MUTACIONES CROMOSÓMICAS

 

En capítulos anteriores se ha estudiado como el ADN muta y puede sufrir cambios. Es frecuente en las poblaciones naturales, que estos cambios a veces afecten a segmentos cromosómicos, cromosomas enteros e incluso a todo el genoma del individuo. Históricamente se han clasificado las mutaciones cromosómicas en estructurales y numéricas dependiendo si afectan a la estructura de los cromosomas o al número de ellos.

Variaciones cromosómicas estructurales.- En una población donde exista un polimorfismo para variaciones cromosómicas estructurales, podemos encontrar individuos homocigóticos estructurales normales, es decir sin ninguna mutación, individuos homocigóticos estructurales para la  mutación, es decir con ambos cromosomas homólogos afectados por la mutación e individuos heterocigóticos estructurales, con un cromosoma normal y el otro portador de la mutación. Los individuos heterocigóticos estructurales suelen presentar una configuración crítica en meiosis y producir gametos inviables.

    Deleciones

    Duplicaciones

    Inversiones

    Translocaciones

Variaciones cromosómicas numéricas.- Los individuos con una variación cromosómica numérica tienen uno o varios cromosomas de mas o de menos del complemento cromosómico normal. Su meiosis también presenta configuraciones críticas. Los vegetales suelen soportar mejor las variaciones numéricas mientras que la mayoría de los animales presentan problemas de viabilidad o fertilidad cuando las portan.

    Poliploidía

    Haploidía

    Aneuploidía

 

Deleciones

Un individuo es portador de una deleción cuando le falta un segmento cromosómico, si este segmento es un extremo del cromosoma, la alteración se denomina deficiencia. Si la deleción es muy grande es visible al microscopio óptico ya que el cromosoma presenta menor tamaño del normal.

La deleción en homocigosis suele ser letal para el individuo portador, si se presenta en heterocigosis, el efecto será más o menos deletéreo dependiendo de la importancia de los genes presentes en el segmento perdido. En individuos con determinación sexual XX-XY o XX-X0, las deleciones del cromosoma X son letales en los machos; En las hembras dependiendo del sistema de compensación de dosis génica, puede producir algunos efectos fenotípicos en el individuo heterocigótico. En la especie humana, en nacidos vivos, la deleción más frecuente y estudiada, es la conocida como síndrome de "Grito de gato", consiste en una deficiencia del brazo corto del cromosoma 5, que produce un retraso mental y finalmente la muerte del individuo.

En meiosis la configuración crítica para detectar una deleción es ver un bivalente heteromorfo, o bien observar una falta de apareamiento (bucle o lazo en el cromosoma no delecionado) en un segmento intersticial.

Dada la letalidad y el desequilibrio orgánico y cromosómico que producen las deleciones, la selección natural tiende a eliminarlas y por ello la importancia evolutiva de las deleciones es prácticamente nula.

 

 

Duplicaciones

Las duplicaciones surgen cuando un segmento cromosómico se replica más de una vez  por error en la duplicación del ADN,  como producto de una reorganización cromosómica de tipo estructural (ver más adelante inversiones y translocaciones), o relacionado con un proceso de sobrecruzamiento defectuoso. Las duplicaciones no suelen ser deletéreas, más bien diríamos que es una fuente de nuevo material genético y base para nuevos cambios evolutivos. Muchas de las familias génicas con un origen evolutivo común,  o las familias multigénicas pueden tener su origen en las duplicaciones. Si el segmento afectado es de gran tamaño, se puede detectar en meiosis con los mismos criterios que en las deleciones (bivalente heteromorfo o zona intersticial desapareada en el cromosoma con la duplicación).

Las duplicaciones no suelen tener una manifestación fenotípica observable a simple vista, sino mediante análisis citogenéticos y moleculares. Un caso especial es la mutación Bar en Drosophila melanogaster, detectable porque los individuos mutantes poseen unos ojos con menos facetas y con una forma más estrecha que los individuos normales. El carácter Bar tiene una herencia dominante y ligada al sexo. Realmente es una duplicación de la región 16A del cromosoma X . Cuando se produce un sobrecruzamiento desigual se obtienen cromosomas con tres regiones 16 A y este caso también es observable ya que los individuos portadores de esta variante (ultra Bar o doble Bar) muestran un ojo más estrecho y con menos facetas que los Bar. Esta disminución en las facetas y tamaño del ojo es debido a que los individuos portadores de la duplicación sufren un retraso en el comienzo de la división celular en el tejido del primordio del ojo.

La importancia evolutiva de las duplicaciones radica en el hecho de que los individuos portadores tienen dos copias de un mismo gen. En un individuo normal una mutación de ese gen puede tener efectos deletéreos, pero si hay dos copias y se produce una mutación en una de ellas, el individuos podrá seguir manifestando un fenotipo "aparentemente normal" y la selección natural no actuaría en su contra. Mediante este proceso se pueden ir originando nuevas copias de un mismo gen y producirse variantes y alternativas no alélicas a una secuencia de ADN. Este es el origen de las familias multigénicas (Histonas, rRNAs, etc.) y de las familias génicas con un origen evolutivo común (Ej, haptoglobinas).

La estructura citogenética de las familias multigénicas suele ser muy típica: Todos los genes que componen la familia se encuentran juntos en el cromosoma en un mismo "nicho" o cluster, que a su vez puede estar repetido una o varias veces. Las globinas se agrupan en dos clusters, cada uno de ellos en cromosomas distintos.

Las histonas se agrupan en un cluster que puede estar repetido hasta cientos de veces en la misma región cromosómica.  Los distintos genes están separados por unos espaciadores ricos en pares A-T y que son regiones SAR (Scaffold Attachement regions), esto es regiones por las que un lazo ADN se une al armazón proteico del cromosoma.

Las duplicaciones también pueden afectar a segmentos cromosómicos que no contienen genes estructurales de los tipo estudiados anteriormente. El genoma eucariótico contiene familias de secuencias repetidas que también se han originado por duplicaciones. El origen de este tipo de familias es idéntico al de las familias multigénicas, sólo que en este caso, al no haber presión selectiva sobre este tipo de secuencias, la variabilidad es mayor. La secuencias tipo Alu o las familias de secuencias nómadas de Drosophila, son casos de duplicaciones de segmentos de ADN que han ido evolucionando y conformando las secuencias medianamente repetidas del genoma eucariótico.

 

 

Inversiones

Una inversión es cuando un segmento cromosómico cambia de orientación dentro del cromosoma. Para que se produzca este suceso es necesario una doble rotura y un doble giro de 180º del segmento formado por las roturas.  Hay dos tipos de inversiones según su relación con el centrómero:

    Pericéntricas: Incluyen al centrómero. Se detectan fácilmente al microscopio óptico pues implican un cambio en la forma del cromosoma.

    Paracéntricas: No incluyen al centrómero y por tanto tampoco afectan a la forma del cromosoma.

En meiosis, es fácil detectar una inversión ya que en paquitena, los cromosomas al intentar estar totalmente apareados, forman un bucle o rizo característico.

Si se da un sobrecruzamiento en la zona invertida, en las inversiones paracéntricas, lo mas frecuente es que se forme un puente y un fragmento en la primera o segunda anafase meiótica (dependiendo del número y de las cromátidas implicadas en los sobrecruzamientos). El fragmento formado en este proceso es siempre del mismo tamaño e igual a la zona invertida más dos veces la distancia entre el punto de inversión y el telómero, independientemente de donde se produzcan los sobrecruzamientos. En las inversiones pericéntricas no ocurre este fenómeno.

Cuando se produce el puente y el fragmento se forman gametos inviables y una reducción teórica de la fertilidad en un 50%, ya que de los 4 productos meióticos, dos serán inviables, y dos viables, uno con la ordenación estándar y otro con la ordenación invertida. Hemos de tener en cuenta también que por lo anteriormente explicado, cuando se da sobrecruzamiento en la zona invertida, no se produce recombinación dentro de ese segmento, por lo tanto todos los genes comprendidos en el segmento invertido se transmiten siempre juntos como si estuvieran en un solo bloque de ADN.

 

Las inversiones son de gran importancia evolutiva ya que pueden ser un mecanismo de aislamiento reproductivo debido a la semiesterilidad del híbrido y al hecho de no existir recombinación en el segmento invertido. Todos los genes que se encuentran en el segmento invertido se transmiten siempre juntos y en ese orden, es como si formaran un grupo de ligamiento o un supergen que no sufre alteraciones por recombinación.

En el género Drosophila es muy frecuente la existencia de polimorfismos para inversiones. Estudiando la estructura cromosómica de las diversas especies es posible establecer un árbol filogenético de este género. Dobzhansky y su grupo de investigación, analizaron el cariotipo de diversos grupos taxonómicos, especialmente de los drosophílidos. Esta estructura cromosómica se relaciona con la distribución geográfica puediendose reconstruir la historia evolutiva de las distintas especies. Cuando se realizan estos tipos de estudios, se va analizando el nivel de polimorfismos en cada zona o región. Existe una zona geográfica con una ambiente muy favorable, donde pueden coexistir muchas especies o subespecies y el nivel de polimorfismos es muy elevado. Según nos vamos alejando de este núcleo o región central, las condiciones ambientales son distintas y menos favorables a todos los grupos taxonómicos, en estas zonas solamente existirán los individuos más adaptados y por lo tanto el nivel de polimorfismo será menor.

El problema de la semiesterilidad derivado de la meiosis, es evitado en el género  Drosophila ya que se  dan unas circustancias muy especiales: recordemos que el macho es aquiasmático (por lo tanto nunca formará puente ni fragmento), y en las hembras lo que ocurre es que las cromátidas del puente nunca van a llegar al óvulo, sino que se quedan en los corpúsculos polares.

 

 

Translocaciones

Las translocaciones se producen cuando dos cromosomas no homólogos intercambian segmentos cromosómicos. 

Las translocaciones pueden  detectarse citológicamente  porque el heterocigoto estructural forma un cuadrivalente (asociación de 4 cromosomas) en la profase meiótica. A veces también se pueden detectar por producirse cambios en el tamaño de los cromosomas si los segmentos intercambiados son de distinta longitud

Veamos un ejemplo de un heterocigoto estructural para una translocación recíproca y todas las configuraciones en Metafase I dependiendo de los sobrecruzamientos

 

Al microscopio electrónico se observaría un cambio de apareamiento entre 4 cromosomas

los 4 centrómeros de los cromosomas implicados en el cuadrivalente, pueden coorientar de distintas formas en metafase I. Si la segregación es concordante (2 centrómeros orientados a cada polo),  los centrómeros pueden coorientar de formas distintas, dando lugar a coorientaciones adyacentes o alternadas.

    Adyacente: Centrómeros contiguos en el cuadrivalente van al mismo polo. Puede ser de tipo I si los centrómeros son no homólogos, o de tipo II si los centrómeros son homólogos.

    Alternada: Centrómeros contiguos en el cuadrivalente nunca van juntos al mismo polo.

Existe una controversia entre los distintos autores, si realmente existen dos configuraciones alternadas o tan sólo una. Si dibujamos tridimensionalmente el cuadrivalente en configuración alternada, es fácil observar que alternada 1 y alternada 2 son posibles en el mismo cuadrivalente variando el punto de vista. Este hecho añadido al que genéticamente son iguales ambas configuraciones (dan los mismos gametos en meiosis), hace que muchos investigadores opinen que sea más correcto hablar de una sóla configuración alternada.

Estudiemos esta controversia con un ejemplo determinado: Supongamos que entre los cromosomas implicados en la translocación tenemos un marcador citológico, como por ejemplo una banda de heterocromatina, en uno de los brazos de un par de cromosomas.

Las configuraciones alternadas las obtendríamos girando 180º la parte derecha del cuadrivalente de cada configuración adyacente.

Dependiendo si la configuración es de Tipo 1 o Tipo 2, el marcador citológico estaría en un lateral o en el centro del cuadrivalente, pudiendo de esta forma distinguir entre un tipo u otro de coorientación simplemente observando la posición del marcador.

Pero pensemos que todo lo dicho anteriormente es cierto cuando lo estudiamos en el plano, en dos dimensiones. La célula no es plana y además nosotros hacemos estas observaciones al microscopio óptico mediante un aplastamiento de dicha célula (técnica de aplastado o squash). Si imaginamos que la célula es esférica o lenticular, y la vamos rodeando visualmente, no es difícil darse cuenta que nuestro marcador citológico, unas veces se encuentra en el centro y otras en el exterior del cuadrivalente.

 

Dependiendo de la forma de los cromosomas (acrocéntricos o meta-submetacéntricos) y del lugar dónde se producen los sobrecruzamientos, las distintas configuraciones darán gametos viables o inviables, produciéndose una semiesterilidad en el heterocigoto estructural. Las coorientaciones de tipo adyacente 2, por regla general, siempre producen gametos inviables al poseer un  desequilibrio cromosómico.

Cuando un mismo cromosoma está implicadoeb más de una translocación con varios cromosomas del complemento, la configuración crítica no es un cuadrivalente, es otro tipo de multivalente formado por los cromosomas implicados.

Hexavalente: Dos translocaciones con un cromosoma en común

Octovalente: Tres translocaciones con dos parejas cromosómicas comunes implicados en ellas

Dos cuadrivalentes: Dos translocaciones con ningun cromosoma en común

Veamos un ejemplo suponiendo 5 variedades distintas de una especie que difieren en translocaciones, y que se obtendría en los híbridos

 

 

 

De igual forma que ocurría con las inversiones, las translocaciones tienen mucha importancia evolutiva. El caso más extremo de utilización de las translocaciones como mecanismo de evolución, se produce en el género Oenothera, en el que los individuos son heterocigotos estructurales permanentes ya que todos los cromosomas están implicados en translocaciones múltiples. En la meiosis de estos individuos se forma un único multivalente y sólo se forman dos tipos de gametos viables. Esto es posible a que por medio de translocaciones múltiples se han llegado a formar dos grupos de cromosomas (Complejos C y Complejos R) de tal forma que cada cromosoma tiene los extremos de los brazos cromosómicos homólogos a los extremos de otros cromosomas distintos del otro grupo. La zona central no aparea nunca al ser muy pequeña o no tener homólogo en el otro complejo.

En animales el tipo de translocación más frecuente son las fusiones y fisiones céntricas, tambien denominadas translocaciones Robertsonianas.

Existen diversos mecanismos mediante los cuales dos cromosomas acrocéntricos dan lugar a un cromosoma meta o submetacéntrico (fusión) y el caso recíproco (Fisión)

 

Robertson estudió la estructura cromosómica de varios grupos taxonómicos que presentaban polimorfismos para este tipo de translocaciones. Su conclusión principal es conocida como la hipótesis de Robertson de conservación del número fundamental. Esta hipótesis propone que en distintos grupos taxonómicos, puede haber variación en el número cromosómico, pero el número de brazos (número fundamental) cromosómicos permanece constante.

 

Las translocaciones pueden utilizarse en la construcción de mapas citogenéticos ya que permiten calcular distancias entre el punto de translocación y distintos loci situados en los cromosomas implicados

 

 

 

Poliploidía

Los organismos eucarióticos superiores poseemos generalmente dos juegos cromosómicos, uno procedente del padre y otro de la madre. Sin embargo hay especies o individuos que presenta más de dos juegos cromosómicos completos, son los denominados individuos poliploides. Si denominamos como x el número básico de cromosomas que componen un genomio, decimos que el número cromosómico de los individuos diploides (2n) es 2n=2x= al número de cromosomas de la especie. En los individuos poliploides el número cromosómico vendrá expresado como 2n=nx= al número de cromosomas que posea, siendo n el número de genomios completos que posee el individuo o especie en cuestión. De esta forma podremos definir que un individuo es poliploide cuando posee como dotación cromosómica tres o más  genomios completos. Si los genomios de un individuo poliploide son iguales, se dice que es un autopoliploide o simplemente autoploide, si son distintos es un individuo alopoliploide o aloploide. Dependiendo del número de genomios completos que posee el individuo o especie se denominan como tri (3), tetra (4), penta (5) hexa (6)...... ploide etc; Así por ejemplo un autooctoploide será un individuo con 8 juegos cromosómicos iguales y un alohexaploide será un individuo con 6 juegos cromosómicos distintos entre sí.

La poliploidía es un suceso bastante frecuente en la naturaleza, si bien está más extendido dentro del reino vegetal que del animal. En los vegetales la poliploidía se encuentra muy extendida dentro de las angiospermas (aproximadamente un 30% de las especies son alopoliploides) y parece estar relacionada con la latitud geográfica. Generalmente en las plantas poliploides se da el fenómeno gigas, es decir se produce un aumento de tamaño en los individuos poliploides ya que sus células son más grandes que las de los diploides. Entre los animales sólo unos pocos grupos de insectos, crustáceos y algunos anfibios y peces suelen mostrar series poliploides. En animales está mucho menos difundida la poliploidía por presentar muchos problemas fisiológicos: el tamaño del animal no aumenta, y por tanto al ser las células más grandes los poliploides tienen menor número de ellas; otro problema se presenta en aquellos individuos con una determinación del sexo que depende del cociente entre autosomas y cromosomas sexuales (Drosophila, p.ej.).

En la meiosis los individuos poliploides tenderán a formar x multivalentes por asociación de los cromosomas iguales de los distintos genomios. Así por ejemplo si cada genomio tiene 7 cromosomas, un triploide tendera a formar 7 trivalentes, un tetraploide 7 tetravalentes, etc. Este hecho va a quedar reflejado desde un punto de vista genético en un tipo de herencia particular denominada herencia polisómica ya que las segregaciones de un heterocigoto diferirán de las segregaciones mendelianas. El individuo heterocigótico de un diploide posee un alelo dominante (A) y uno recesivo (a), pero en un poliploide existen mas posibilidades al haber más cromosomas. Dependiendo del número de alelos dominantes de un poliploide, los individuos se denominan nuliplexo, simplexo, duplexo, triplexo.... n-plexo dependiendo si tiene 0, 1, 2, 3...... alelos dominantes.

Veamos varios ejemplos de un autoploide y estudiemos sus segregaciones:

Al microscopio electrónico con la técnica de spreading veríamos aparear los 4 cromosomas de esta forma

 

 

Vemos que si en un heterocigoto normal la segregación es 3/4 dominantes por 1/4 recesivos, en los dos casos propuestos la segregación ha cambiado a 35/36 dominantes 1/36 recesivos.

La poliploidía y más concretamente la aloploidía, es un mecanismo evolutivo  que permite reunir los acervos genéticos de dos especies en un sólo individuo. Este proceso es frecuente en las angiospermas y se realiza en al menos dos etapas: hibridación interespecífica y posterior duplicación cromosómica, ambas etapas pueden ocurrir en la misma generación.

El proceso de duplicación cromosómica es necesario para la estabilidad meiótica del híbrido, ya que de esta forma se asegura que cada cromosoma va a tener un cromosoma homólogo con el cual poder aparear y recombinar en la profase meiótica. Si las dos especies que hibridan están muy alejadas evolutivamente, los cromosomas del híbrido tendrán muy poco en común, no aparearan en meiosis y los gametos serán desequilibrados. Por el contrario si las especies son próximas, los cromosomas de cada genomio serán parecidos, (cromosomas homeólogos) y podrían aparear en meiosis, pero las coorientaciones centroméricas podrían ser discordantes (segregación de distinto número de cromosomas a cada polo), sobre todo si hay multivalentes. Para evitar la formación de gametos desequilibrados que se originarían por la formación de multivalentes en la meiosis, las plantas que evolucionan por poliploidía suelen poseer mecanismos de diploidización de tal forma que en la meiosis solamente aparean cromosomas del mismo genomio, comportándose el individuo como un diploide normal y formando nx/2 bivalentes. Uno de los ejemplos más típicos de este comportamiento es el que ocurre en las gramíneas y mas concretamente en el trigo blando Triticum aestivum. El trigo es un alohexaploide que tiene 3 genomios distintos (llamados genomios A, B y D) cada uno de 7 cromosomas; 2n=6x=42 (14 cromosomas de cada uno de los 3 genomios, es decir posee 2 genomios A, 2 genomios B y 2 genomios D). Existe un gen (ph1) situado en el cromosoma 5 del genomio B que impide el apareamiento entre los cromosomas de distintos genomios de tal forma que en meiosis se forman 21 bivalentes (7 de cada uno de los genomios).

La poliploidía ha sido utilizada por el hombre induciéndola de manera artificial. De esta forma se ha conseguido plantas más grandes, con su correspondiente beneficio agronómico, o también para conseguir híbridos que reúnan características de varias especies. En animales, también se ha logrado inducir la poliploidía, sobre todo en piscifactorías y con animales que soporten medianamente bien bajos niveles de poliploidía (ej. en las piscifactorías de trucha se suele inducir la triploidía, los animales son mas grandes y no tienen desarreglos fisiológicos incompatibles con la vida).

 

Haploidía

El término haploide se aplica a toda célula, tejido u organismo que posee una constitución cromosómica igual a la de los gametos de la especie. Un individuo haploide tiene la mitad de los cromosomas que los normales de su especie, sólo tiene un complemento cromosómico completo y su contenido en ADN es igual al valor-C de la especie a la que pertenece. En la meiosis todos los cromosomas estarán en forma de univalentes y la inmensa mayoría de sus gametos serían inviables. Al microscopio electrónico sólo veríamos elementos laterales simples

 

 

 En la naturaleza la haploidía es un estado normal en los hongos, en la fase gametofítica de las plantas inferiores, y en animales en los machos de las especies con determinismo sexual por haplo-diploidía. Excepto en los casos indicados la ocurrencia espontánea de la haploidía produce individuos de menor tamaño que los normales y generalmente incompatibles con la vida. En plantas poliploides la haploidía puede ser mejor soportada por los individuos (denominados polihaploides), ya que al seguir teniendo varios genomios completos tiene menos desequilibrios fisiológicos.

La haploidía tiene escasa importancia evolutiva, cuando ocurre espontáneamente,  por lo indicado antes, sin embargo el hombre ha utilizado los haploides en su beneficio, sobretodo en la mejora de plantas. Si se logra duplicar un haploide tendríamos un individuo totalmente homocigótico para todos los genes. Este hecho tiene una gran importancia en la mejora, ya que para obtener líneas isogénicas u homocigóticas a partir de un híbrido lleva mucho tiempo y trabajo, mientras que por duplicación de un haploide se puede ahorrar tiempo y esfuerzo.

Aneuploidía

Se dice que un individuo es aneuploide cuando su constitución cromosómica no comprende un número exacto de genomios completos. Un individuo aneuploide lo puede ser por defecto o por exceso, es decir puede tener cromosomas de más o de menos, esto supone un desequilibrio que generalmente los animales soportan peor que las plantas. La aneuploidía, ocurrida de forma espontánea, es frecuente en la naturaleza, y dependiendo de los cromosomas implicados el organismo es más o menos viable. En la especie humana son bastante frecuentes las aneuploidías en nacidos vivos, y las más compatibles con la vida suelen originar trastornos fisiológicos, (ej. Síndrome de Down), las que afectan a los cromosomas sexuales (Turner, duplo Y, etc), son las que aparentemente menos alteraciones producen.

Los individuos normales son disómicos, y los aneuploides se clasifican siguiendo la siguiente terminología:

    - Monosómico.- Individuo al que le falta un cromosoma completo. Su dotación cromosómica es (2n-1), y en meiosis forma (n-1) bivalentes y un univalente.  Puede haber tipos especiales de monosómicos, así el monoisosómico es un individuo en el que el cromosoma presente es un isocromosoma, y el monotelosómico o monotelocéntrico es un individuo en el que el cromosona que está presente en simple dosis es un cromosoma telocéntrico

    - Nulisómico.- Individuo al que le falta una pareja cromosómica de su complemento cromosómico. Su dotación cromosómica es (2n-2) y en meiosis forma (n-1) bivalentes.

    - Trisómico.- Es un individuo que tiene un cromosoma extra. Su dotación cromosómica es (2n+1). Existen varios tipos de trisómicos dependiendo de las características que tenga el cromosoma crçitico:

            - Primario: Tiene adicionalmente un cromosoma del complemento normal. En meiosis forma (n-1) bivalentes y un trivalente que nunca podrá estar en anillo.

            - Secundario: El cromosoma extra es un isocromosoma. En meiosis forma (n-1) bivalentes y un trivalente que puede aparecer cerrado totalmente (en anillo).

            - Terciario: Es un trisómico cuyo cromosoma extra se ha originado por translocación y sus dos brazos se corresponden a cromosomas distintos del complemento normal. En meiosis, su configuración crítica, sera de (n-2) bivalentes y un pentavalente abierto cuyo cromosoma central será el cromosoma crítico.

    - Tetrasómico.- Es el individuo que tiene 4 cromosomas iguales. En meiosis formará (n-1) bivalentes y un tetravalente.

 

Los aneuploides se utilizan en estudios citogenéticos, como marcadores, o para la localización de genes, ya que sus segregaciones difieren de las mendelianas. En los aneuploides por exceso, se puede aplicar los mismos calculos que en la herencia polisómica vista en los poliploides.

Además de la clasificación vista anteriormente, pueden existir indivuos aneuploides por combinación de varios tipos, como doble monosómico, mono-trisómico, etc.