Influencia del español en la lengua inglesa:
Estudio de los hispanismos presentes en
The Oxford Dictionary of English Etymology

Antonio F. Lebrón Fuentes

I.E.S. Sierra de las Villas. Villacarrillo (Jaén)
antoniofe15@yahoo.es


 

   
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Resumen: Últimamente se está hablando mucho sobre la influencia de inglés en la lengua española. Sin embargo, la influencia de esta última en aquélla es también notable. Por tanto, este trabajo tiene como objetivo principal el estudio de los hispanismos presentes en The Oxford Dictionary of English Etymology, editado por Onions, C.T. (1966) y publicado por Oxford University Press (OUP), con el fin de comprobar dicha influencia. Para ello, tras una breve introducción en la que se resumen las principales influencias léxicas españolas que ha sufrido el inglés desde aproximadamente el año 1.500 hasta nuestros días, se presenta un estudio lexicográfico de los hispanismos que aparecen en dicho diccionario.
Palabras clave: diccionario, etimología, hispanismo, inglés, lexicográfico

Abstract: Influence of Spanish on the English language: Study of the hispanisms appearing in The Oxford Dictionary of English Etymology. Lately, we have heard a lot about the influence of English on the Spanish language. Nevertheless, the influence of Spanish on English is also remarkable. Thus, this paper has as its main objective the study of the hispanisms appearing in The Oxford Dictionary of English Etymology, edited by Onions, C.T. (1966) and published by Oxford University Press (OUP), to check this influence. For that, after a brief introduction in which we have summarized the main Spanish lexical influences on English since approximately the year 1.500 until the present day, we will present a lexicographical study of the hispanisms appearing in this dictionary.
Keywords: dictionary, etymology, hispanism, English, lexicographical.

 

1. Introducción

Según afirman Baugh y Cable (1993) [1] el comienzo del período del inglés moderno se remonta al año 1.500, fecha en la que aparecen una serie de condicionantes que van a causar que el inglés se desarrolle a lo largo de líneas diferentes de las que habían caracterizado su historia durante la Edad Media. A pesar de la objeción de los puristas a que la lengua inglesa tomara palabras provenientes de idiomas extranjeros, el vocabulario inglés de este período muestra palabras adoptadas de más de cincuenta lenguas, de las cuales las más importantes (aparte del latín y el griego) eran el francés, italiano y español. Del español, el inglés adoptó alligator* [2] (‘el lagarto, the lizard’), anchovy*, apricot*, armada*, armadillo*, banana*, barricada*, bastiment, bastinado*, bilbo*, bravado*, brocade*, cannibal*, canoe*, cedilla*, cocoa*, corral*, desperado*, embargo*, hammock*, hurricane*, maize*, mosquito*, mulatto*, negro*, peccadillo*, potato*, renegado*, rusk*, sarsaparilla*, sombrero*, tobacco* y yam*. Muchas de estas palabras reflejan las empresas españolas en el mar y la colonización del continente americano. Las palabras españolas algunas veces entraron al inglés por medio del francés o tomaron una forma francesa. Grenade*, palisade*, escalade* y cavalier* son ejemplos de ello, aunque éstas se encontraban frecuentemente durante los siglos XVI y XVII en las formas grenado, palisado, escalada y cavaliero; incluso cuando la forma española correcta habría sido granada, palisada, escalada y caballero.

La publicación de A Dictionary of the English Language por Samuel Johnson en 1755 supuso el primer intento de recoger el uso de las palabras, pero sus etimologías son a menudo absurdas.

El interés por la pureza del lenguaje que los estudiosos mostraron en el siglo XVIII incluía lo que parecía como la aprehensión excesiva a que la intrusión de palabras extranjeras estuviera arruinando el inglés. Pero los efectos más obvios de la carrera por la expansión colonial emprendida por los ingleses a finales del siglo XV se dejaron sentir en el vocabulario. Muchas palabras se derivaron de los lugares de América donde los españoles se habían establecido, debido principalmente a que nuevos territorios significaban nuevas experiencias, nuevas actividades y nuevos productos, lo cual se reflejó con el tiempo en la lengua. De esta manera, podemos encontrar en inglés palabras mejicanas tales como chili*, chocolate*, coyote*, tomato*; de Cuba y las Indias occidentales llegaron barbecue*, cannibal*, canoe*, hammock*, hurricane*, maize*, potato* y tobacco*; de Perú el inglés obtuvo alpaca*, condor*, jerky*, llama*, pampas*, puma* y quinine*; de Brasil y otras regiones suramaricanas buccaneer, cayenne, jaguar, petunia, poncho* y tapioca*.

La mayoría de las palabras extranjeras que entraron en la lengua inglesa a partir del año 1.800 se derivaron de las mismas fuentes o se crearon mediante los mismos métodos que habían sido familiares durante mucho tiempo. Muchas de las nuevas palabras se tomaron directamente de los pueblos de los que se había obtenido la idea o el objeto designado. Así, del español vinieron bonanza*, canyon*, patio, rodeo*, barrio, machismo y cantina. En el suroeste de los Estados Unidos y, cada vez más, a lo largo de todo el territorio, la mesa se enriquece y condimenta mediante préstamos del español mejicano. Aunque chili* había estado en la lengua desde el siglo XVII, la mayoría de los términos culinarios tratan del período moderno: enchilada, fajita, jalapeño, nachos, taco, tortilla*, tostada, y a través del español de la lengua nativa americana nahua, guacamole y tamale.

Alrededor de 1.850 comenzó a sentirse la insuficiencia de los diccionarios existentes de la lengua inglesa. En 1.859 la Sociedad Filológica publicó una propuesta formal para la publicación de un nuevo diccionario inglés. Los dos objetivos originales del nuevo proyecto eran recoger todas las palabras que pudieran encontrarse en inglés desde aproximadamente el año 1.000 y mostrar la historia de cada una de ellas: sus formas, su ortografía y todos sus usos y significados, pasados y presentes.

Cientos de lectores de todo el mundo comenzaron a enviar material. Éste fue el núcleo del que saldría el futuro diccionario. En 1.870 la Oxford University Press prometió financiar y publicar el diccionario de la sociedad y Murray se convirtió en su editor. En 1.928 se publicó la sección final, exactamente setenta años después de que la Sociedad Filológica pasara su notable resolución hacia un nuevo diccionario inglés.

El diccionario se conoció originalmente con el nombre de A New English Dictionary on Historical Principals, aunque en 1.895 se añadió el título The Oxford English Dictionary y ésta fue desde entonces la designación popular.

La influencia de esta publicación - el diccionario más grande del mundo - ha tenido grandes consecuencias. Nos ha suministrado una riqueza de datos exactos sobre la cual se han resuelto muchas preguntas relacionadas con la historia de la lengua. Ha influenciado profundamente la actitud de muchas personas hacia la lengua, y hacia la lengua inglesa en particular. Ha incrementado nuestra perspectiva lingüística y nos ha enseñado a ver muchas cuestiones de la lengua de una manera más científica y menos dogmática.

The Oxford Dictionary of English Etymology está basado en la edición original de The Oxford English Dictionary y ha sido enriquecido por la posterior investigación en la etimología del inglés y de otras lenguas (Onions, 1966).

 

2. Apreciación crítica de la macroestructura y microestructura de los hispanismos presentes en The Oxford Dictionary of English Etymology

Para el presente estudio se ha tomado como base The Oxford Dictionary of English Etymology (en adelante, ODEE) editado por C.T. Onions en 1966 y reimpreso por Oxford University Press en 1996. Dicho diccionario consta de 24.000 entradas principales y, junto con las palabras derivadas, el número total de palabras se eleva a más de 38.000 (Onions, 1966). En el presente estudio sólo se van a tratar aquellas palabras que el inglés ha tomado directamente del español (hispanismos) y cuya etimología queda claramente constatada en el diccionario. Tales son:

abalone, -ado, albatross, albino, alcalde, alcayde, alcazar, alfalfa, algreba, alguacil, Alhambra, alkanet, alligator, alpaca, Amontillado, anchovy, apricot, armada, armadillo, artichoke, avocado, banana, barbecue, barilla, barricade, bastinado, bilbo, biretta, Biscayan, bizarre, bodega, bolas, bolero, bonanza, bonito, bravado, brocade, bronco, bunco, caballero, cacao, cacique, cafeteria, camisado, canary, cannibal, canoe, canyon, caracal, carbonado, cargo, cascabel, cascara, Catalan, cavallo, cavally, cedilla, chilli, chilly, Chinchilla, chocolate, Cid, coca, coco, cocoa, colibri, condor, copaiba / -aiva, copal, copra, cordillera, cordovan, corral, corregidor, coyote, desperado, don, Don, dona, doubloon, embargo, escalde, esparto, esplanade, fandango, felucca, frijoles, gala, gallinazo, gambado, Gaucho, gringo, guano, guaranty, guava, guerilla, guitar, hacienda, hammock, havanna, hidalgo, hornito, hurricane, iguana, incomunicado, indigo, jerk, Jordan almond, junta, lasso, llama, llano, maize, malaga, malagueta, manilla, maravedí, marijuana, marihuana, marinade, matico, merino, Mexican, minorca, mosquito, Mozarabic, mulatto, nabob, Negro, nigger, olla, olla podrida, paca, paco, padre, pampa, panada, papaw, pasado, peccable, pedrero, pelota, peseta, picador, pimento, pintado, piragua, poncho, potato, puma, quinine, quintal, Quixote, renegade, retable, rodeo, rusk, sambo, sanbenito, santon, sapodilla, sapota, saraband, sarsaparrilla, sassafras, savanna(h), sierra, siesta, silo, sombrero, spadille, spinach, stampede, stockade, talismán, tango, tilde, tobacco, tomato, toreador, tornado, tortilla, vega, vicuna, viola, vidonia, viscacha, yam, zero, zorilla.

2.1. Macroestructura

La macroestructura de un diccionario hace referencia a la organización general del diccionario en términos de qué se va a incluir en el mismo: fraseología, nombres propios, adjetivos de fácil deducción, etc. (Ahumada, 1989).

Con respecto a los hispanismos, la macroestructura es bastante coherente, ya que ésta se caracteriza fundamentalmente por el hecho de presentar aquellos hispanismos que pertenecen a la categoría gramatical sustantivo. En la edición objeto de este estudio como entrada principal sólo aparecen sustantivos comunes y, generalmente en minúscula (exceptuando los adjetivos incomunicado y peccable). Las palabras derivadas, en la mayoría de los casos de fácil deducción, aparecen dentro de dicha entrada. Tal es el caso de Quixotic, que aparece en Quixote; o negrito, incluida en Negro. Las palabras que se usan normalmente en mayúscula en inglés aparecen de este modo en la entrada correspondiente: Amontillado, Biscayan, Mexican, Mozarabic, Quixote, Negro.

Dichas circunstancias hacen que el lector pueda contar con información de primera mano y enriquece al mismo tiempo la macroestructura del diccionario sin provocar alteraciones notables de la misma.

2.2. Microestructura

La microestructura del ODEE, o lo que es lo mismo, la estructura de sus artículos lexicográficos, viene definida a grandes rasgos de la siguiente manera: Cada palabra viene acompañada de su pronunciación, su significado actual, la fecha de su primera aparición en inglés y la cronología del desarrollo de sus acepciones, y la forma más antigua en el inglés escrito. También se presentan sus cognados alemanes principales y las formas más relevantes de otras lenguas en la medida en que éstas ayudan a explicar la etimología de las palabras inglesas (Onions, 1966).

En este artículo el estudio de la microestructura se ha realizado de acuerdo con el siguiente esquema, adaptado de Ahumada (1989):

Figura 1. Estructura básica del artículo lexicográfico.

ENTRADA

Dado que el propósito de este diccionario es recoger las etimologías de las palabras inglesas, es decir, la historia de éstas y su origen, incluyendo los cambios en su forma y significado (Onions, 1966), el lugar en el que generalmente aparece la etimología en los diccionarios españoles aquí se emplea para colocar la pronunciación de la entrada correspondiente. Así, el ODEE afirma que el significante alfalfa se pronuncia /ælfæ.lf /, y que las pronunciaciones /bonæ.nz / y /m ri.nou/ corresponden a las palabras bonanza y merino respectivamente.

Este hecho es también característico de los diccionarios bilingües e incluso monolingües como el Collins Cobuild English Language Dictionary (Sinclair, 1987).

Un ejemplo de un trabajo que sí recoge la etimología inmediatamente después del enunciado de la entrada es The Oxford Companion to the English Language (McArthur, 1992).

La etimología en el ODEE se expone a lo largo del artículo lexicográfico correspondiente, junto con la definición de la palabra.

CATEGORÍA

En el diccionario etimológico objeto de este estudio la referencia explícita a la categoría gramatical a la que pertenece la entrada se omite y para adivinarla es necesario recurrir a la definición.

Según Ahumada (1989), inmediatamente después de la categoría es frecuente que aparezcan en los diccionarios una serie de marcas que limitan el uso de la entrada. Por lo general, estas marcas suelen ir referidas a una sola acepción. Entre las marcas más comunes destacan las usadas para señalar la vigencia de uso, la localización geográfica, el campo de saber a que pertenece la entrada, su nivel de uso y alguna nota referente a ciertas transiciones semánticas (Ahumada, 1989).

La vigencia de uso es una marca que aparece indicando si la palabra se mantiene en el uso actual de la lengua o, por el contrario, se trata de una palabra antigua o en desuso. Si la entrada carece de esta marca, nos encontramos ante una palabra cuyo uso es normal y actual (Ahumada, 1989). En el ODEE la mayoría de los hispanismos son de uso actual. Sin embargo, hay algunas acepciones de los mismos calificados como obsoletas, los cuales aparecen marcados con el signo †. Son ejemplos de ello:

Algebra […] † bone-setting (as in obs. Sp.) XIV

coco,cocoa […] † nut of the cocopalm

cocoa […] † seed of a tropical American tree

desperado […] † one in dispair

gala […] † festivity, gaiety XVIII

jerk […] † stroke with a whip

sombrero […]† oriental umbrella XVI

tornado […] † violent thunder-storm of the tropical Atlantic XVI

La localización geográfica es una marca dialectal que indica el uso de una acepción en un lugar geográfico determinado (Ahumada, 1989). En el ODEE se señalan con (U.S.) aquellas palabras que se usan especialmente en Estados Unidos. Tal es el caso de las entradas:

abalone […] (U.S.)

bonanza […] (U.S.)

bunco […] (U.S. sl.)

cafeteria […] (orig. U.S.)

quinine […] (U.S.)

Además, podemos encontrar algunas palabras con marcas dialectales diferentes:

bronco […] (California and New Mexico)

don, Don […] (dial.)

gringo […] (among Spanish Americans)

Sólo tres entradas vienen marcadas con una señal que las caracteriza dentro del campo del saber al que pertenecen. Se trata de las palabras:

camisado […] (mil.)

passado […] (in fencing)

vega2 […] (astron.)

La abreviatura (mil.) indica que camisado pertenece al campo militar. Con respecto a passado, (in fencing) nos informa de que esta palabra se emplea especialmente en relación a los cercados. (Astron.) se usa para señalar que la palabra vega2 pertenece al campo de la astronomía. De esta manera, también la distingue de la acepción vega1, que aparece inmediatamente antes. El nivel de uso de las entradas suele aparecer marcado junto a la señal que indica la localización geográfica de las mismas. Todas las palabras de nuestro corpus, excepto bunco y dona, son de uso común entre los hablantes de la lengua inglesa. Bunco y dona aparecen marcados con la abreviatura (sl.), indicándonos de este modo que se trata de una palabra informal que no se considera apropiada para situaciones sociales formales o serias, es decir, que estamos ante una palabra perteneciente al lenguaje coloquial.

Con respecto a las transiciones semánticas de las entradas estudiadas, hay que decir que, en general, no aparece ninguna marca explícita de que tal transición existe. Hemos de tener en cuenta el hecho de que estamos tratando con un diccionario etimológico, que tiene como fin el de estudiar la historia de las palabras que lo componen. Por ello, las posibles extensiones de uso o significado que haya sufrido una palabra aparecen implícita y explícitamente a lo largo de la entrada sin necesidad de tener que indicarlo mediante una marca concreta. Véase, por ejemplo, los casos de:

albino […] man or animal distinguished by absence of colouring pigment in the skin, etc… First applied by the Portuguese to the white negroes (negros albinos) of W. Africa.

don, Don […] sp title prefixed to a man’s Christian name; Sp. Lord or gentleman, Spaniard; distinguished or important man, (dial.) adept.

No obstante, en nuestro corpus aparece una entrada en la que se señala dicha marca de transición semántica:

guerilla […] irregular war carried on by small bodies; (transf.) one engaged in such warfare.

DEFINICIÓN

Las definiciones son de carácter lógico [3] y prácticamente todas responden al esquema característico de este tipo de definiciones, es decir, son una combinación de un elemento perteneciente a la misma categoría gramatical que el elemento definido (género próximo) y una serie de elementos que lo concretizan (diferencia específica) (Ahumada, 1989). A continuación se reproducen sólo un par de ejemplos elegidos al azar:

cedilla […] the mark written under c.
                          gén.próx.       dif. esp.

silo […] pit or underground chamber for storing grain
                          gén.próx                                 dif. esp.

Algunas de las definiciones que aparecen en nuestro corpus poseen, además, una indicación formal del régimen lexemático (entre paréntesis en los ejemplos); cuyo uso es cada vez más frecuente en los diccionarios para marcar el contorno de la definición según Ahumada (1989):

jerk […] cure (beef) by cutting it into strips and drying it

matico […] (leaves of) the Peruvian shrub Piper angustifolium

paco […] alpaca (the animal)

padre […] (title of a) minister of religion

potato […] (tuber of) Batatas edulis

rusk […] (piece of) bread re-fired soas to be hard and crisp.

sapodilla […] (fruit of) the evergreen tree Achras Sapota.

saraband […] (music for) a slow and stately Spanish dance.

También son frecuentes las definiciones de tipo sinonímico:

bodega […] wine-shop

cavallo […] humming-bird.

gringo […] Anglo-American

nigger […] negro

retable […] reredos

toreador […] bull-fighter

Las definiciones son, en su mayoría, de tipo lógico sustancial, y se pueden clasificar atendiendo a los siguientes tipos de incluyentes:

1) Incluyente positivo (género próximo más diferencia específica positiva):

alcalde […] magistrate in Spain and Portugal.

alpaca […] Peruvian llama.

Quixote […] enthusiastic visionary

2) Incluyente negativo (género próximo más diferencia específica negativa):

albino […] man or animal distinguished by absence of colouring pigment in the skin, etc.

La definición aditiva, mediante suma de sinónimos, es también frecuente:

alguazil […] justiciary, sergeant, minion.

alligator […] reptile of the crocodile family, cayman.

bizarre […] eccentric, odd.

bonanza […] good luck, prosperity.

gambado […] bound, spring, caper.

guaranty […] security, warranty.

Negro […] blackman, blackamoor.

pintado […] species of petrel, guinea-fowl.

Para la explicación de los adjetivos (escasísimos en nuestro corpus) se usa la definición lógica relacional con traspositor relativo. Si bien hay que tener en cuenta que dicho traspositor no aparece explícito en la definición inglesa, su uso es necesario en la traducción española:

incomunicado […] having no opportunity of communication with others.

[…]‘Que no tiene oportunidad de comunicarse con otros.’

peccable […] liable to sin.

[…] ‘(Que es) propenso a pecar.’

La definición lógica establece que la entrada ha de definirse usando en la definición un elemento de la misma categoría gramatical que el definido o una perífrasis equivalente a dicha categoría. Este tipo de definición es la más clara y tradicional y, por ello, se ha considerado como la más válida (Ahumada, 1989). Con el fin de comprobar su validez Ahumada (1989) propone el uso de la fórmula:

(a) ßà(a’) à[(b)] ßà (b’),

donde (a) corresponde al definido, (a’) a la definición, (b) al ejemplo que incluye el definido y (b’) al ejemplo que incluye la definición:

(a ßàa’) hammock […] hanging bed suspended by cords.

[(b)] He went to sleep on the garden hammock.

(b ßàb’) He went to sleep on the garden hanging bed suspended by cords.’

(a ßàa’) lasso […] rope with a noose to catch cattle.

[(b)] Cowboys use a lasso for snaring animals.

(b ßàb’) Cowboys use a rope with a noose to catch cattle for snaring animals.

Dicha fórmula, como se puede ver en los ejemplos precedentes, corrobora la claridad y exactitud de las definiciones que aparecen en el ODEE.

Junto a la definición propiamente dicha, pueden aparecer ciertas marcas e informaciones indicando de qué modo se tiene que utilizar una palabra (particularidades de colocación), notas de carácter extralingüístico (indicaciones paralingüísticas) y referencias a la pronunciación y ortografía (Ahumada, 1989). En nuestro corpus no aparecen ni particularidades de colocación ni indicaciones paralingüísticas, y el lugar en que generalmente aparece la etimología en los diccionarios españoles se emplea para colocar la pronunciación de la entrada correspondiente: banana /b nã.n /, cargo /kã. gou/, zorilla /zori.l / … Con respecto a cascara, incluso se especifica que la pronunciación popular en cascara sagrada es /kæskã.r /. En él también podemos encontrar algunas observaciones referidas a la ortografía. Así pues, de -ado se dice que corresponde a la terminación masculina del participio pasado en los verbos españoles terminados en -ar; y de frijoles se afirma que es el plural del español frijol. También se señala que es frecuente encontrar incomunicado con doble -m- por error y que el plural de zero se escribe zeroes.

Las marcas calificadas como -Frecuente al hablar de la estructura básica del artículo lexicográfico, es decir, cambio de categoría, normas de empleo morfofuncional y ejemplos, no aparecen en el corpus objeto de este estudio.

 

3. Conclusión

Se ha dicho que el ODEE es el diccionario etimológico más completo de la lengua inglesa, y que merece, por tanto, ser la norma para los eruditos y para todas aquellas personas interesadas en la historia de las palabras inglesas [4]. Ello se debe, sobre todo, a la claridad, sencillez y rigurosidad con que se tratan los artículos lexicográficos que lo componen. Estos siguen una microestructura determinada de forma consistente, caracterizada por la profusión de explicaciones de carácter meramente etimológico junto con la aparición de diversas marcas que especifican y concretizan sus usos. La macroestructura del diccionario se nos presenta sin aparentes rupturas que provoquen de alguna manera una interrupción notable en la distribución global del mismo. Ambas -macroestructura y microestructura- representan así la afirmación explícita de la laboriosa tarea que ha supuesto la recopilación de una ingente cantidad de material para la elaboración del diccionario.

Por otra parte, es lícito mencionar que, de acuerdo con nuestro corpus, la influencia del español en la lengua inglesa ha sido doble, debido a que el inglés ha tomado préstamos tanto del español peninsular (alguazil, Alhambra, Amontillado, bilbo, Biscayan, caballero, Catalan…), como del español de América (chilli, frijoles, gringo, hammock, havana, hurricane, llama, savanna(h)…), circunstancia ésta que demuestra la permeabilidad de la lengua anglo-sajona, sin desdeñar por este motivo la riqueza del español.

Es necesario que el profesor de inglés de primaria y secundaria en países de habla hispana tome conciencia de dicha influencia y ahonde en la búsqueda de palabras que han trascendido o tengan posibilidades de trascender al mundo angloparlante. De este modo podrá presentar a su alumnado hispanohablante una nueva fuente para la adquisición de vocabulario que le permita progresar en su aprendizaje de la lengua extranjera de una manera rápida, eficaz y motivadora.

 

NOTAS

[1] Para la elaboración de esta introducción se ha usado como referencia básica la obra de Baugh, A. C. and Cable, T. (19934). A History of the English Language. London: Routledge.

[2] A lo largo de la introducción sólo se han marcado con asterisco las palabras que aparecen en Onions, C.T. (ed.) (1966). The Oxford Dictionary of English Etymology. Oxford: OUP.

[3] Para una tipología general de las diferentes definiciones lexicográficas y una explicación de los principios teóricos de dicha tipología, véase Ahumada (1989).

[4] Esta afirmación se basa en una nota de la compañía editorial del ODEE, publicada en la portada del diccionario como agradecimiento a la ingente labor desarrollada por el editor del mismo, C.T. Onions, fallecido mientras el diccionario se hallaba todavía en imprenta.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ahumada Lara, I. (1989). Aspectos de lexicografía teórica. Granada: Servicio de Publicaciones de la Universidad.

Baugh, A. C. and Cable, T. (19934). A History of the English Language. London: Routledge.

McArthur, T. (ed.) (1992). The Oxford Companion to the English Language. Oxford, New York: OUP.

Onions, C.T. (ed.) (1966). The Oxford Dictionary of English Etymology. Oxford: OUP.

Sinclair, J. (ed. in chief) (1987). Collins Cobuild English Language Dictionary. London, Glasgow: Collins Publishers.

 

REFERENCIAS ELECTRÓNICAS CONSULTADAS

Tesauro de ERIC. Disponible en: http://www.eric.ed.gov. Consultado el 20-09-2010.

 

© Antonio F. Lebrón Fuentes 2011

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

El URL de este documento es http://www.ucm.es/info/especulo/numero47/hispanismos.html