COLUMNAS DE SOL, LUNA Y OTRAS LUCES

 

La reflexión de la luz del Sol (izquierda), de la Luna (derecha), o de luces urbanas (abajo) sobre la superficie del agua produce columnas de luz. El agua ondulada es como una colección infinita de espejos con distintas orientaciones, que producen una infinidad de imágenes reflejadas. Imágenes tomadas en Chiclana de la Frontera, Oporto y Hoz de Jaca. Vea también reflejos sinuosos, rugosos, helados y cáusticas.

 

                 

           

           

 

Cada ola nos da un reflejo del Sol, como se aprecia en la imagen inferior derecha cerca de la orilla. Cerca del horizonte esos reflejos parecen más juntos y arrojan un promedio de forma que observamos un continuo de luz reflejada. Si el mar no tuviera ondulaciones y fuera completamente liso, observaríamos una sola imagen del Sol, como la reflejada en un espejo. Puede observarse y demostrarse que cuanto  más bajo está el Sol y más calmado está el mar,  más estrecho es la columna de luz. Otro efecto es la deformidad aparente del Sol debido a una ligera nube (más Sol deforme en este enlace y en este otro). En la imagen inferior izquierda el Sol del mediodía ilumina un mar rizado. Cada una de las pequeñas olas azarosas nos arrojan un reflejo del Sol.

  

               

 

El mismo efecto de columnas de luz pueden verse los días de lluvia en el suelo mojado como muestran las imágenes reflejadas, alargadas y difusas de objetos brillantes como semáforo en rojo a la izquierda, semáforo en verde centro y luz de freno de un automóvil a la derecha.

 

 

 

Columna nocturna creada por una farola. En la imagen inferior se observa la imagen reflejada en el mar de una población lejana. En este caso no hay columnas, debido a que, por la lejanía, la incidencia de la luz sobre el agua es rasante.