Creación/Memorias

César Simón
Perros ahorcados

Valencia, Pre-Textos, 1997


El nombre de César Simón se suele incluir dentro de la Generación poética de los años cincuenta. Esta filiación está justificada por su fecha natalicia y las circunstancias históricas de su juventud. No obstante su apartamiento de los círculos literarios le ha relegado injustamente al ámbito de las letras valencianas, ciudad en la que nació en 1932. Simón comenzó a publicar bastante tarde; su primer libro de poesía es de 1971, Pedregal; a éste le seguirá ese mismo año Erosión que inaugurará la editorial Hontanar, fundada por el mismo autor valenciano junto a Pedro de la Peña y Jenaro Talens. En 1977 publica Estupor final y continúan su obra poética Precisión de una sombra (1983), Quince fragmentos sobre un único tema: el tema único (1985) y Extravío (1985). También es autor de dos novelas: Entre un aburrimiento y un amor clandestino (1979) y La vida secreta (1994). En 1996 ganó el Premio Loewe de Poesía con Templo sin dioses.

Con Siciliana, Cesar Simón se iniciaba en 1989 en el género del diario autobiográfico. Ahora, bajo el título de Perros ahorcados, nos ofrece una nueva entrega de estas memorias que se apartan de las convenciones de la autobiografía, si es que éstas existen, dada la heterogeneidad y lo prolífico del género en los últimos años. El título hace referencia a la idea que rodea el libro de principio a fin: el desprecio que existe por la vida en la sociedad contemporánea. Porque César Simón no nos habla de la historia de un hombre que ha sido durante veinte años profesor de la Universidad de Valencia, ni siquiera de los hechos que rodean a su familia, ni de su trayectoria personal. César Simón abandona la linealidad de una historia y rellena su libro con espacios que dan una lúcida coherencia a un discurso fragmentario acerca de las sensaciones que tiene un hombre que en los umbrales de la madurez se resiste a abandonar una vida sobre la cual pesa un juicio pesimista. Para ese hombre la vida transcurrida carece de justificación ante la agonía de los fallecimientos de las personas más próximas a él. Así pues, Simón, cuando recuerda la muerte de su primo Juan Gil Albert siente los escalofríos de una muerte paulatina: "Pero si alguien, que no ha muerto, ha muerto para ti de esta manera, ¿es que tú no has muerto también, aunque sólo sea parcialmente?". El pesimismo llega a todo lo que rodea al poeta y este punto de vista encierra una profunda crítica a la sociedad occidental cuando es ésta la que ignora acontecimientos como los de Bosnia y Ruanda: "porque al occidental lo que todavía parece importarle, y por lo que lucha, no es por los hombres, sino por las ideas -y naturalmente por el dinero-. En Ruanda no hay ideas: hay naturaleza, creación, y al occidental - lo cito porque de él es del que espero algo-, si no hay ideas, si no se le reproducen los antiguos odios, rojos contra fascistas, por ejemplo, no reacciona, o reacciona tarde."

Pero, a pesar de estos momentos de agonía de ese tiempo que fluye inexorablemente, el poeta muestra un irresistible apego a la vida, una vida que consiste en la interiorización de lo vital que se aleja de la narración de hechos propios de la autobiografía: " No voy a decir a quién vi ayer ni los libros que estoy leyendo. Todo lo que se hace es para algunos la vida. Para otros, la vida en este saber que se vive. Escucho mi corazón, siento el calor de mis manos, el sabor de mi boca. ¿Cuántos segundos de vida gano, sino los que sé que vivo?". Porque la autobiografía de César Simón encierra toda una poética que se rastrea también en sus versos: "No querer reflejar en un diario, actividades, conocimientos, ocupaciones, lecturas, tertulias, visitas, manifestaciones, etc. Sobre todo, no querer escribir pensamiento."

César Simón ha logrado de esta manera hacernos reflexionar sobre lo cotidiano, sobre la grandeza de vivir y el ocaso del respeto a la vida que en la actualidad se cierne sobre nosotros. Aúna en su libro de memorias la sencillez formal, que no descuidada, y una lección moral que ennoblece la postura de un poeta ante el fin de la existencia.

Luis Veres

El URL de este documento es http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero8/simon.htm


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