DE LUXE

Una propiedad fascinante de nuestro ojo es lo que se llama acomodación, que viene a ser su capacidad para darnos una respuesta estable frente a cambios en el entorno, por ejemplo de intensidad luminosa, es decir cantidad de luz. Por ello no somos conscientes de las enormes variaciones de intensidad luminosa entre las que transitamos continuamente sin apenas percibirlas. Esas variaciones nos las pueden revelar los instrumentos objetivos que miden la intensidad luminosa. Ahora, gracias a la popularización de teléfonos y otros dispositivos con cámara fotográficas y conexión a internet podemos instalar gratuitamente en nuestro teléfonos programas para medir la cantidad de luz, como los conocidos como fotómetros, aprovechando el que naturalmente tiene una cámar fotográfica para poder hacer buena fotos. Gracias a eso podemos hacer fácilmente el experimento ilustrado en estas imágenes y otros relacionados.

Se trata de una habitación con terraza al exterior, la terraza protegida de la luz solar directa por un toldo. La imagen está tomada desde la terraza. Medimos la intensidad luminosa en dos puntos en el interior de la habitación: en la parte más próxima a la terraza, sobre la mesa redonda en primer plano, y en la más lejana, la cómoda de madera al fondo. Las lecturas se muestran en las imágenes adjuntas: 386 luxes en la mesa redonda y 9 luxes en la cómoda de madera. Ahora no importa lo que significa lux, puesto que sólo nos importa que sobre la mesa hay unas 40 veces más cantidad de luz que sobre la cómoda. A simple vista parece claro que hay más luz cerca de la ventana que al fondo, pero creo que nunca diríamos que hay 40 veces más. Este es un ejemplo típico. Es fácil encontrar valores más extremos. Por ejemplo en ese mismo momento en la terraza con toldo había 1300 luxes, más del triple que en la mesa redonda.

 

 

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