Reseñas:

David Crowley y Paul Heyer:
La comunicación en la historia
Tecnología, Cultura, Sociedad

David Crowley y Paul Heyer, La comunicación en la historia. Tecnología, Cultura, Sociedad, Barcelona, Bosch, 1997, 462 pp., 5.780 pesetas
Traducción de Anna Renau y Rosabel Argote
ISBN: 84-7676-395-6


Contenido:

    PRESENTACIÓN DE LA OBRA EN CASTELLANO
    Amparo Moreno Sardá
    PREFACIO
    Willard D. Rowland Jr.
    PRÓLOGO
    INTRODUCCIÓN GENERAL

    PARTE I

    LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN LAS CIVILIZACIONES ANTIGUAS
  1. El arte y los símbolos del hombre en la era glacial
    Alexander Marshack
  2. El más antiguo precursor de la escritura
    Denise Schmandt-Besserat
  3. Los medios de comunicación en los imperios antiguos
    Harold Innis
  4. Civilización sin escritura: los incas y el quipu
    Marcia Ascher y Robert Ascher

    PARTE II
    LA TRADICIÓN DE LA ALFABETIZACIÓN OCCIDENTAL

  5. Las consecuencias de la alfabetización
    Jack Goody y Ian Watt
  6. El legado griego
    Eric Havelock
  7. Lo oral, lo escrito y los medios de comunicación modernos
    Walter Ong
  8. Una biblioteca medieval
    Umberto Eco
  9. Alfabetización y medios de comunicación medievales
    Sophia Menache
  10. La comunicación en la Edad Media
    James Burke

    PARTE III

    LA REVOLUCIÓN DE LA IMPRENTA
  11. El papel y la imprenta de molde. De China a Europa
    T.F. Carter
  12. El desarrollo del público lector
    Elizabeth Eisenstein
  13. Imprenta, espacio y conclusión
    Walter Ong
  14. La primera alfabetización moderna
    Harvey J. Graff
  15. Archivos, burócratas e intelectuales
    Robert Darnton

    PARTE IV

    LA ELECTRICIDAD CREA UN MUNDO CABLEADO
  16. Líneas relámpago
    Daniel Czitrom
  17. Tiempo, espacio y telégrafo
    James Carey
  18. El nuevo periodismo
    Michael Schudson
  19. El teléfono toma el mando
    Claude S. Fisher
  20. Primeros usos del teléfono
    Carolyn Marvin

    PARTE V

    TECNOLOGÍAS DE LA IMAGEN Y APARICIÓN DE LA SOCIEDAD DE MASAS
  21. Mundos de ensueño del consumo
    Rosalynd Williams
  22. El primer fotoperiodismo
    Ulrich Keller
  23. De los nickelodeons a los palacios cinematográficos
    Douglas Gomery
  24. Los medios de comunicación de masas y el star system
    Jib Fowles
  25. La fotografía periodística
    Vicki Goldberg
  26. Publicidad, consumidores y cultura
    Williams Leiss, Stephen Kline y Sut Jhally

    PARTE VI
    DIAS DE RADIO
  27. El mundo sin cables
    Stephen Kern
  28. Comienza la radiodifusión
    Susan J. Douglas
  29. Medios documentales
    William Stott
  30. La edad de oro de la programación
    Christopher Sterling y John M. Kittross
  31. La comprensión de la radio
    Marshall McLuhan

    PARTE VII

    TIEMPOS DE TV
  32. Los nuevos lenguajes
    Edmund Carpenter
  33. Haciendo sitio a la tele
    Lynn Spigel
  34. Televisión y cultura de la clase obrera
    Stanley Aronowitz
  35. La televisión transforma las noticias
    Mitchell Stephens
  36. Dos culturas: televisión frente a imprenta
    Neil Postman y Camille Paglia

    PARTE VIII

    NUEVOS Y VIEJOS MEDIOS EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN
  37. La revolución del control
    James Beniger
  38. Los periódicos en la era del ordenador
    Anthony Smith
  39. Las nuevas psicotecnologías
    Derrick de Kerckhove
  40. El libro electrónico
    Jay David Bolter
  41. La teleinformática en las nuevas redes globales
    John S. Quaterman
  42. Ordenadores, herramientas y razón humana
    Joseph Weizenbaum

    LECTURAS COMPLEMENTARIAS
    ÍNDICE

La presente obra es, según confesión de sus autores, el resultado de la necesidad de encontrar un manual que les permitiera cubrir sus necesidades docentes en las universidades McGill y Simon Fraser, de las que son profesores, respectivamente, D. Crowley y P. Hayer. La producción de manuales es ya casi una especialidad académica. Género que se remonta a los orígenes de la enseñanza, el manual se encuentra hoy en el ojo del huracán de la renovación pedagógica. Denostado por muchos, potenciado por otros, el manual se muestra como un tipo de texto al que la aceleración de los conocimientos obliga a amoldarse a las nuevas circunstancias educativas. Acusado de ofrecer visiones limitadas de las cosas, de simplificador de lo complejo, de biblia personal, de favorecedor de la apatía, el manual, sin embargo y a pesar de todo, es una práctica habitual con la que nuestros estudiantes se encuentran cada día en muchas asignaturas. Como siempre, los hay mejores y peores, residiendo el problema, la mayoría de las veces, más bien en la actitud que hacia el manual mantiene tanto el que lo escribe como el que lo recibe.

La misma editorial había publicado anteriormente una obra con vocación de manual, la Historia de la comunicación, dirigida por Raymond Williams, de la Universidad de Cambridge, cuya edición original era de 1981 (edición española en 2 vols, 1992). Aquella obra se cerraba con un trabajo de Ederyn Williams en el que se preguntaba:

¿Cuáles serán los efectos de este desarrollo de las comunicaciones en la sociedad y en el mundo? Los analistas señalan tres tendencias principales. La primera va hacia lo que Marshall McLuhan llama «la aldea global» (...) También está la tendencia de los nuevos sistemas de comunicación a reforzar las desigualdades sociales existentes, al menos durante un tiempo (...) Finalmente, existe un movimiento hacia la sociedad de la información (vol II, pp. 250-251)

Como puede comprobarse, el último capítulo en los libros de historia de la comunicación es siempre el más comprometido. Los más de diez años que separan la obra dirigida por Williams y ésta ante la que ahora nos encontramos son los que han contemplado el comienzo de una nueva etapa en las comunicaciones y son, por tanto, decisivos. Aquello que Ederyn William planteaba como prospectiva en 1981, hoy se vive, con mayor o menor intensidad, como una realidad. Conceptos como "aldea global" o "sociedad de la información" son ya habituales en cualquier tipo de discurso social, cultural o político.

En el caso de esta nueva obra, nos encontramos con un tipo muy especial de manual. Crowley y Hayer se encontraron con una disciplina nueva, en formación, cambiante en sus contenidos a gran velocidad, acogedora de múltiples enfoques, interdisciplinar, es decir, tenían en contra casi todo para poder realizar un manual tradicional. Su resolución del problema, por simple no deja de ser valiente y original: restringir su función a la de compiladores, es decir, perder su derecho a la palabra dándosela a otros. Querían tener enfoques múltiples de problemas y situaciones muy diversos y lo mejor, en este caso, era no renunciar a ese principio. La comunicación en la historia es una magnífica antología de textos, con selecciones de extensión variable —del artículo al fragmento extenso pasando por el capítulo— con la que cubre la comunicación desde las primeras etapas de la humanidad hasta llegar a la cultura digital en plena formación. La nómina de "colaboradores" es realmente importante: Innis, Ong, McLuhan, Havelock, Eisenstein, Darnton, de Kerckhove, Eco, Carey, Graff, Bolter, etc.

El libro es resultado claro de la mentalidad pragmática norteamericana. No se han puesto a teorizar sobre qué es un manual, sino que se han preguntado directamente: ¿qué quiero enseñar a mis alumnos y quiénes son los especialistas? Evidentemente, este último aspecto, excepto en algunos casos muy señalados, siempre será discutible, pero esto se responde con recurrir al concepto de "manual" y no al de "antología". El pragmatismo de los autores llega a incluir un fragmento extenso de El nombre de la rosa para ilustrar el capítulo dedicado a la "biblioteca medieval". Tampoco ha preocupado, en muchos apartados, a los autores el incluir textos de última hora. El magnífico artículo de Robert Darnton sobre el inspector de policía dedicado a fichar e informar sobre los autores literarios en la Francia de mediados del XVIII, por ejemplo, es ya un texto clásico que, en cualquier caso, merece ser incluido, por derecho propio, en este tipo de obra, aunque estuviera disponible en ediciones en castellano. Se ha preferido seleccionar textos con cierta tradición, frente a la investigación puntera. En cualquier caso, es una forma de garantizar una mayor duración del texto en su dimensión educativa.

El resultado es una obra de gran interés para los estudiosos de la comunicación, por encontrarse incluidos algunos textos de difícil acceso para lectores hispanos, y, sobre todo, para alumnos de las diferentes carreras que tienen los procesos comunicativos como objeto de estudio. Si no se encuentra en ninguno de estos dos grupos especializados, en cualquier caso, es una obra recomendable para entender cómo los humanos hemos pasado nuestra historia tratando de encontrar mejores sistemas para comunicarnos, y el papel cultural y cognitivo que esas tecnologías y soportes han jugado en nuestro desarrollo.

Joaquín Mª Aguirre

El URL de este documento es http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero5/h_comuni.htm


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