pueblo es pensado en una doble temporalidad. Primero son objetos históricos (“pedagogía nacionalista”), amarrados firmemente a un origen; pero también, son sujetos de significación que deben borrar cualquier presencia previa u originaria para demostrar su contemporaneidad, lo nacional agrupado a un sentido reproductivo. (Bhabha 2002:182). Tal ambivalencia del proceso rompe con la temporalidad horizontal que caracteriza la narración de la identidad nacional, un espacio difuso que se dispersa hacia otros campos de significación.

Puerto de Hambre ahonda en los espacios de escritura de la identidad, mediante la pluralidad de voces que intervienen fantasmagóricamente para hablar de asuntos pendientes, así como de otros, que lamentan su situación detenida en un espacio adherido al deterioro corpóreo que sufren:

…y caen a mis pies las estaciones diariamente, en la tregua del sol descolorido, y caen señales tan llenas de despojos, entre grandes rocas y sobre acantilados, como alas empapadas, a morir entre las piedras. Y así por cada piedra, eternidad partida ahogada en una gota; resplandeciente hijo de la brecha y la conciencia. Voy con la sangre hundida en mis escombros, y una hembra ardiendo en cada dedo de la noche, con resistencia y furia respiro mi esperanza, y me devora el corazón este desastre. (Formoso 2005: 29)

El libro está organizado en tres partes, en la primera remarca las contradicciones de Sarmiento con respecto a su misión en la Patagonia, de las autopreguntas del porqué la tozudez de instaurar una colonia en un país extremadamente difícil. El poema pone acento en las vicisitudes existenciales del capitán por el eminente fracaso que significaría la misión española:

Ya prendí fuego a la nave, ya muertos
dardos conjurados de la reminiscencia
es así la aparición de vuestra errata
vuestro estigma malamente encarnado
desde cubiertas purpúreas, desde velas henchidas
por el vaho de la muerte.
(Formoso 2005: 26)

De alguna forma, los hechos épicos del relato regional tienen una base contradictoria que se escenifica con la agonía insistente de las voces, por eso Sarmiento se pregunta por los sollozos callados, por las viejas osamentas extraviadas en los heroicos cantos magallánicos, son los “alfabetos mudos de una verdad marchita” oculta en la horizontalidad impuesta. Los marineros y mujeres de la colonia “Rey Don Felipe” toman la palabra para rechazar la tierra maldita que mutila sus esperanzas: “así, me despojaron de mi lengua, la llevaron peces arriba en la geografía blanca de su especie, hasta dar con la boca de la muerte, por donde ahora hablo”. (Formoso 2005: 31)

La siguiente parte, el autor mezcla crónicas con el texto informativo para avanzar históricamente hasta los primeros años de la formación de Punta Arenas. El motín de astilleros y el levantamiento de Cambiazo fueron circunstancias conflictivas en el asentamiento colonial, en la oposición al fortalecimiento del mito fundacional. La delincuencia y la piratería no encaja en este relato, por eso el castigo de Cambiazo (la mutilación) demuestra los momentos de violencia que son superados por el afán de homogenizar las identidades:

Condénase al reo Cambiaso
a ser degradado, fusilado i descuartizado
a hachazos en sitio público
como autor de sedición a mano
armada, homicidios reiterados
robo y piratería
incendio y asalto
(Formoso 2005: 58)

Finalmente, el cementerio general es el lugar propicio para escuchar a quienes reiteran situaciones perdidas en la memoria, un relato atemporal en el cual los muertos pueden revelar misterios en que sólo ellos tienen acceso:

A esto entrego los días, el oído
y el ojo afino
mientras una avalancha de sangre
en el cielo
recoge la llama de todos
que se humillan y hablan
sin saber
porque caro
es el precio de la conciencia
bufo
el de la muerte
(Formoso 2005: 108)

Puerto de hambre representa las prácticas residuales de la sociedad por medio de la irrupción de temporalidades disyuntivas. Destruye el obsesivo ejercicio de volver al sitio “genuino” en el cual los sujetos son descritos con estereotipos (colonos- civilizados; indígenas-bárbaros), figuras que producen la solidez sociológica del relato regional. El poema se introduce en las zonas ocultas donde la voz de los muertos es siempre una enunciación presente; por tanto, el cuestionamiento de la identidad surge en la fuerza de renegociar aquellos términos y tradiciones a través de los cuales se construye. En resumen Puerto de Hambre utiliza las mismas mecánicas representativas para leer la región (recurrir al origen); sin embargo, escenifica un punto intermedio entre la producción acumulativa (pedagógico) y las estrategias repetitivas (performativa) para representar las experiencias individuales y colectivas olvidadas entre los bordes contemporáneos de la sociedad.

 

“30 versiones de un cuerpo”

El número que encabeza el libro podría simbolizar infinito, ausencia o multiplicidad. Es un texto de complejos matices que no permite al lector fijar una certeza de lectura debido a los movimientos continuos de cuerpos que se forman para huir inmediatamente hacia otros territorios del libro. Su base central son los fragmentos de un cuerpo que nunca termina de constituirse porque al autor le seduce más el desaparecimiento, la rearticulación y la disolución instantánea. El sujeto poético es un centro ausente al transformarse constantemente o introducirse en otro cuerpo que a su vez también se fragmenta. El texto de alguna forma, juega con el afán de interpretarlo todo, un espacio de ambigüedad que aborda al sujeto poético en el asomo y desarme persistente de su rostro, en la levedad de un cuerpo nunca finiquitado.

Los recursos textuales cumplen la función de exacerbar el significado incorpóreo de las imágenes, por ejemplo, utilizar plurales indefinidos o cambiar la ubicación de las voces para perderlos de vista. Los espacios no son enmarcados con un referente reconocible más bien, es una escena impalpable donde dialogan el o los sujetos. Por lo tanto, pierde fuerza representativa recurrir a los orígenes, asumir estereotipos o respetar la continuidad de las tradiciones, es comprender la identidad dentro de un proceso continúo que interpela al sujeto identificarse temporalmente con sus signos. 30 versiones de un cuerpo, conjuga un tiempo diferenciado que rompe con la barrera horizontal de la narrativa identitaria, ya que es un espacio abierto a la pluralidad de significados mediante la diseminación textual del sujeto.

Discurso poético que no recurre a la oposición de conceptos para demostrar el conflicto identitario. La apuesta de escritura es más radical: simular, deshacer o sumergir. Imágenes que no proponen un sujeto específico en contraposición al relato regional, porque la indeterminación refuerza las tensiones que están oculta en la continuidad ambivalente de la estructura identitaria. Destaca entonces, una temporalidad instantánea, un ritmo que libera conceptos fijos. Insinuar en el texto apunta a desmantelar lo trascendente, la inmovilidad histórica aferrada a una corporalidad determinada; y si se diluyen, repiten o desaparecen en otros, se altera el presente de las representaciones culturales:

Domingo
La mesa es un espacio fingido
de cuerpos que no vuelven
de imágenes que esperan el momento de rozarnos

buscamos un lugar y nos sentamos
juntamos las rodillas, acomodamos la servilleta
untamos la mirada a la punta del zapato.
Por azar sobreviene una mueca
y disimulados en las margaritas del mantel
nos arribamos al vacío de los otros
Cada treinta y nueve segundos cruzamos las piernas
hundimos el estómago y hablamos poco

Las manos van por superficies conocidas
sosteniendo esa boca de dientes disparejos
arrojada una y otra vez sobre la carne

No hay descanso
sólo un aire en la necesidad de esta rodilla

Entre el postre y el café alguien raya el piso con los dientes:
“La mesa desaparece en un eructo”.
(Alasevic 2009:10)

La mesa en el sur simboliza el origen en que los valores permiten mantener las tradiciones culturales intactas. Por ejemplo, Rolando Cárdenas [1] reactualiza este espacio como custodio de una esencia que pese al desmantelamiento es recuperado por operaciones de la memoria. El domingo comparte también estos criterios, es el día en que las familias sureñas concurren a una circularidad de gestos que para Silvestre Fugellie [2] es la única forma de mantener las raíces. En el texto de Alasevic en cambio, la mesa contiene una hostilidad en el cual hablar, tragar y mirar concentra una calma espantosa, los sujetos acuden con una fila de muecas falsas, y lo esencial inscrito en la mesa se reubica con un carácter de desarraigo. La discusión en torno a la identidad se resuelve con la ausencia de un origen común que pueda estar en crisis, de ahí la radicalidad del texto que rompe con la horizontalidad temporal de la narrativa identitaria.

Los recursos utilizados son un nosotros indefinido moviéndose entre los límites de las servilletas en el asedio de otros cuerpos. Fragmentos disparados del mantel que solidarizan con la agonía silenciosa de un ellos. En un momento la atención se detiene en el acto sin descanso de comer, en una monotonía que encierra sus horrores; sin embargo, la mesa con sus circularidad agobiante es desgajada con la instantaneidad de una mueca espontánea: el eructo.

Domingo mediante la diseminación de los cuerpos reflexiona sobre la identidad en una escritura líquida que evita toda cláusula de conceptos. La irrupción temporal desaparece las costumbres en que un nosotros de ahora, de antes y después huyen de aquellas mímicas prestadas en que la tensión fue más evidente que los acuerdos.

Acrobacia es otro de los textos que apunta a la problemática de la identidad, poema que coincide con la pérdida corporal propia de los viajes chamánicos selk’nam:

Acrobacia

La insinuación de una acrobacia botada por el ombligo
el invisible soborno del cuerpo
enredado en la sal que dejó el gusto por la suerte.

Existe un riesgo cuando la luna
se vacíe de golpe
y nos cubra con su cara oscura

Casi un grito atrapado en sus orillas
o una herida resbalada por el tobogán de una mujer.

El aire nos invierte
con insistencias de tótem

donde no sirve el retorno ni la casa vacía

Basta un salto con la turbulencia de la cara
la velocidad de las pestañas
y los dedos índices quebrados.
(Alasevic 2009: 13)

En la cosmovisión selk’nam, Luna kreeh fue una chamán que debió huir hacia el cielo (desfigurada) por engañar a los hombres con mujeres disfrazadas de espíritus. En venganza, cada cierto tiempo se eclipsa para devorar a los hombres, castigo que se puede evitar con la visita de otro chamán; marcha que implica el abandono del cuerpo. Luna es quien decide aceptar o despreciar al visitante, si escoge lo último, una sombra cae sobre sus rodillas, señal de una muerte próxima.

Acrobacia textualiza los dos movimientos de la crisis de la identidad. El descentramiento del sujeto tras el paso incorpóreo del chamán ante la luna y su posterior regreso con la sentencia inscrita bajo sus rodillas. La sombra mueve el cuerpo hacia una indefinición de sentidos que se traduce en una ambigüedad que significa el estar/no estar, pero también, abarca la escisión con los límites cultuales-sociales, ya que la instantaneidad de cuerpos generan los conflictos. La casa como sostén de la narrativa identitaria no puede retener los desvíos constantes de rostros, ni la ambigüedad existencial del sujeto, entonces, el imaginario cultural se ubica en una pared difusa que desmantela el carácter fósil de las interpelaciones discursivas, ya que los jirones, remiendos de la vida diaria, niegan transformarse en signos de una cultura local coherente, es decir, son las manifestaciones de una contra narrativa de la nación que alteran las maniobras estratégicas a través de las cuales la comunidad imaginada reciben identidades esenciales (Bhabha 2002: 193).

Los textos que analizamos, no pretenden ser eco de quienes no son parte de las representaciones en Magallanes; no obstante, ponen en evidencia la marginalidad inscrita entre los elementos observados, y que finalmente fracturan las representaciones culturales que confeccionan una lectura sincrónica de la identidad exponiendo las tensiones propias de esta formación. En resumen, Puerto de Hambre y 30 versiones de un cuerpo cuestionan las estrategias que representan la identidad magallánica-patagónica mediante la utilización de recursos como la irrupción de temporalidades disyuntivas, la diseminación textual, y la dislocación del sujeto, fronteras problemáticas de la identidad que se ven retratadas en estas temporalidades ambivalentes del espacio-localidad.

 

Notas

* Artículo que forma parte de la tesis “El proceso de construcción de la identidad magallánica-patagónica” para optar al grado de Magíster en literatura hispanoamericana y chilena, impartido por la Universidad de Santiago de Chile (2008).

[1] Rolando Cárdenas. En el invierno de la provincia. Santiago: Sociedad de Escritores de Chile, Eds. Alerce, 1963. “…Nos sentaremos a la mesa como si tal cosa / a probar el pan de otros días / Un pájaro que cruce por la ventana / nos hará pensar en el bosque de pinos / donde el viento se revolvía furioso (…) Aún existirá el boliche/ donde se reunían viejos campesinos…” (Regreso)

[2] Silvestre Fugellie. Solana del Viento. Talleres Hersaprint Industria gráfica: Punta Arenas, 1967. “…La casa envejecida sostiene apenas/ un mundo de niños y de adultos: / unos pisan el piso con pasos lentos / y otros en alegre y veloz carrera / (…) Y, si es domingo: la juventud al cine,/ la esposa tejiendo o bordando/ y, en un rincón, sentado,/ muerdo ilusiones con la palabra muda…” (Círculo en la tarde)

 

BIBLIOGRAFÍA

Alasevic, Alejandro (2009): 30 versiones de un cuerpo. Buenos Aires: Editorial Dunken.

Bhabha, Homi K: “Diseminación. El tiempo, el relato y los márgenes de la nación moderna”. El lugar de la cultura. Manantial. Buenos Aires, 2002. pp. 175, 209.

Cardenas, Rolando (1963): En el invierno de la provincia. Sociedad de Escritores de Chile, Eds. Alerce, Santiago.

Formoso, Christian (2005): Puerto de hambre. Ediciones Universidad de Magallanes, Punta Arenas, segunda edición.

Fugellie, Silvestre (1967): Solana del Viento. Talleres Hersaprint Industria gráfica, Punta Arenas

Hall, Stuart: “The question of cultural identity”. Modernity. An introduction to modern societies. Oxford: Blackwell, 1991. pp. 595-634.

Chapman, Anne (1986): Los selk’nam. La vida de los onas. Emecé, Buenos Aires.

 

© Gabriela Álvarez Gamboa 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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