CON SU BLANCA PALIDEZ

 

La Luna es un objeto muy poco luminoso, hecho que nos pasa algo desapercibido por estar más acostumbrados a verla de noche. El brillo, claridad o luminosidad de un objeto dependen de su luminancia como factor objetivo (que a su vez depende de cómo es iluminado) y de factores más subjetivos como el entorno en el que se presenta y de la acomodación del observador.

 

En la fotografía se compara la claridad o luminosidad de la Luna con la de un papel blanco mate común, en el que se han impreso también algunos círculos con distintos niveles de gris, desde el 0%  hasta el 40%, de acuerdo con el programa de dibujo utilizado. La idea es mostrar el "grado de gris" que tiene La luna (ver figura abajo).

 

La Luna refleja aproximadamente sólo un 7% de la luz solar que incide sobre ella, mientras que la Tierra refleja un 40% vista desde el espacio.

 

      

 

Como tanto la Luna como el papel deben su luminosidad a la iluminación Solar (su luminosidad es proporcional a su iluminación) hay que señalar que la imagen se ha obtenido en condiciones de iluminación y observación equivalentes, lo que puede necesitar alguna explicación.

 

La luminosidad, brillo o claridad (sensaciones subjetivas que responden a la definición de luminancia) de un objeto dependen de la distancia única y exclusivamente debido a la absorción-esparcimiento de luz por las moléculas de la atmósfera. Si no hubiera atmósfera entre nosotros y el objeto su claridad sería siempre la misma independientemente de la distancia. Cuanto más lejos está el objeto que observamos recibimos menos luz de él, pero también lo vemos más pequeño, y ocurre que una cosa compensa la otra, salvo la luz absorbida y esparcida por las moléculas de la atmósfera interpuesta. Vea también este enlace.

 

Por ello para una comparación fiel se ha hecho la fotografía cuando la Luna y el Sol estaban a la misma altura sobre el horizonte (aproximadamente 13.3º) el domingo 29 de abril de 2007 a las 19:51 horas. De esa forma el porcentaje de luz lunar perdida en la atmósfera (entre L y el ojo en la figura) es equiparable a la luz solar perdida (entre S y el papel en la figura). Tenga en cuenta que la distancia entre el ojo y el papel es despreciable frente a las distancias al Sol y la Luna.

 

       

 

La cantidad de luz reflejada por la Luna se compara en la foto con la cantidad de luz reflejada por un papel con distintos niveles de gris. Cuanto mayor sea el nivel de gris menor es la proporción de luz reflejada. La Luna aparece tan oscura como un 40% de gris.