Espéculo

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Christos Tsiolkas

The Slap

  

 

 

Una sonora bofetada a la conciencia
Jorge Salavert

La escena inicial tiene lugar en el entorno típicamente suburbano de la Australia actual: un sábado por la tarde, en una barbacoa en el jardín de una casa australiana de clase media. En un momento que cada uno de los personajes va a recordar posteriormente como un antes y un después de algo importante y revelador - un hito personal para cada uno de ellos - un hombre adulto le da una bofetada a un niño de cuatro años. Este es el detonante narrativo y eje argumental de esta interesante novela.

Tsiolkas, autor residente en Melbourne y descendiente de inmigrantes griegos, nos ofrece a lo largo de los ocho capítulos en que divide la obra una visión asombrosamente variopinta, ricamente detallada y ante todo cruda de las tensiones socioculturales presentes en la Australia actual. Es una visión que en ningún momento nos va a dejar igual: son éstas cuestiones de índole moral y de identidad cultural, que se nos van a ir planteando a través de los distintos personajes. Cómo afrontan estos sus conflictos internos y externos con mayor o menor sagacidad suscribe gran parte del interés de la trama.

The Slap (La bofetada) es un lapidario retrato de la Australia de la era del anterior Primer Ministro, el conservador John Howard (1996-2007), bajo cuyo mandato político el país vivió tensiones sociales impensables unos años antes: la caza de los llamados ‘ethnics’ por parte de jóvenes que, invocando un patriotismo sui generis, hicieron gala de un violento comportamiento racista en la playa de Cronulla (Sydney), captado en imágenes que dieron la vuelta al mundo y que avergonzaron a muchos australianos.

Con The Slap, que ha merecido el Commonwealth Writers’ Prize de 2009 y ha sido finalista del Miles Franklin Literary Award (ganado por Tim Winton con Breath, ya reseñada en Espéculo 39 http//www.ucm.es/info/especulo/numero39/breath.html) Tsiolkas plantea un desafío en toda regla a esa moralidad pequeño-burguesa imperante en la clase acomodada australiana y a la que Howard logró convencer durante una década de que “nunca antes habían estado mejor”. La novela transmite una importante visceral energía, llena de enojo, de odios intensos y provocaciones.

Tsiolkas llevaba publicadas tres novelas antes de The Slap: Loaded (llevada al cine por Ana Kokkinos con el título de Head on, y cuyo principal protagonista, Ari, interpretó Alex Dimitriades), The Jesus Man y Dead Europe. En The Slap Tsiolkas demuestra ser un avezado narrador. Los ocho capítulos llevan cada uno por título el nombre de pila de uno de los personajes; el punto de vista del personaje prevalece en ‘su’ capítulo, y por ello la trama avanza presentándonos distintos puntos de vista con los que el lector puede fácilmente identificarse. Mas Tsiolkas hábilmente nos induce a sentir cierta comprensión incluso por los personajes que pudieran a priori resultarnos odiosos o incluso repulsivos.

Los invitados a la barbacoa proceden del variopinto espectro social que puede verse en cualquiera de las grandes ciudades australianas: hay hijos de emigrantes griegos, indios, una mujer de origen judío, una pareja anglo-céltica, un aborigen australiano que se ha convertido al Islam, una jovencita heterosexual y su amigo homosexual que no acaba de hacer pública su sexualidad. La conversación inicial gira en torno a la elección de colegio para los niños. Y es ahí, hacia todo aquello que rodea la educación y el bienestar de los hijos (y todas sus implicaciones en términos de estatus socioeconómico) donde Tsiolkas, con innegable maestría, dirige sus dardos: hacia el miedo moral, los prejuicios culturales, religiosos y raciales, hacia las sensibilidades, actitudes, pecados y vicios que subyacen en el credo político social de la clase media australiana. Es esta la que recibe, en y con la novela, una sonora bofetada.

Las consecuencias del bofetón inicial de Harry en casa de su primo Hector nos llevan a los siguientes siete relatos, que se conectan entre sí y se suceden cronológicamente. Tsiolkas se permite el lujo de incidir en las cuestiones personales de los personajes: así, Anouk, una exitosa guionista de 40 y pico años, opta por no tener hijos y dedicarse a escribir ficción; Manolis es un viejo emigrante griego, perdido y desorientado metafórica e ideológicamente en la sociedad actual; Gary, el padre del niñato que recibe la bofetada, es un mediocre artista, frustrado y alcoholizado; Aisha se debate entre su vida doméstica como madre y la posibilidad de iniciar una nueva vida tras un casual encuentro sexual. La dinámica estructura de la novela le permite a Tsiolkas en ocasiones retraerse un poco como narrador omnisciente y dejar que los personajes dirijan el hilo narrativo.

El lector que busque una novela de prosa elegante, cuidada y florida, que no indague en The Slap, pues no la encontrará. Encontrará en cambio un relato fascinante de lenguaje crudo y directo, con múltiples opciones y perspectivas, ante el que cabe esperar cualquier respuesta lectora, excepto la indiferencia. Y precisamente de eso Tsiolkas puede asumir todo el mérito.

 

© Jorge Salavert 2009

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero41/theslap.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2007