Vine a la imagen para encontrar otros sentidos y entender a Latinoamérica.
Ideas sobre el cine y la fotografía:
dos recursos para trabajar con Latinoamérica,
su imagen, su cultura y su literatura

Marcelo Bianchi Bustos



 

   
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Resumen: En este trabajo se presentan algunas ideas básicas para el trabajo con la imagen para abordar distintos temas vinculados con la Literatura y la cultura de América Latina.
Palabras clave: Literatura Latinoamericana - Enseñanza - Uso del Cine

 

Cualquier lector de literatura podrá darse cuenta, al leer el título de esta presentación que el comienzo del mismo no esotra cosa que una versión de la primera oración de Pedro Páramo, la genial obra de Juan Rulfo. En ella el narrador dice “Vine a Comala a buscar a mi padre, un tal Pedro Páramo”, es decir a su esencia, a su pasado; aquí yo voy a ir en busca de la imagen para poder transitar otros caminos distintos y tratar de encontrarme con otra América. Y precisamente la idea de pensar en la imagen como un lugar, como una construcción es lo que me anima a pensar en el uso que se le puede dar a la misma para pensar a Latinoamérica, su gente, cu cultura y su literatura.

Cuando se piensa en la Literatura en la escuela se piensa en primer lugar - y tal vez sin posibilidad de pensar otras cosas -, en el libro. Enseñar literatura es enseñar lo que otros escribieron y para ello es necesario leer libros. Pero qué sucede cuándo se comprende que si la idea de la Literatura es alfabetizar en los textos, el filme, la fotografía y la pintura pueden ser pensados como tales y no pueden quedar ausentes de la hora de clase aunque estén en la escuela pero desde una perspectiva pobre, desde un segundo lugar y apareciendo desde los bordes. Como sostiene Diana Paladino es necesario establecer un diálogo entre la cultura letrada con la cultura audiovisual, apropiar los nuevos lenguajes y reflexionar pedagógicamente sobre ellos” (2007: 143).

En la escuela (y en la sociedad) existe una construcción de lo visual que durante años hizo que se considerara a la imagen pertinente para algunas cosas, en nuestro caso para algunas áreas del conocimiento, y no apta para trabajar en algunas ramas de la educación, en especial de la educación media. Creo que es necesario hacer hoy una construcción didáctica de lo visual. Creo que la escuela debe considerar lo que sostuvo Edgar Morin (1972: 233) al decir que “el mundo se refleja en el espejo del cinematógrafo. El cine ofrece el reflejo no solamente del mundo, sino del espíritu humano”. Este puede ser un poderoso instrumento de estudio ya que un film representa pero al mimo tiempo significa. Eleva lo real, lo irreal, el presente, lo vivido, el recuerdo, el sueño, al mismo nivel mental común (Morin, 1972: 234). Por este motivo, se deben poner los esfuerzos para que la imagen esté presente y que sea trabajada, pensada, analizada, discutida.

Al hacerlo, estaremos trabajando con el lenguaje, desde la perspectiva de Iuri Lotman quien afirma que es cualquier sistema organizado de signos que sirve para la comunicación entre dos o varios individuos (en Talens, 1995: 31). Pero por supuesto que todo lenguaje está formado por signos que poseen reglas de combinación. Teniendo en cuenta esta definición, podemos pensar en el cine - a pesar de que un número importante de especialistas discrepan con esto - como un texto con un lenguaje propio que se vale de determinados signos para expresar las ideas. Por medio del análisis fílmico se intentará descubrir los signos y lo significados “ocultos” - a primera vista - en las cosas.

 

El tópico a trabajar

En este plan de trabajo me dediqué a pensar, en parte porque se prescribe desde el curriculum y en parte porque formaba parta de aquellos contenidos que como docente de literatura latinoamericana debía trabajar desde mi perspectiva, lo real maravilloso (desde la perspectiva de Carpentier) o el realismo mágico. Este tipo de narración se interna en una descripción pormenorizada de los personajes y de la naturaleza de América, en la que lo real convive con lo mágico. Los personajes viven hechos o situaciones desmesuradas: apariciones, visiones, errores que se cometen una y otra vez sin cesar. Toda la historia de América, tal vez, siguiendo una pregunta de Alejo Carpentier (1967) no es sino una historia de los real maravilloso, donde se conjuga la pregunta por el ontos, lo virginal y paradisíaco del paisaje, la presencia fáustica del indio y del negro, etc.

Para trabajar este tema se tomaron textos literarios (y sí, es literatura, una gran contradicción) como Pedro Páramo, Cien años de soledad (algunos fragmentos) y La guerra del tiempo (de Alejo Carpentier) a través de “El viaje a la semilla”. Pensar tan sólo en adentrarnos en el mundo de lo real maravillosos de la mano de Juan Rulfo y su genial Pedro Páramo es meternos en una de las obras más grandes de la literatura del siglo XX. Se trabajó además con el filme “Como agua para chocolate” (México, 1992) basado en la novela de Laura Esquivel, se analizaron fotografías de distintos autores -algunos reconocidos y otros no -, entre ellas, cuatro pertenecientes al propio Rulfo, y algunas punturas de Frida Kahlo, Remedios, la bella de Myriam Borghini, entre otros artistas. La idea de tomar algunas de las fotografías del propio Rulfo se debió a que las mismas revelan gráficamente la terrible atmósfera de la novela trabajada pero logrando ir más allá de las palabras pues al presentar imágenes del México rural, aparecen vivos que, al igual que su novela célebre, están más cercanos a los misterios de la muerte brotados de la espera sin esperanza, la dignidad martirizada de gentes condenadas al claroscuro de la soledad más intensa. Con respecto al filme, lo primero que se puede señalar que su fábula es sencilla: ser trata de una historia de amor y buena comida ubicada en el México fronterizo de principios de siglo veinte. Tita y Pedro, sus protagonistas, ven obstaculizado su amor cuando Mamá Elena decide que Tita, su hija menor, debe quedarse soltera para cuidar de ella en su vejez. En medio de los olores y sabores de la cocina tradicional mexicana, Tita sufrirá largos años por un amor que perdurará más allá del tiempo. En ese universo diegético que es la película, cobrará, desde mi perspectiva, una especial importancia lo real maravilloso.

 

Las ideas y las estrategias puestas en marcha

Por supuesto que la literatura me podía dar - y de hecho lo hizo / lo hace, desde hace muchos años - grandes herramientas para trabajar el tema pero considero que la visión que me puede dar la imagen para pensar con los alumnos un tema tan interesante y tan rico como el de entender la identidad de Latinoamérica.

Así, la puerta de entrada al tema fue la idea de realismo mágico y, antes de hacer lecturas, el visionado de la película. Al trabajar con el filme, se siguió la perspectiva de un pedagogo español, Saturnino de la Torre (1996). Este modelo que es descrito por el mismo autor como interactivo pues permite interactuar y aprender del medio, es denominado O.R.A., siglas que remiten a las tres fases que lo componen, observación, reflexión y análisis:

a) Observación: En esta etapa se realizará la proyección del filme. Aquí se debe tener en cuenta que si se trata de una película muy larga se deberán pasar las secuencias más importantes y los alumnos después podrán verla en su totalidad organizándose para ello.

B) Reflexión: Esta reflexión sobre el filme y sobre aquello que los estudiantes han visto muchas veces se realizó por medio de un interrogatorio del docente, priorizando en primer lugar el aspecto fruitivo e intentando luego relacionar la formación dada por el cine con los conocimientos previos y la información adquirida por los estudiantes. Tal como se ha sostenido anteriormente, la reflexión por medio del interrogatorio le posibilitará al alumno pensar y analizar pero, al mismo tiempo, tendrá la posibilidad de confrontar su pensamiento con el de sus pares. En este momento me interesa aclarar que la idea no era, por ejemplo, comentar la base literaria que podía existir en el filme (cuya parte más visible es el guion cinematográfico) ni tampoco considerar como la novela o un cuento se puede llevar al cine (razón por la que no proyecté la película Pedro Páramo). Más bien se buscó abrir puertas en común, diálogos para poder avanzar en el conocimiento. Obviamente que a partir de las lecturas, de las imágenes trabajadas y del filme salieron actividades del tipo: discuta el papel tradicional de la mujer vs. el desarrollo de la mujer moderna y su papel en la sociedad; la doble moral que existe para los hombres y las mujeres con respecto a las relaciones amorosas (esto nos llevó a volver a las fuentes, ver las referencias bíblicas sobre el tema, y en el ámbito de América latina a Sor Juana Inés de la Cruz y sus redondillas famosas). Discute las diferencias entre la familia tradicional y la familia moderna. ¿Por qué se ha desarrollado así? ¿Cómo son semejantes las familias americanas a las familias latinas?, la película refleja hechos históricos para el pueblo méxicano. ¿Cuáles son ellos? ¿Cómo se representan en la película?

c) Análisis: Aquí se debe efectuar al análisis del filme en su totalidad, y considerando algunos elementos propios de análisis audiovisual (Funes, 2004) que pueden hacer a la comprensión de la imagen y de su significado, como por ejemplo el encuadre que sirve para delimitar el objeto dentro de los márgenes del cuadro. En él se destacan la presencia de dos espacios, el in (contenido dentro del cuadro) y el off (lo intuimos, pero no está presente en el cuadro, es decir en aquello que podemos ver en la pantalla). Aquí se ponen en juego una serie de figuras retóricas u otros recursos, tal vez ya trabajadas por los estudiantes en las clases de lengua, como por ejemplo la sinécdoque: (se muestra la parte por el todo), la metonimia (causa por el efecto), la presencia de un espejo (por medio de él se pueden observar hechos, lugares o personas que no están dentro del marco de la pantalla), las sombras (son la presencia de personajes que se encuentran en el off y que se ven en el in), los sonidos y voces, y las entradas y salidas de los personajes.

Otro aspecto con el que trabajó fue con la escala de planos: Si bien la clasificación es extensa, los principales planos sobre los que se pensó con los alumnos fueron el Plano general, entero, americano, medio, primer plano y Gran primer plano o Primerísimo primer plano.

También se pensó en las posiciones ante la cámara y se analizó si la posición frontal, picado, cenital, contrapicado o supina tenían algún significado o se trataba de una decisión sin importancia del director.

Con el montaje se observaron distintos aspectos como la sobreimpresión (cuando sobre una imagen, sin perder nitidez, se sobreimprime otra imagen arriba. Se utiliza para indicar transcursos temporales), los fundidos (el fade out, es decir una imagen del blanco funde hacia el negro, baja la luminosidad, y el fade in: va del negro hacia el blanco), los flash-Back (un salto hacia atrás en la historia), flash- forward (un salto hacia delante en la historia), elipsis (la eliminación de los tiempos muertos, que no aportan nada en la diéresis), el montaje alternado (significa continuidad temporal y disparidad espacial. Muestra el “mientras que”) y el montaje paralelo.

Por último al hacer referencia al color se observó que muchas veces los colores se relacionan con algunos personajes o con estados de ánimo de los mismos. Por ejemplo el color verde significa relajación; el azul, tranquilidad; el rojo, excitación. También se encuentran diferentes tonalidades: calientes, frías o pasteles.

Lo importante de trabajar cada una de estos aspectos no es el conocimiento de lo técnico en sí mismo sino de qué forma esos aspectos de la técnica ayudan a la significación de la imagen, le dan mayor fuerza. Tal vez a pregunta sea ¿cómo trabajar con la imagen, cómo hacer una pedagogía de la imagen que sea útil que no implique una mirada única y fría, tanto del filme como de una fotografía y de una pintura? Lo importante es que el cine (y la imagen en general) y la pedagogía que nos permita acercarnos a él deben permitirnos ver aquello que no conocemos, que no hemos percibido de la realidad o que si lo hemos percibido tal vez haya pasado inadvertido. Muchas veces ese mundo que se recibe por medio del cine es el cotidiano, pero muchas otras no; muchas veces el mensaje es comprendido a primera vista, pero a veces es necesario que el lector busque los distintos sentidos que el mensaje puede tener. Por este motivo es de gran importancia trabajar desde una perspectiva semiótica e intentar desarrollar el “olfato semiológico”, al cual hace referencia Barthes y que retoma Umberto Eco, es decir “esa capacidad que todos deberíamos tener de captar un sentido allí sonde estaríamos tentados de ver sólo hechos, de identificar unos mensajes allí donde sería más cómodo ver solo cosas” (Zeccheto, 1999: 115). Es decir que con este olfato semiológico que es necesario desarrollar en los alumnos, se logrará que ellos encuentren el sentido a los mensajes que los rodean.

Como sostiene González Martel (1996) es necesario incorporar la imagen como algo diferente, como lenguajes diferentes al del discurso narrativo, impulsando “la formación de espectadores activos, que aprensan viendo y sintiendo, abiertos crítica y sensitivamente al lenguaje y a la experiencia cinematográfica” o mejor dicho, de la imagen. Hoy es necesario desarrollar o potenciar en el alumno la interpretación de los mensajes connotados. Cualquiera debe tener en cuenta que las palabras y las imágenes siempre connotan algo, es decir que tienen un significado añadido al que se les da comúnmente. López García (1996: 135) define a la connotación como “el conjunto de sentidos culturales añadidos al significado de las palabras tal y como lo recogen los diccionarios. Técnicamente, la connotación se comporta igual que un metalenguaje, en el sentido de que representa una semiótica de segundo nivel”.

Pero además se debe hacer un nuevo uso de la información para tenerla en cuenta en una nueva actuación. Se debe intentar el logro de la aplicación, extrapolación, transferencia de lo que se ha a prendido a otra situación o contexto. Esta etapa va más allá de la mera ejercitación pues es en la aplicación donde el sujeto encara la relación entre las ideas y la realidad, la teoría y la práctica, la información y su utilidad. La aplicación es la reutilización del significado (De la Torre, 1996: 96).

 

Referencias bibliográficas

Carpentier, Alejo (1967): Tientos y diferencias, Montevideo, Arca.

Dussel, Inés y Daniela Gutiérrez (2006): Educar la mirada. Políticas y pedagogías de la imagen, Buenos Aires, FLACSO.

Sontag, Susan (2007): Cuestión de énfasis, Buenos Aires, Alfaguara.

 

Marcelo Bianchi Bustos es Doctorando en Educación (Universidades de Tres de Febrero y Lanús), estudios de Maestría en Educación (Universidad de San Andrés), Especialización en Investigación Educativa (Universidad Nacional del Comahue), Especialización en Educación con orientación en Gestión Educativa (Universidad de San Andrés), Especialista en Educación de Adolescentes y Adultos (Instituto UDA), Licenciatura en Enseñanza de la Lengua y la Comunicación (Universidad CAECE) y Profesorado de Castellano, Literatura e Historia (IADES), entre otras instancias de formación. Se desempeña como Profesor en el Instituto Superior del Profesorado “Dr. Joaquín V. González”, Universidad Nacional de General Sarmiento, Universidad Argentina J. F. Kennedy, Centro de Investigaciones Educativas de Pilar, Instituto Superior de Formación Docente N° 51, Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Frederic Chopin y Universidad de Palermo.

 

© Marcelo Bianchi Bustos 2011

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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