Espéculo

  Reseñas, críticas y novedades

 

 

Mª Dolors Renau

La voz pública de las mujeres

  

 

Un nuevo contrato social
Fabiola Maqueda

Dolors Renau, autora del ensayo “LA VOZ PÚBLICA DE LAS MUJERES”, ha ocupado importantes cargos institucionales dentro de la esfera de influencia del PSOE/PSC, y, actualmente, dedica sus esfuerzos a la formación política de las mujeres. Ya está dicho, así como si cualquier cosa, tal y como aparece en la cuarta de forros. Confiesa la autora que, a causa de esa extensa trayectoria al servicio del Feminismo activista, ha necesitado hacer balance de sus lecturas, pero sobre todo de sus experiencias y que, una vez agitado su conocimiento de causa, discriminando los tropezones que se resistían a la molturación, ha querido mostrar humildemente sus conclusiones a los lectores a fin de que nos aproveche. Y lo consigue.

¡Un minuto de silencio! El que nos permita respirar las reflexiones de George Steiner (2000) sobre los indeseables efectos, de barbarie, de la ilustrada cultura civilizadora occidental y que, además, fuera desgarro escenificado por los artistas de la Vanguardia histórica. La posmodernidad y sus filósofos no quisieron resolver tampoco ese contrasentido, amplificado, distorsionado, democratizado también por la industria cultural de los medios de comunicación ¿social?, aun a pesar de las advertencias de Adorno, Horkheimer o Benjamin. Frente a la totalización lo fragmentario. Y en eso estamos todavía.

Pero es que nunca se cumplió la totalidad liberadora, pues en el proyecto ilustrado de Rousseau una parte de la humanidad no se politizó. Y, más tarde, en el río revuelto de las constituciones liberales, las contradicciones siguieron alumbrando nuevos eufemismos para definir lo ausente. El concepto de mujer, ángel del hogar, comenzó a craquelarse. Su emancipación, que corrió inicialmente paralela a los destinos de los esclavos en las colonias, performaba ya la crisis de la luminosa Razón. El sufragio universal ha venido recorriendo su historia a la pata coja, sorteando el Feminismo y otras ideologías pacifistas, que han pretendido ser alternativas a la hegemonía de la violencia.

Un sujeto que se sustantiva en el género masculino (aunque no están todos los que son) y cuyo patriarcado ha sido registrado por la historiografía legitimista en aprovechables formas de apropiación del espacio público y que, a estas alturas, ha nombrado sucesoras a una cuota de mujeres con el estómago bien dilatado por la ventriloquía...

... Por fortuna, sigue habiendo un común sentido de lo que es necesario transformar, y cuyo cometido deberá ser el de poner límites a esta impía caza del SER HUMANO, a la confrontación de todos contra todos, en una escenificación del terror como solución única de la sociedad democrática globalizada de las últimas dos décadas. Una misión que esta siendo aceptada y comprometida por estrechos lazos de mujeres en resistencia, en todo el planeta. Un fenómeno de preciado asociacionismo, del que las Madres de la Plaza de Mayo es sólo una muestra; aquí se citan otros tantos ejemplos que ilustran la labor obcecada y valiente, invisibilizada por los mediáticos, como los protagonizados por Las Mujeres de Negro en Israel y Palestina; las Madres de Soldados Rusos en el conflicto con Chechenia, o Las Mujeres por la Paz en Colombia.

Por lo demás, no debería extrañar a nadie esta clase de iniciativas colectivas, pues caracterizan el espíritu femenino a lo largo de la Historia. Reproductibilidad que, sin embargo, no se ha tomado en cuenta para afirmar el verdadero Progreso. Aún peor, en este recién nacido siglo XXI, el PNUD, que nos informa anualmente sobre la evolución del desarrollo humano, discrimina los Derechos de la Mujer y la larga lucha por formularlos jurídica y socialmente, de los demás acontecimientos que inciden en la vigencia de los Derechos Humanos. Su representación sociológica debe corresponderse con una “variable independiente” disparatada al servicio de una fórmula de despacho que, experiencialmente, no puede medirse e históricamente puede refutarse con hechos objetivos.

La lucha por el voto femenino fue uno de los hitos más destacados de la Democracia y un eslabón imprescindible para declarar universal el sufragio.

Otro asunto de preocupación, cuyo análisis ocupa la segunda parte de este breve pero proteico ensayo de la barcelonesa Mª Dolors Renau, es el referido al futuro modelo de Estado que se encuadra en la perspectiva de una ética del cuidado. Una concepción compasiva, que informa la idea de renacimiento del hombre como eje rector y depositario de las políticas públicas frente a la invectiva de este capitalismo de la Bolsa o la Vida.

El largo siglo XX nos ha dejado en herencia un cuarto poder fortalecido en el mercado y que aspira a convertir el delicado equilibrio del Estado democrático en un simulacro de plató, en el que los ciudadanos seamos sólo espectadores.

¡Basta de espectacularización de la opinión pública! La negociación es un oficio inicialmente aprendido en la penumbra: la mujer de Oriente como de Occidente, que había heredado las claves de ese entramado de sus antecesoras como un modo de supervivencia, está preparada para activarlo como solución política, para comunicarlo en el ágora mundial.

Cree Renau que la política es la superación de la violencia por medio de la comunicación y en este sentido cita el casi verso de H. Arendt sobre “La condición humana”, cuando exclama: Sólo la violencia es muda, razón por la que nunca puede ser grande.

Llegamos con la autora a la conclusión de que es preciso ignorar las tentaciones del silencio (Steiner) para dar paso a la palabra “empoderada” de las mujeres.

Hay que desnaturalizar el uso de una violencia que nos consume y que no da tregua a la reflexión, a la acción comunitaria, a la emergencia de una opinión pública y de una sociedad civil real que recupere su derecho a la información... A un nuevo contrato social post ilustrado.

 

© Fabiola Maqueda 2010

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero43/vozpubli.html



Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2010