DE AQUELLOS POLVOS

 

Imágenes de una misma ventana que mira al este en dos momentos del día, al amanecer con el Sol de frente en las imágenes de la izquierda y al medio día en las imágenes de la derecha. La ventana no se ha limpiado entre una imagen y la otra (estas ventanas se limpian aproximadamente una vez cada lustro), simplemente han cambiado las condiciones de iluminación. Parece que la suciedad sobre el vidrio  esparce la luz que recibe del Sol con mucha más eficiencia en la misma dirección que la recibe. También influye que el fondo está mucho más iluminado en las imágenes de la derecha que en las de la izquierda. En vidrios tan sucios también pueden verse puestas de Sol caseras.

     

 

               

 

     

 

Si no tenemos ventanas tan sucias un efecto similar puede apreciarse en los automóviles que suelen acumular polvo. En la vista frontal de la izquierda no se aprecia el polvo que es más claramente apreciable en la imagen rasante de la derecha tomada a través del retrovisor. En este caso parece que el polvo se hace visible en la imagen rasante al aumentar la concentración efectiva de motas de polvo e la dirección de la mirada. Tenemos también otras imágenes de polvo.