El mundo de la literatura infantil en un prestigioso premio otorgado
a un escritor de Chicago y a un ilustrador español
Andrés Pi Andreu y Kim Amate

Fernando Olszanski*


 

   
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Andrés Pi Andreu y Kim Amate han sido galardonados recientemente con el Premio Destino Apel·les Mestres de literatura ilustrada, uno de los más prestigiosos de la literatura infantil. Pi Andreu, cubano de nacimiento y residente en el área de Chicago, nos habla del premio, de lo que significa para él la literatura infantil y del sólido proyecto que empieza con Ediciones Malecón.

 

—¿Qué significa para vos el haber obtenido el Premio Destino Apel·les Mestres de literatura ilustrada?

APA: Aparte de una gran alegría, ha representado también la apertura de puertas que antes no sabía estaban cerradas. El prestigio que este concurso, el de más larga tradición en su género, permite que muchas editoriales se interesen en mi trabajo. Es un paso más en el largo y tortuoso camino que tiene que recorrer un escritor.

—¿Por qué literatura infantil? ¿Cuál es el mensaje, tus objetivos en este tipo de literatura?

APA: Mi familia proviene de una larga tradición de escritores y editores de literatura infantil. Pero no es esta la razón principal, quizás es más porque en muchos aspectos todavía soy un niño grande. Por otra parte, la literatura infantil es un genero que, en mi definición, contiene a lectores de todas las edades. El crear un mundo literario para los más jóvenes es una tarea muy difícil, porque para la mente adulta a veces es oscuro ver qué los atrae o qué los motiva. Yo diría que ser lo más honesto, humano y sencillo posible al escribir es la clave. Para mí la literatura infantil es también un medio para inculcar valores humanos y civiles a los niños, no a través de una moraleja, sino de simplemente contar una historia que los recree. Yo diría que el 90% de los libros para niños son leídos por sus padres, ellos son los que casi siempre empiezan a leerle al niño un libro, o les leen historias para dormir, o para entretenerlos. Creo que la literatura infantil debe cumplir dos objetivos, entretener a los niños, pero también a los adultos. Esa es una manera de alejar los textos infantiles de la ñoñería y las simplezas y exponer a ambos, padres e hijos, a contenidos mucho más interesantes y que puedan discutir, incluso en que los padres puedan educar a sus hijos. El hábito de lectura no se cultiva, desgraciadamente, con campañas escolares ni en arengas profesorales, el hábito de lectura se adquiere en el hogar y es responsabilidad plena de los padres. Últimamente la literatura infantil ha servido como un puente en mi obra hacia la literatura para adultos. Mi última novela se pudiera decir que no tiene un grupo de edad determinado como lector final, es una novela escrita para ser leída por todos. El cultivar la literatura infantil me ha permitido cultivar la síntesis, el poder narrar una historia interesante usando el mínimo de palabras, esto para mi es algo importantísimo a la hora de escribir para adultos.

—¿Que tanto coinciden la narración y la ilustración en este tipo de relato?

APA: En el álbum ilustrado o narrativa ilustrada, tanto el texto como la ilustración tienen que lograr un equilibrio tal que ninguno de los dos sea predominante. La ilustración no debe recrear lo que cuenta el texto, sino complementar, contar una historia paralela que enriquezca el cuento, Podemos hablar de “contar gráficamente”, este concepto va desde sustituir todas las partes descriptivas de una cuento por ilustraciones, hasta hacer historial, o guiones paralelos que aparentemente no tengan mucho que ver con el hilo narrativo principal, pero que sirvan para enriquecer el entorno y la psicología de los personajes. En la narrativa ilustrada es necesario un equilibrio 50-50 y esto solo se logra, a veces, escribiendo también un guión gráfico. Yo creo firmemente que hacer una guión gráfico entre el escritor y el ilustrador funciona muchísimo más que el modo clásico en que se hacían libros ilustrados: el escritor mandaba el texto, la editorial escogía una ilustrador, el ilustrador hacia su trabajo, y al final el escritor veía si le gustaba o no. Yo creo mucho más en el trabajo en equipo hasta para los detalles más ínfimos.

—¿Qué te llamo la atención del trabajo de Kim Amate?

APA: Kim es un ilustrador con una veta innovadora increíble. Con un imaginario de humor reventón y una técnica que viene de la más pura escuela española y catalana. Un tipo que no le tiene miedo a nada, que se aventura y aprende a medida que trabaja, con un concepto de espacio y de organización que lo hacen ser uno de los mejores ilustradores natos con que he trabajado.

—¿Tienen proyectos en conjunto para el futuro?

APA: Ahora mismo estamos terminando nuestro segundo álbum ilustrado, que esperamos salga muy pronto y ya estamos preparando un tercero, además de que también tenemos a medio hacer una serie de álbumes infantiles para nenes de 3 a 6 años.

—¿De que se trata La ventana infinita?

APA: La ventana infinita es un libro sobre los prejuicios, el miedo a lo desconocido y la amistad. La ventana es nuestra actitud ante la vida, que nos puede aislar si permanece cerrada e infinitamente infranqueable, o puede estar abierta y dejar pasar la luz, la amistad y la vida. Es un cuento sobre dos hermanos y un niño nuevo en el barrio y en cómo llegan a conocerse.

—¿Que más escribís?

APA: Este próximo 20 de junio se lanzará mi novela 274 en Miami, Puerto Rico, Nueva Jersey y Los Ángeles, bajo un sello editorial nuevo, Ediciones Malecón, de la editorial Lingua USA, que se dedicará a publicar literatura contemporánea latinoamericana, y que además lanzará una convocatoria de un premio de novela en español para personas que vivan en Estados Unidos. Ahora mismo estoy en medio de una nueva novela para adultos y con 2 proyectos de álbum infantil en la mira.

—Contanos un poco de que se trata 274.

APA: 274 es una novela sobre la inmigración, es un día en la vida de un niño, nueve meses después de haber llegado a USA con su madre. Es un road trip en un carro destartalado desde Miami a Hialeah, ida y vuelta, bajo un aguacero; una disección al dolor y a las esperanzas que significa el emigrar para todos, para los niños, los adolescente y los adultos. Es un texto redactado en primera persona por un niño de 12 años donde se mezcla el humor con la tragedia y el desarraigo, aunque sin perder nunca de vista la esperanza. Creo que 274 es una novela que te hará reír y llorar a la vez, que es la idiosincrasia del caribe, reírse de nuestras penas para no llorar.

—¿Sirve escribir en español en Estados Unidos, por qué?

APA: Yo creo que esa pregunta se responde si preguntamos cuántos hispanos vivimos en USA. Casi la población total de España. Yo creo que durante mucho tiempo las comunidades latinas no han podido ocupar el lugar que se merecen en el panorama cultural de Estados Unidos.

—Contanos un poco de la ideología de Ediciones Malecón

APA: Es un proyecto editorial que pretende publicar los más selecto de la literatura contemporánea latinoamericana, EN ESPAÑOL e inglés, en Estados Unidos. Lugar que para todos los latinos ha devenido símbolo de la esperanza; pero también de frontera, del dolor del inmigrante, de la separación y de los recuerdos.

La cultura latina en el exilio ha sido marcada por la desunión y el desarraigo. Simplemente porque la mayoría de los que emigran piensan que solo están de paso, de tránsito para regresar a su tierra en algún momento. Y así, pasan los años y llega el momento en que han vivido más tiempo fuera de sus países natales que dentro.

Es el momento de reconocer que hemos cambiado, al asimilarnos a las culturas de los países que nos dieron acogida, nuestros hijos, por más que quieran, son un sincretismo de la cultura de sus padres y las de sus países natales, muchas veces flotando en una suerte de limbo de pertenencias y raíces sueltas.

Ya es hora de que asumamos que tenemos múltiples culturas e identidades latinas. Es hora de aceptar nuestra propia cultura, la cultura devenida del sincretismo cultural y de crecer a partir de esas nuevas raíces. Es hora de que todos ocupemos el lugar que merecemos en el futuro de los Estados Unidos y de nuestros respectivos países de origen, y que nuestra voz se oiga, no como antagonistas o como extraños, sino como parte de ese coro poderoso que es la verdadera cultura latinoamericana moderna.

Esa es la causa de la génesis de Ediciones Malecón, como primer paso, una editorial que cree un espacio para nuestros autores.

* Fernando Olszanski, autor de la novela Rezos de marihuana.

 

© Fernando Olszanski 2010

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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