Los siete itinerarios del exilio interior
de Concepción Gutiérrez Torrero (Concha Lagos)

Estel Julià (Estrella Correcher)

Universidad Politécnica de Valencia
escorju@upvnet.upv.es


 

   
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Resumen: A partir de la referencia de la muerte en Madrid en 2007 de Concepción Gutiérrez Torrero (más conocida como Concha Lagos) poeta y escritora nacida en 1907 inserta en la literatura de posguerra se plantea un recorrido por los itinerarios de un exilio interior, consecuencia del alejamiento de su tierra natal (Córdoba) y en el que se hace patente la conexión de entre vida y obra. Concha Lagos, con una obra extensa poética y en prosa, participó activamente en la vida cultural de Madrid en los años 50 a 60 y destacó por su labor como editora.
Parte del presente documento formó parte de la comunicación presentada en el III Seminari d’Estudis Transversals. Visions de l’exili, literatura, pintura i genere, bajo el título: Concha lagos: exilio y obra poética, celebrado en la de sede de la Universidad de Alicante los días 8 y 9 de junio de 2009 (actualmente pendiente de publicación). Basado en el estudio iniciado por la autora en 2009, con posterioridad este material ha sufrido algunas modificaciones e incorporación de nuevos datos, como fruto de las investigaciones realizadas.
Palabras clave: Concha Lagos, poesía española posguerra, Literatura española

 

Últimos años de Concha Lagos

El 6 de septiembre de 2007 la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela, haciéndose eco del fallecimiento de la poeta cordobesa Concha Lagos, publicaba una nota de prensa en su página web [1].

Concha fue enterrada el sábado 8 de septiembre a las 13:30 horas, cementerio madrileño de Sacramental de Santa María. El acto contó una representación institucional del Ayuntamiento de Córdoba y la asistencia de la poeta y miembro del Ateneo de Córdoba Juana Castro, amiga de la fallecida que leyó un soneto de Lagos. La Junta de Andalucía envió una corona de flores [2].

Así nos dejó una poeta que dedicó toda su vida a la literatura fue una mujer polifacética y multidisciplinar, anticipada a su tiempo. Actuó de un modo independiente en el ámbito intelectual y cultural a diferencia de otras mujeres de su época, además fue una de las pocas mujeres de su tiempo que creó una tertulia literaria: Los viernes de Ágora (Magnini: 1987, 134). En su papel de editora se guió más por valor esteticista de la poesía que por lo que estaba de moda (Magnini: 187, 133). Estuvo al frente de la revista Cuadernos de Ágora y dirigió la colección de poesía Ágora.

 

Vida, obra y exilio

Antecedentes

Han transcurrido 28 años desde que Alfredo Gómez Gil, catedrático, poeta y escritor alicantino, publicara el primer estudio de literatura comparada en España, en torno a la figura de Concha Lagos, poeta cordobesa. La obra basada en su tesis doctoral y titulada Concha Lagos bajo el dominio de la literatura comparada, fue publicada por el Instituto de Estudios Alicantinos en 1981. Éste, además de servir de base en la elaboración de parte de esta comunicación, contiene gran parte de la vida, la obra y el espíritu, de la poeta andaluza.

Vida y Obra

Conocer la vida y obra de Concha Lagos es conocer parte de la España literaria de la postguerra; presentarla en este seminario equivale a recuperar la memoria histórica literaria de nuestro país, en la que no hay duda del papel relevante que tuvo entre los poetas de la postguerra. En Concha Lagos, además, vida y obra discurren por caminos paralelos, tanto es así, que sus versos perfilan las diversas situaciones por las que la autora atravesó y de las que nos dejó constancia en su obra.

La poesía de Concha Lagos, además de ser una poesía testimonial (García Tejera; Guerrero: 2003, 447) tal y como ella indicaba en sus declaraciones, es además, una poesía autobiográfica así lo corrobora en la obra de Alfredo Gómez Gil. Concha Lagos, poeta inclasificable dada la magnitud y variedad de su obra, como mujer de su época practicó durante el régimen franquista un feminismo no militante (Magnini: 1987, 134) por las diversas acciones culturales y literarias que realizó, cabe destacar en este sentido la labor de visibilización de mujeres poetas como Julia Uceda (1925), Carmen Conde (1907-1996), Mª Victoria Atencia (1931) o Elena Andrés (1931), publicando parte de su obra en la revista Cuadernos de Ágora. Se relacionó con poetas y escritores de distintas corrientes y épocas como la generación del 98, la del 36, la del 27 y la de los 50, prueba de ello fue la amistad que mantuvo con Ramón María del Valle Inclán (1866-1936), Jorge Campos (1936-1983), José Hierro (1922-2002), el mismo Alfredo Gómez Gil (1936), e incluso con otros prácticamente olvidados como: Carranque de Ríos (1902-1936 generación de la República) (Bravo: 2004).

A su modo luchó contra la represión cultural practicada por el franquismo (Magnini: 1987,133). Un ejemplo de su valentía en este área fue la publicación de uno de los números de Cuadernos de Ágora dedicado íntegramente a Miguel Hernández (49-50 de nov-dic, 1960, artículo Miguel Hernández, niño y adolescente, Cuadernos de Ágora) y otro a Rafael Alberti (Nos. 59-60, 1961). Además de un número especial dedicado a la poesía catalana: La poesía catalana en el medio siglo. (Cuadernos de Ágora, 19-20, mayo-junio 1958). Concha Lagos tuvo un papel importante en la promoción y difusión de la poesía de la época propiciando la publicación de muchos de los poetas de la generación de la posguerra como: José Hierro (1922-2002), Ángel González (1925-2008) o Caballero Bonald (1926) y que además mantuvieran contacto con poetas de la generación anterior, la del 27 (Magnini: 1987,133-134). Concha Lagos, no sólo se convirtió en poeta, sino en mecenas de algunos jóvenes poetas de generaciones posteriores como fue el caso de Francisco Umbral (1932-2007) quién posteriormente en una de sus obras la vilipendió injustamente (Bravo: 2005, 16).

La literatura para Concha Lagos fue uno de los ejes principales sobre los que discurrió su vida, al igual que lo fue el exilio, la añoranza de su tierra y el desasosiego de verse toda la vida obligada a abandonar a sus amigos y seres queridos. En relación con el exilio, Concha Lagos no sólo fue una figura que lo representa, sino que además lo reconoce y hace público en algunos de los poetas amigos exiliados, así sucede en poemas como: “Oración a los poetas exiliados” [3] del poemario Golpeando el silencio. 1961, Venezuela, Lírica Hispánica, que contiene la siguiente dedicatoria: “A Emilio Prados, Rafael Alberti, León Felipe, Luis Cernuda y Concha Méndez”. También recuerda al poeta Miguel Hernández en el poema “Noticia de un hombre”, al encabezarlo con la cita siguiente: “Fatiga tanto andar sobre la arena descorazonadora del desierto” (Lagos: 1976, 148), o a Antonio Machado en el poema “Orilla de silencio”, del poemario Canciones desde la Barca, 1962, Editora Nacional, Madrid (poemario dedicado a Melchor Fernández Almagro historiador y periodista granadino compañero de Lorca) al que le añade la cita del propio Machado: “Y encontrarás una mañana pura amarrada tu barca a otra ribera”.

En relación con el contenido y temática de este seminario, se puede afirmar, después de examinar la obra, mayoritariamente poética, que la vida de Concha Lagos estuvo plagada de viajes y traslados, que realizó unas veces de modo forzoso, otras de modo voluntario, y que en cualquier caso, nos dejan constancia del exilio durante toda su vida, entendido en sus diversas formas.

 

Exilio

El exilio se define según la Real Academia de la Lengua española como la separación de una persona de la tierra donde vive. Esta primera acepción no tiene ningún tipo de connotación, pero si seguimos leyendo encontramos a continuación la definición de exilio definido como expatriación normalmente por motivos políticos. El exilio también puede ser un acto voluntario entendido como un alejamiento de la realidad que rodea al ser humano en un momento puntual de su existencia. Es el caso de la reclusión en un centro, separación de la familia y amigos o el abandono del lugar donde se habita o donde se nació. En la vida de Concha Lagos se dieron todos estos tipos de exilio. Cabe resaltar que su exilio no fue por motivos políticos, sino por las circunstancias que rodearon su vida y que en algunos casos no pudo elegir.

A continuación se han trazado los distintos itinerarios del exilio en el que se hace necesario establecer una un punto de partida y algunos referentes básicos en su obra que, sin duda lo determinan.

Punto de partida: Nacimiento

El punto de partida lo encontramos en la fecha de nacimiento en 1907, el lugar geográfico es Córdoba y contextualizándola en una generación poética debería estar inserta en la generación de la posguerra, tan controvertida a la hora de determinar qué autores la integran y de la que Concha Lagos ha sido obviada en las antologías de esta generación. En este hecho también influyó la tardía publicación de su obra, a los 42 años, hecho que constata cuando ella misma habla de sus primeras obras en prosa El Pantano y en verso Balcón. “Estos dos libros se publicaron bastantes años después de haber sido escritos unos 19 años creo. La idea de publicarlos no fue mía; unos amigos me animaron (especialmente lo hizo Obdulia Guerrero) cuando, finalizada la guerra estábamos ya de nuevo instalados en Madrid” (Gómez Gil: 1981, 17).

La Infancia como estado ideal

La infancia de Concha Lagos transcurre en Córdoba. Las diferencias con sus hermanas, tal vez hicieron que Concha se sintiera siempre más unida a su hermano Manuel. Ya de muy joven padece su separación cuando éste es trasladado a Madrid como interno en un colegio con el fin de continuar sus estudios. A él se siente especialmente vinculada y en este sentido y conectando exilio, vida y obra poética, la obra Al sur del Recuerdo. 1955. Madrid. Ed. Orbe, contiene numerosas referencias a la infancia de Concha. El elemento predominante en esta obra es la naturaleza que envuelve los versos de la autora en “el paisaje, perdido y añorado, recobrado en la memoria y en el sueño, en el poema, del pasado, de la infancia, del luminoso Sur, de la vida en su plenitud” (Miró: 1976, 11).

 

Los siete itinerarios en el exilio de Concha Lagos

Primer itinerario. Internado en Córdoba.

Se sucede al poco de la partida de su hermano Manuel a Madrid. Concha Lagos sufre su primer exilio de tipo forzoso, decidido por sus padres cuando es internada en el colegio de la Sagrada Familia en Córdoba, circunstancia que produjo un efecto multiplicador en los sentimientos de añoranza de una niña que revivía sus andanzas por el campo, hecho que intensificó los vínculos con su tierra natal.

Segundo itinerario. Traslado a Madrid. 1923 (aprox.)

El segundo exilio de carácter forzoso y geográfico, fue mucho más duro que el primero, fue motivado en esta misma época por la decisión de su padre de trasladar a toda la familia a Madrid y constituyó el exilio más importante que sufrió la autora, no se trata de un exilio circular, de ida y vuelta, dado que Concha Lagos nunca volvió a su Córdoba natal. Según se constata Alfredo Gómez Gil el recuerdo de su tierra perdura en su vida cuando habla de la niña, refiriéndose a Concha como la niña campesina y libre que late en ella y que continuó dualmente reviviendo y añorando su infancia, amando sus orígenes (Gómez Gil: 1981, 13).

Tercer itinerario. Traslado a El Escorial (1924)

A los pocos meses de establecerse en Madrid, enferman la madre y las hermanas, y el padre decide un nuevo traslado de la familia a un hotel del El Escorial, de nuevo el exilio se sucede en la vida de Concha Lagos.

Durante el período 1924 a 1925 la familia deja temporalmente El Escorial en los veranos para trasladarse a un lugar más propicio en la sierra de Guadarrama, concretamente a San Rafael, Segovia. Concha cuenta entonces con la edad de 16 años y es allí donde conoce a Mario Lagos el que será año y medio más tarde su marido.

Mario Lagos, de nacionalidad argentina y de profesión marino mercante, proviene de una familia afincada en Vigo. Su padre es cónsul de Argentina en Vigo, ciudad en la que posee la finca: La Seara.

En 1925 Concepción Gutiérrez Torrero se casa con Mario Lagos, adopta definitivamente su apellido con el que será conocida durante toda su vida y fijan su residencia en Madrid. Allí estuvieron viviendo hasta que estalló la guerra civil en 1935. En aquella época (alrededor de 1928) gracias a que compartían una misma afición la fotografía, decidieron montar un negocio con muchos esfuerzos: Estudio Lagos. Se trataba de un estudio de fotografía por el que pasaron personalidades, escritores y artistas.

Cuarto itinerario. 1935 Francia.

Al estallar la guerra civil en 1935 fue cuando se trasladaron a París, gracias a la doble nacionalidad de Mario posiblemente no les fue difícil salir de España, no obstante cabe destacar que de este corto período de exilio geográfico, que no podemos calificar de político, apenas se conocen datos, dado que además Concha nunca quiso hacer declaraciones al respecto.

Quinto itinerario: 1936-1939 Galicia.

Tras un corto periodo en París el matrimonio Lagos vuelve a trasladarse, en esta ocasión se refugia en Galicia, al menos así se desprende de la obra de Alfredo Gómez Gil. Se establecen en Vigo, ciudad donde estuvieron residiendo durante unos años desde 1936 hasta que finalizó la guerra en 1939. Es allí, en la finca La Seara donde Concha se dedica con mayor intensidad a la escritura, posiblemente bajo la influencia de un medio hostil como es el clima tan distinto del de Madrid y su tierra natal Córdoba, así lo constata en las siguientes declaraciones (Gómez Gil: 1981, 15-16):

Cuando alcanzaba el cuarto de bachillerato y de piano, estalló la guerra. Tuve que abandonar amigos, estudios, casa, libros, recuerdos; todo lo conseguido en estos años de trabajo y lucha para refugiarnos en Galicia, en una finca de la familia de mi marido (…) Allí pasé los años más tristes de mi vida en un ambiente extraño, hostil, difícil, sin más horizonte que la guerra. Hasta el clima parecía ponerse en contra. Meses y meses sin ver el sol. A grandes rasgos están descritos en El pantano, libro en prosa, el primero que escribí.

Básicamente se ha analizado la obra poética, no obstante, respecto a su obra en prosa hay que decir existe una unidad entre ambas, y además no sólo eso, sino que, la propia vida de Concha está imbricada en su obra dándole el carácter de autobiográfica. En El Pantano, 1954. Madrid, Gráficas Bachende, bajo el subtítulo Del diario de una de una mujer, se hace notar el carácter autobiográfico de su escritura. En ella podemos apreciar la bruma y la niebla que envolvió a Concha durante aquellos años inciertos en los que añoraba el sol de su tierra, su entorno y la vida que llevó en Madrid, su trabajo y sus amigos. Esta obra mitad diario, mitad libro de comentarios y reflexiones fue escrita en 1937 en el trasfondo de la guerra civil y coincidiendo con su exilio en Galicia (Gómez Gil: 1981, 150). y supuso el refugio de Concha en la literatura como exilio. Rescatamos unos breves fragmentos de esta obra que nos sitúa en el transcurrir de la soledad de los días de Concha y atestigua las consecuencias del exilio en Galicia.

Dan las doce de la noche en una estación extranjera. ¡Es la noche de Navidad¡

La soledad me vuelve a veces en exceso pesimista, pero ahora de nuevo espero y confío.

Creo que muero muchas veces y vuelvo a nacer.

Mi único refugio es el pasado [4].

De la época del exilio en Galicia cabe decir que allí fue cuando Concha escribió también su primer libro de poemas: Balcón, 1954. Madrid, Imprenta Bachende. De esta obra extraemos un poema significativo donde Concha rememora su tierra natal a través del perfume imaginario de las magnolias que llegan hasta su balcón que se supone en Galicia, frente al Atlántico:

Balcón a todos los vientos:
atalaya de suspiros.
Balcón ante el que desfila
el implacable destino.

Si me inclino en tu baranda
aún siento rumor de pinos
y aquel perfume a magnolias
de nuestras noches de estío.

Ahora te ocultan la nieblas
de un invierno tan sombrío,
que hasta el oro del otoño
con su bruma ha diluido.

Sexto itinerario: 1994 Madrid últimos años.

En 1944 Concha Lagos y Mario, su marido, fijaron su residencia definitivamente en Madrid. Con mucho entusiasmo consiguieron de nuevo poner a punto el estudio fotográfico y consiguen reanudar el éxito en el negocio. Es a partir de entonces y en los años siguientes cuando mantiene una lucha por el poder de la palabra contra la censura. También hay que añadir que mantuvo un pulso literario por dar a conocer su propia obra. En 1963 funda el Premio Ágora de poesía a raíz del cierre de la revista Cuadernos de Ágora por falta de medios económicos. Es partir de 1964 y hasta 1973 fecha en que traspasan el estudio fotográfico es cuando llegan los años de menor actividad y dedica más tiempo a la escritura, Concha en algunos de sus poemas de aquella época parece cansada, así lo reflejan los siguientes versos del poema “Introducción” del poemario El corazón cansado (1957): “Ya está todo gastado bajo el sol, / a fuerza de pasar de mano en mano”.

Dirigiendo la mirada al exilio interior de Concha Lagos en este período encontramos poemarios cargados de una implícita añoranza a su Córdoba natal. Es el caso del poema “Elegía en tres tiempos” del poemario Para empezar, 1963, Madrid, Editora Nacional, donde enreda sus versos con el recuerdo del poeta amigo, fallecido tempranamente Carranque de Ríos cuando escribe:

Estoy en nuestro puente.
Sigue el agua
su tiempo y su costumbre río abajo.

Desde la orilla tu recuerdo vuelve
por la memoria arriba, milagroso.
Contra corriente, a contra vida llega
y estamos en ayer mirando el río,
preguntando el porqué de la alta noche.

Nuestro puente sin ti,
con esta sombra,
que dice conocerme desde siempre,
que dice que soy yo, la de aquel tiempo.

En nuestro río están flotando ahora
unas palabras tuyas que decían
cosas del viento y de mi falda lila.

O en poemas como “En busca de la niñez” (Lagos: 1976, 185), del mismo poemario cuando llena de misticismo se aferra a su fe, cuando leemos:

¿Dónde estará la puerta de aquel mundo perdido,
los jacintos azules que anudaban las trenzas
cuando el azahar de luna iluminaba el huerto?

Por celindas de mayo descubierto el perfume,
descubierto el estanque del espejo más claro.
(Era cuando la vida taladraba el capullo
y era más hacia el fondo, donde ya ni el recuerdo).

Glorieta de la madre.
Donde el árbol ahonda su raíz hacia Dios.

Concha Lagos siempre buscó lugares en los que se sintiera próxima a su tierra, donde el sol iluminara sus versos, así lo pusieron de manifiesto sus estancias durante los períodos estivales en lugares como La Manga del Mar Menor (Murcia) o Alicante, ciudad a la que Concha Lagos estuvo muy vinculada, gracias a la amistad que le unía con Alfredo Gómez Gil quien le propició la estancia en estos períodos en el Hotel Palas, además de la oportunidad de conocer a grandes personajes como el filósofo, poeta e historiador Vicente Ramos que dirigió en Alicante la Biblioteca Gabriel Miró.

En 1994 cuanto contaba con 85 años Concha y su marido Mario Lagos ingresaron en una residencia para la tercera edad: Río Salud, situada en Las Rozas Madrid [5]. Allí pasó los últimos 15 años de su vida, afrontó la enfermedad de su marido y la suya propia.

Séptimo itinerario. 2000-2007 El último tramo del camino.

Hasta el día de su muerte en 2007 Concha Lagos sufrió un duro exilio, podríamos decir que fue el exilio del compromiso ya que dedicó los últimos años de su vida al cuidado de su marido enfermo, alejada de los círculos literarios. Fue además el exilio de la vejez, y sobre todo el exilio de la soledad, que estuvo presente en toda su vida y se hizo más patente como consecuencia del fallecimiento de Mario Lagos unos años antes de abandonarnos. Pese a ello y pese a que sus facultades debían de estar bastante mermadas siguió escribiendo poesía hasta 6 o 7 años antes de su muerte. Probablemente en esta época se dedicó a releer alguno de sus libros cuando la terrible demencia senil le dio tregua, cerrando así las últimas páginas jamás escritas de sus memorias: La madeja (1978) y Prolongada en el tiempo (1988).

En 2007 una nota de prensa de la Agencia EFE [6] se decía de ella que era entrañable y muy cariñosa, y durante el último periodo leía sus poemas a los trabajadores del centro.

 

NOTAS

[1] http://www.miguelhernandezvirtual.com/xml/

[2] http://www.ateneodecordoba.com/index.php/Concha_Lagos

[3] Concha Lagos, 1976, pág. 143.

[4] Concha Lagos, 1954, pág. 9, 59, 32 y 84 respectivamente.

[5] Concha Lagos, 1954, pág. 9, 59, 32 y 84 respectivamente.

[6] EFE 2009 07-09-07.

 

Bibliografía

Gómez Gil, Alfredo (1981): Concha lagos bajo el dominio de la literatura comparada. Publicaciones del Instituto de Estudios Alicantinos. Serie I. Número 70. Alicante.

Bravo Cela, Blanca (2005): Andrés Carranque de Ríos. La vida difícil. Cátedra. Madrid.

Bravo Cela, Blanca (2004): La generación de la República <

Lagos, Concha (1976): Antología 1954-1976, Plaza y Janés, S.A.. Editores. Selecciones de poesía española. Barcelona.

García Tejera, Carmen y Hernández Guerrero, José Antonio (2003): Poetas andaluces de los años cincuenta: estudio y antología. Fundación José Manuel Lara. Sevilla.

Magnini, Shirley (1987): Rojos y rebeldes. La cultura de la disidencia durante el franquismo, Ed. Anthropos. Barcelona.

 

Estrella Correcher (Estel Julià). (València, 1962). Diplomada en Gestión y Administración Pública por la UPV. Su trabajo final de carrera fue premiado en el VI Certamen Universitario Arquímedes de Introducción a la Investigación Científica (Ministerio de Educación y Ciencia, 2007). En el ámbito literario, ha participado en el Taller de poesía en valenciano de la UPV en el período 2006-2009 desde donde impulsó los proyectos: Poliversos I (2007), Poliversos II (2008), y el proyecto cultural Quinzena de les Arts -que integraba los subproyectos FormAccions y Quatre Llengües, Quatre Literatures- destacando su labor como comisaria de la exposición FormAccions. Ha colaborado en el diario MV7 Informa (2008-2010), en revistas virtuales y medios de comunicación como UPV Radio, UPV TV y Radio Diane. Ha llevado a cabo performances y ha coordinado en Valencia el recital simultáneo Poesía contra la barbarie (2009). Dirige el Taller de poesia en valencià per a xiquets i xiquetes: XipoeteS y el Taller d'autor: Poesia i llengua.

Su inquietud por las lenguas le ha llevado a profundizar en el área de la traducción en el que, desde hace un tiempo, trabaja en el desarrollo de proyectos de traducción del castellano, inglés e italiano al castellano/catalán. Su obra poética bilingüe, todavía inédita, ha sido recogida en las antologías en catalán: Poliversos I, 2007, y Poliversos II, 2008 (Editorial UPV) y en castellano: NUEVA YORK. Versión 2.0, 2008 (Dulce Arsénico) y Sin dejar señales, 2010 (Corona del Sur). Desde 2007 edita, diseña y mantiene varias Webs, entre las que se halla En el andén , donde pueden consultarse sus textos.

 

© Estrella Correcher 2010

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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