EN EL ACUARIO

Observar un objeto directamente (a través del aire) o a través del agua no es lo mismo debido a la refracción.  El dibujo muestra un tronco y dos ramas verticales sumergidas en parte en agua. Un observador ve el punto A (ver figura) de la parte superior del tronco en su sitio,  mientras que el punto sumergido B lo ve en B’ debido a que los rayos procedentes de B cambian de dirección al pasar del agua al aire. Sus prolongaciones convergen en el punto B’ que es donde el observador ve la imagen virtual del punto B. Esto sucede para cada punto del tronco y como consecuencia, el observador ve desplazada la parte sumergida del tronco, con respecto a las posiciones superiores en aire. En la imagen de la derecha el desplazamiento es tan grande que no parece que sea el mismo tronco. Las fotos están tomadas en Cosmo-Caixa de Barcelona. Efectos similares pueden verse en peceras,  bañeras y sifones.

 

  

                            

 

En la imagen inferior observamos el mismo tronco inclinado de la imagen anterior, pero ahora observamos desde abajo mirando hacia arriba y  observamos además del tronco que sale al aire, la reflexión especular del tronco sumergido. El tronco sumergido lo observamos en condiciones de reflexión total interna debajo del agua por lo que la superficie del agua es como un espejo perfecto para la parte sumergida. Por otro lado la parte emergida resulta invisible a través del agua, debido a la reflexión total en la pared de vidrio del acuario, como se muestra en este enlace