EL MATERIALISMO HISTORICO | PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

IMPERIALISMO
José María Laso Prieto | UNIVERSIDAD DE OVIEDO, MADRID

 

El ya clásico concepto de imperialismo que, desde una perspectiva marxista enunció Lenin en su célebre obra El imperialismo fase superior del capitalismo, ha sido sometido de nuevo a debate en función del auge que ha experimentado la utilización de nuevos conceptos como los de globalización y mundialización. Incluso proliferan opiniones como las de quienes sostienen que, en función de la elaboración de tales nuevos conceptos, ha quedado obsoleto el concepto de imperialismo. No existe fundamento racional para sostener esa obsolescencia del concepto de imperialismo y que siguen vigentes los fenómenos y procesos que se trató de definir mediante tal concepto. No obstante, se hace también necesario relacionar el concepto de imperialismo con los nuevos conceptos de globalización y mundialización actualmente tan empleados. Además, se trata de esclarecer el contenido real de tales nuevos conceptos –globalización, mundialización, Centro-periferia, etc.- que tanto se utilizan al analizar la política internacional, pero que también tienen repercusión en la nacional, por su empleo ideológico en la ofensiva neoliberal contra las conquistas sociales de los trabajadores. El concepto de mundialización refleja un proceso objetivo real, ya que se basa en elfenómeno de la creciente internacionalización de las fuerzas productivas. Cuantitativamente no es un fenómeno nuevo. Ya Marx y Engels, hace 152 años, lo describían en el Manifiesto Comunista al explicar la creación por las distintas burguesías, del mercado mundial. Sin embargo, en las últimas décadas, ha experimentado un salto cualitativo que le ha hecho pasar a un primer plano de la economía y de la política. El concepto de globalización tiene también un componente objetivo, derivado de grandes avances técnicos en los campos de la comunicación y la informática que han producido una interconexión financiera mundial. No obstante, se utiliza también como un instrumento ideológico justificatorio del capitalismo salvaje. En ese sentido, constituye el elemento subjetivo del proceso de mundialización y, como tal, debe combatirse. De lo contrario, se incurriría en un fatalismo fomentador de una impotencia que desarmaría a los pueblos frente a las transnacionales y el imperialismo: una cuestión es precisar con rigor los conceptos de mundialización, globalización, etc., y otra es renunciar al concepto de imperialismo, que algunos revisionistas del marxismo propugnan. Ello equivaldría a caer en el concepto de superimperialismo, o capitalismo superorganizado, de Kautsky, que tan contundentemente refutó Lenin. El capitalismo, por sus contradicciones internas –como las que se dan entre los miembros de la Tríada o del mismo G-7- no puede inmunizar al sistema frente a la acción organizada de los pueblos y de las clases sociales. Así lo demuestra la actuación de los EEUU como gendarme mundial y sus constantes agresiones a los pueblos de Irak, Libia, Cuba, y Yugoslavia, así como la eficaz resistencia de estos. Existen varias definiciones contemporáneas del imperialismo, como es lógico muy distanciadas de las que trataban de definir a los grandes Imperios territoriales que se dieron en la Antigüedad y en la Edad Media. Mientras que tales Imperios se basaban casi exclusivamente en la conquista militar que unificaba territorios y aglutinaba pueblos bajo un mismo cetro, en la actualidad el imperialismo contemporáneo es el producto de una etapa determinada del desarrollo del capitalismo. Para que tal nueva forma de imperialismo pueda manifestarse, es necesario que previamente se produzca la fusión del capital bancario con el capital industrial dando lugar así al capital financiero. Tal capital financiero ese ve obligado a impulsar la expansión territorial del Estado que controla por tres razones fundamentales: 1) para adquirir nuevos mercados donde vender sus productos y mercancías. 2) para tener acceso a materias primas y fuentes energéticas necesarias para su propio desarrollo. 3) para disponer de nuevos territorios donde invertir capital, si en su metrópoli se ha alcanzado una saturación relativa de la capacidad de inversión. Los distintos imperialismos capitalistas han chocado entre sí por el reparto territorial del mundo, dando lugar a dos guerras mundiales. El reparto territorial de África, que se realizó en el Congreso de Berlín en 1885 resultó en ese sentido insuficiente. De ello dedujo Lenin la tesis de la inevitabilidad de las guerras entre potencias imperialistas mientras subsista el sistema capitalista. Con el desarrollo de las armas nucleares de destrucción masiva, se ha sostenido que tal tesis de Lenin había quedado invalidada, aunque también se había sostenido la misma tesis cuando se produjo el desarrollo masivo delas armas químicas. En todo caso, el debate sobre el tema continúa abierto.

Existen diversas definiciones del concepto de imperialismo. La del Instituto de marxismo-leninismo, de Mocú, sostiene: Imperialismo: estado superior y último del capitalismo; se inició a fines del siglo XIX y comienzos del XX. La teoría del imperialismo fue expuesta por Lenin de manera sistemática y circunstanciada en su trabajo El imperialismo, fase superior del capitalismo (1916). Después De analizar la economía delos países capitalistas modernos y luego de poner de relieve lo que constituye la esencia económica del imperialismo, Lenin señaló cinco rasgos principales característicos de esta etapa del capitalismo: 1) La concentración de la producción y del capital en la época del imperialismo llega a un nivel de producción tan elevado de desarrollo que conduce a la creación de los monopolios, algunos de los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica de los Estados capitalistas. 2) El capital capitalista bancario se funde con el capital monopolista industrial y sobre esta base se forma el capital monopolista financiero –la oligarquía financiera. 3) La exportación del capital, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere un significado particularmente importante; el proceso de monopolización llega hasta la formación de poderosos monopolios internacionales, entre los cuales se realiza el reparto económico del mundo. 4) Ha terminado el reparto del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. Al pasar a su estadio monopolista, el capitalismo se transforma en un capitalismo parasitario, en descomposición. Lenin caracteriza el período del imperialismo como vísperas de la revolución socialista. La Revolución Socialista de Octubre, que rompe la cadena del imperialismo en uno de sus eslabones más importantes, señala el principio del fin del imperialismo. El proceso de descomposición del capitalismo ha adquirido singular fuerza en nuestros días. Los nuevos fenómenos que se dan en los países capitalistas confirman plenamente el análisis leninista. El sistema imperialista mundial se encuentra desgarrado por agudísimas contradicciones; las crisis económicas se hacen cada vez más profundas y devastadoras, el paro forzoso no sólo aumenta sino que adquiere carácter crónico. Es un claro exponente de la descomposición y el parasitismo del régimen capitalista, el dominio del militarismo. El militarismo devora los recursos naturales y humanos, esquilma y arruina a los pueblos, prepara nuevas guerras desoladoras. El imperialismo es el mayor opresor de las naciones. En el estadio actual, el capitalismo monopolista se ha convertido en capitalismo monopolista de Estado que ha aunado sus fuerzas, aunando la fuerza de los monopolios y la fuerza del Estado con el fin de intensificar la explotación de las masas, el enriquecimiento de los monopolios, el fortalecimiento del régimen capitalista. La formación del sistema mundial del socialismo ha hecho más honda la crisis del imperialismo, ha acelerado los procesos que conducen al fin del mismo. Con creciente potencia se desarrollan las revoluciones de liberación nacional, antiimperialistas. Se desploma el sistema colonial en todo el mundo: Aumentan las contradicciones entre el trabajo y el capital. La política y la ideología del capitalismo sufren una profunda crisis. La política anticomunista que llevaba a cabo la burguesía imperialista acelera la quiebra del imperialismo. En el nuevo programa del P.C.U.S., se analiza detalladamente al imperialismo moderno. "El imperialismo –se dice en el Programa- ha entrado en el período de su ocaso y de s ruina. Un irreversible proceso de descomposición corroe al capitalismo desde sus cimientos hasta su cúspide: su régimen político y estatal, su política y su ideología: EL imperialismo ha perdido definitivamente el poder sobre la mayor parte de la humanidad. El contenido principal, la dirección principal y las particularidades del desarrollo histórico la humanidad, los determinan el sistema socialista mundial y las fuerzas que luchan contra el imperialismo por la reorganización socialista de la sociedad".

Es obvio que las precisiones optimistas, por no decir, triunfalistas, de la parte final de la definición del imperialismo, elaborada por el Instituto de marxismo-leninismo, de Moscú, lejos de cumplirse se invirtieron, momentáneamente, deando lugar a la desintegración del sistema socialista soviético y de la propia URSS. Sin embargo, ello no invalida la parte primera de la definición, de tal Instituto, que mantiene su vigencia como caracterización de la etapa monopolista del capitalismo. Desde una perspectiva marxista más próxima a las concepciones de Gramsci, existe otra definición del imperialismo que transcribimos seguidamente: Imperialismo: "es un fenómeno que afecta ala economía, las características políticas, sociales, culturales e institucionales de las sociedades burguesas con avanzado capitalismo, cuando el desarrollo del modo de producción capitalista, o las exigencias de ampliación del capital, no pueden ser satisfechas en el cuadro de una economía limitada a las fronteras nacionales. El aumento de la competencia determina la necesidad, para mantener alto o para aumentar el beneficio, de invertir mayor capital en maquinaria o tecnología. Las empresas capitalistas están por lo tanto obligadas a buscar en el extranjero mercados todavía libres de competencia.

Esta fase se distingue del desarrollo precedente de tipo "libre cambista" porque los países capitalistas en lugar de importar materias primas y exportar mercancías, tienden a invertir capitales en los países menos avanzados o subdesarrollados, influyendo así en su desarrollo social, económico y político. En este tipo de colonialismo, surge muy pronto una competencia entre los mismos países imperialistas, en el reparto de las "zonas de influencia".

Según la concepción marxista-leninista, el imperialismo se debe a la evolución de las características fundamentales del capitalismo, como tentativa extrema de asegurar salidas comerciales a la superabundante producción en el mercado interior. Mientras que los teóricos de la Segunda Internacional (Kaustky, Bernstein, etc.) separaban la política imperialista del desarrollo monopolístico del capitalismo, Lenin en cambio vio la necesidad que el capitalismo tiene de la política colonialista para el mantenimiento del beneficio. Individualiza en el imperialismo una fase histórica necesaria del capitalismo. Para Lenin, además, los caracteres del imperialismo son los del capitalismo en el camino de la decadencia (putrefacción) y "parasitismo" del capitalismo necesarios para el cambio de las relaciones de producción.

Bajo el aspecto político, el imperialismo se configura como tendencia a la reacción y al fascismo desde el punto de vista de la política interior, y, en el exterior, a la agresión y la guerra contra otros pueblos menos avanzados. Lenin pone de relieve la diferencia entre el imperialismo del período monopólico respecto a los precedentes:

"Política colonial e imperialismo existían también antes del reciente estadio del capitalismo, incluso antes del capitalismo mismo. Roma, fundada en la esclavitud, llevó acabo una política colonial y activó el imperialismo. Pero las consideraciones "generales" sobre el imperialismo que olviden las diferencias entre las formaciones económico-sociales o las relegan entre bastidores, degeneran en vacías banalidades." (Lenin, Op. cit).

También la política colonial en los precedentes estadios del capitalismo se diferencia sustancialmente de la política colonial del capital financiero: la fundamental característica del capitalismo moderno está constituida por el dominio de las leyes monopólicas de los grandes empresarios. El período del imperialismo, según el marxismo, ha sido precedido y es la consecuencia de una serie de crisis económicas internacionales, de las que la más grave ha tenido inicio en los últimos decenios del siglo XIX, de las que la burguesía ha tratado de huir a través de la supresión de la libre competencia y con lo que se conoce como la formación del capitalismo financiero (compenetración del capital bancario con el industrial). A este propósito Lenin esboza la formación y el desarrollo dl imperialismo en tres momentos: un primer período de 1860 a 1870 durante el cual se verifica el apogeo de la libre competencia y los monopolios están sólo en embrión; un segundo período después de la crisis de 1873 en que se amplió el desarrollo de los consorcios o truts, y, finalmente, el apogeo de los negocios a finales del siglo XIX y el período de la crisis de los años 1900-1903,durante los cuales los consorcios se convirtieron en una de las bases de toda la vida económica. Lenin describe además los primeros indicios del imperialismo: en primer lugar la concentración de la producción y del capital, después la formación de una oligarquía financiera sobre la base del capital financiero, la importancia adquirida por la importación de capital respecto a la exportación de mercancías, el nacimiento de asociaciones de monopolios internacionales, y, finalmente, el reparto de la tierra cumplido entre las más grandes potencias capitalistas.

"El imperialismo es por tanto el capitalismo junto a aquella fase del desarrollo en la que se ha formado el dominio de los monopolios y del capital financiero, la exportación de capital ha adquirido gran importancia, ha comenzado el reparto del mundo entre los truts internacionales y ya se ha acabado el de toda la superficie terrestre entre las más grandes potencias capitalistas." (Ibidem)

Con respecto al antiguo imperialismo, el moderno está basado en dos modalidades fundamentales: la competencia entre los diversos imperialismos y la superioridad del financista sobre el comerciante. Por lo tanto el imperialismo representa históricamente una "obligada elección" llevada a cabo por la burguesía de los países capitalistas más desarrollados, como única alternativa posible para superar las dificultades económicas intrínsecas del capitalismo liberal, sin renunciar sin embargo, al sistema de organización social fundamentado sobre el beneficio capitalista. Por consiguiente el capitalismo representa la última forma posible de organización económica capitalista y además determina las condiciones internacionales (luchas de liberación de los pueblos coloniales) para la definitiva supresión del imperialismo mismo. En ese sentido el imperialismo es "la fase suprema del capitalismo".


BIBLIOGRAFIA

- V. I. Lenin, El imperialismo, fase superior del capitalismo. Editorial Progreso, Moscú, 1977.
- Rudolf Hilferding, El Capital financiero. Editorial Tecnos, Madrid, 1977.
- Hobgson, El imperialismo. Alianza Universidad. Madrid.
- E. Masciatelli, ed., Diccionario de términos marxistas. Editorial Grijalbo. Barcelona, 1977.
- Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias de la URSS, Diccionario filosófico. Ediciones Pueblos Unidos. Montevideo, 1965.


THEORIA | PROYECTO CRÍTICO DE CIENCIAS SOCIALES - FUNDACIÓN DE INVESTIGACIONES MARXISTAS
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