Reseñas

Alberto Espejo,
Moraima Marín
y Rosalía Hernández

Cuentos y leyendas de
la región de Naolinco

Alberto Espejo, Moraima Marín y Rosalía Hernández:
Cuentos y leyendas de la región de Naolinco, Xalapa (Ver., México),
Dirección General de Culturas populares/CNCA (PACMYC) 1996, 122 pp.
Ilustraciones de Angélica González García.
ISBN: 970-91-66-30-1


Con la presente investigación se busca realizar el recate de una parte de la literatura folklórica veracruzana, atendiendo a los mitos, cuentos, leyendas e historias de la región de Naolinco; creación popular que orgullosamente y por fortuna, todavía se mantiene vigente en muchas zonas del Estado. El fin que se persigue con la elaboración de esta antología es por un aldo, dar a conocer a otras comunidades la tradición popular narrativa naolinqueña; y por el otro, reforzar la identidad sicosocial de los habitantes de este lugar con sus propias experiencias poéticas, ya que actualmente la sociedad de consumo nos ha hecho preferir otras informaciones, generadas por los actuales medios de comunicación, en vez de escuchar o leer la literatura tradicional en las noches de insomnio, en días lluviosos o de ocio (pp. XI-XII).

Como se nos advierte en el párrafo anterior, perteneciente al prólogo de esta obra, nos encontramos con un meritorio trabajo de investigación de las tradiciones populares, que se encuentran, efectivamente, suplantadas por ese nuevo "imaginario" insustancial creado desde un universalismo cultural laminador.

Esta obra va más allá de la recopilación y conservación de un tesoro popular; el esmero puesto en recoger las narraciones de forma literal nos permite apreciar no sólo los contenidos de esas historias, la "materia repetible", sino la forma especial de construir los relatos desde la naturalidad. Acostumbrados como estamos a las narraciones elaboradas, amparadas en la tradición literaria, estos relatos conservan el gusto constructivo de la oralidad, de la transmisión a través de un discurso elaborado al hilo de la conversación. Su valor documental es, pues doble, historia y discurso.

Salgan, salgan salgan,
ánimas en pena,
que el rosario santo
rompa sus cadenas





Adiós, padre mío,
adiós, padre amado,
danos tu perdón
señor del Calvario

La señora de negro

Muchas señoras en el rancho veían siempre aparecerse a una señora vestida de negro. La miraban que subía y bajaba por El Barrial, lugar que conduce al pueblo de Naranjillos. Cada vez que le hablaban, nunca contestaba, por lo que la gente creía que era muda, hasta que un día supieron que se trataba de una alma que andaba penando, porque su hija se había juntado con un hombre casado.
Esto lo descubrió la muchacha, quien no creía en las personas que habían visto a su mamá. En una ocasión cuando iba de camino al Barrial, divisó a su madre que caminaba desesperada, sucia de lodo, con el pelo revuelto y llore que llore. Desde entonces, la chica dejó de vivir con el señor casado y se dedicó a cuidar a sus hermanos más pequeños.


La llorona y la sonámbula

En Naolinco vivía una muchacha sonámbula, como a doscientos metros de una fuente, donde antes se hallaba una capilla, y de donde hasta hoy la gente acostumbra ir a traer agua para tomar.
Cerca del palacio municipal, a tres cuadras arriba, hacia la derecha, entra una callecita que va a salir a la fuente, en la que algunas noches se veía aparecer a la llorona. Pero me platicaban que a veces las personas dudaban, si se trataba de una verdadera aparición, porque en algunas ocasiones creían ver a la auténtica llorona y en otras, a una chica que, siendo sonámbula, salía de su casa por las noches y se iba a sentar a la fuente. Entonces el pueblo decía:
-Anoche no iba la llorona, era la jovencita.
-Y antenoche sí era la llorona, porque la escuchamos llamar a su hijo.
Un señor llamado Cárcamo, que vivía cerca del manantial, aseguraba que sí había visto la llorona ahí, porque la había oído gritar, cosa que la sonámbula no hacía, ya que de ser así, ella misma se hubiera despertado.


El URL de este documento es http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero5/leyenda.htm


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