Deborah Tannen

Género y discurso

Deborah Tannen, Género y discurso, Barcelona, Paidós Ibérica, 1996, 237 pp.,
ISBN: 84-493-0292-7


Contenido:

    Introducción
    Contexto metodológico
    El papel de dominación en un marco de diferencia cultural
    Más allá de la dicotomía naturaleza/cultura
    Referencias bibliográficas

  1. La relatividad de las estrategias lingüísticas: repensar el poder y la solidaridad en el género y la dominación
  2. La interpretación de la interrupción en la conversación
  3. Diferencias de género en la coherencia conversacional: actitud física y cohesión temática
  4. Estrategia y metaestrategia conversacional en una teoría pragmática: el ejemplo de Secretos de un matrimonio (con Robin Lakoff)
  5. Estilo étnico en la conversación entre hombres y mujeres
  6. Las maneras de hablar ligadas a una clase sexual en el trabajo
    Notas
    Índice analítico

Deborah Tannen es profesora de Lingüística en la Universidad de Georgetown. Su campo de trabajo es el denominado "análisis del discurso" y su comprensión del fenómeno del lenguaje se centra en su actuación como fenómeno social. El lenguaje en acción, con sujetos participantes, es su campo de estudio, y no el de las abstracciones que convierte el hecho lingüístico en algo separado de quienes lo realizan. La propia profesora Tannen describe su trabajo en estos términos:

Mientras que la mayoría de los lingüistas contemporáneos consideran como objeto de estudio los sonidos (fonética y fonología), palabras (léxico y morfología) u oraciones (sintaxis, esto es, la disposición de las palabras en las oraciones), el análisis del discurso se centra en el lenguaje «más allá de la oración», como suelen decir los lingüistas. Por otro lado, me identifico como sociolingüista, en parte porque enseño en el marco del programa del Departamento de Lingüística de la Universidad de Georgetown, pero también porque mi trabajo versa sobre la intersección de fenómenos de lenguaje y fenómenos sociales. Por último, asigno a mi enfoque una orientación antropológica porque mi método implica el examen riguroso de casos individuales de interacción, en muchos de los cuales yo misma participé, y toma en cuenta su contexto cultural (p. 17)

Estos elementos (análisis del discurso, sociolingüística y orientación antropológica) se funden en un productivo sistema de análisis centrado en su concepción del lenguaje como algo vinculado directamente a los sujetos y no como algo al margen de ellos. Este elemento es importante porque determina el enfoque y, sobre todo, los objetivos de análisis que se establecen. D. Tannen hace una comparación de su trabajo con la actividad médica, que puede centrarse en el análisis estricto de la enfermedad, pero se deshumaniza si se olvida que trata con seres humanos y sus problemas. No basta examinar a los pacientes, señala, sino que además hay que "escucharlos". Esto, explica la autora, "suministra un fundamento ético y humanístico para la investigación, al hacernos responsables de lo que estudiamos" (p. 18).

El lenguaje no se estudia aquí como un elemento de laboratorio, aislado de contextos, sino inmerso en la realidad social, y centrado en su elemento básico: el conversacional. D. Tannen se confiesa seguidora, teórica y metodológicamente, de dos de sus maestros en la Universidad de California: Robin Lakoff y John Gumperz. De la primera, con la que firma uno de sus trabajos en esta obra, toma el concepto de «estilo comunicativo», que ella redefine como «estilo conversacional». En la conversación no sólo se intercambian informaciones, sino que se asumen roles unos respecto a los otros. La conversación crea un espacio de interacción entre los miembros participantes. "Poder" y "solidaridad" son los dos elementos básicos que determinan el giro de la relación que se establece. Los interlocutores ponen en acción diversas estrategias comunicativas para poder alcanzar sus objetivos dentro del espacio creado. Tannen estudia elementos como la "interrupción", las "actitudes" (miradas, etc.) que se producen mientras se habla, la "implicación", etc., entre grupos con miembros de diferentes sexos, edades, países, razas, culturas, etc.

Una preocupación constante de Deborah Tannen en esta obra es el evitar que se establezcan normas de carácter general que impidan la comprensión de los fenómenos concretos. Así, interrumpir a otro y arrebartarle la palabra no tiene por qué ser necesariamente un rasgo de "poder" y sí puede serlo de "solidaridad", en determinadas circunstancias. Tannen, metodológicamente, prefiere, siguiendo al antropólogo norteamericano Clifford Geertz, un "enfoque de «casos e interpretaciones», a diferencia de un enfoque de «reglas y ejemplos»" (131), lo que la lleva a un análisis pormenorizado de un "caso" o una selección de casos, frente a otros procedimientos generalizadores que buscan el establecimiento final de reglas "duras" olvidando los matices o las circunstancias reales.

La afirmación que recorre estos estudios se centra en cómo las relaciones entre sexos están condicionadas por los diferentes estilos conversacionales y cómo éstos, a su vez, pueden causar perturbaciones entre los sujetos. La "incomprensión", el "malentendido", fenómenos propios de la conversación, no son considerados como aspectos relativos al discurso en sí, es decir, un problema semántico, sino como un problema de "relación" entre estilos diferentes.

Sugiero, siguiendo a Gumperz y a Maltz y Borker (1982), que las diferencias de género pueden entenderse como diferencias culturales. Es probable que una fuente de la queja más frecuente entre las mujeres en lo referente a su relación con los hombres —que éstos no las escuchan— resida en las diferencias que este estudio [Diferencias de género en la coherencia conversacional] demuestra: tal vez los hombres no las miren de frente y no mantengan el contacto visual, no desarrollen un tema con tanta extensión como las mujeres y respondan a sus preocupaciones o bien proponiendo un tema de su propio interés, o bien negando o desdeñando el fundamento de las preocupaciones de las mujeres. Si están realmente en juego las diferencias interculturales, estos modelos de implicación conversacional no indican falta de atención, sino más bien normas diferentes para establecer y mostrar implicación conversacional (p. 130)

El "estilo de un individuo", según señala D. Tannen siguiendo a R. Lakoff, "es una mezcla de estrategias que cambian en respuesta a situaciones cambiantes" (p. 170). Analizar los discursos, pues, no es analizar simplemente el lenguaje, sino entender que ese lenguaje es una estrategia, una respuesta a una situación dada, un instrumento que el sujeto utiliza frente a otros para alcanzar unos determinados objetivos; que sus reacciones verbales, igualmente, se ven modificadas por efecto de las interacciones que suponen las expresiones de los demás participantes. Así, por ejemplo, explica D. Tannen el efecto del "circunloquio":

El circunloquio es un medio necesario para servir a las necesidades de relación y de defensa, que se relacionan respectivamente con el aspecto positivo y el aspecto negativo de Brown y de Levinson. La relación es la encantadora satisfacción de sentirse comprendido sin necesidad de explicarse, de conseguir lo que uno quiere sin pedirlo. La defensa es la necesidad de ser capaz de salvar las apariencias mediante la negación misma en caso de que una contribución conversacional no sea bien recibida, esto es, la capacidad para decir, tal vez sinceramente, «Nunca he dicho tal cosa», o «No es lo que quería decir» (pp. 174-175)

La obra, en su conjunto, tiene gran interés para aquellos que deseen adentrarse en los enfoques de tipo sociolingüístico, aunque los casos que se escojan para el análisis sean de sujetos alejados de nuestro entorno. Sin embargo, creo que, por encima de este hecho lógico, son válidas las reflexiones generales y los planteamientos metodológicos utilizados. El método "caso-interpretación", propuesto por la autora, es básicamente un incentivo para desarrollar estudios de este tipo en otros ámbitos, más que para extrapolar sus resultados más allá de lo razonable. Los que ya conocen las obras de Deborah Tannen encontrarán continuidad en estos trabajos en los que la lingüista se muestra preocupada no sólo por el lenguaje en sí, sino por sus efectos sobre los que lo utilizan.

Joaquín Mª Aguirre

27/04/97

El URL de este documento es "http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero5/tannen.htm"


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