DIFRACCIÓN

La difracción ocurre cuando la luz atraviesa irregularidades (aberturas, obstáculos a la luz)  de tamaño muy pequeño (por debajo del milímetro por decir algo). No es un fenómeno muy frecuente. Podemos verla en las pestañas con los ojos casi cerrados cuando nos da el Sol el la cara. También son difracción las coronas solares y lunares. Vea también las redes de difracción.

También es fácil ver difracción en vidrios empañados como es el caso de la imágenes siguientes en la que se observa a través de un vidrio de ventana empañado (por ejemplo con el vaho del aliento) el Sol reflejado en el vidrio de un automóvil (izquierda) y el Sol reflejado primero en un vidrio de ventana y luego en un charco del suelo (centro y derecha). Las columnas verticales en las imágenes central y derecha se deben a la saturación de la cámara por llegarle demasiada luz de forma que los electrones generados en exceso en los píxeles a los que llega más luz se desbordan y pueblan los píxeles vecinos (blooming). 

 

 

También se puede observar difracción en los bordes de nubes que ocultan el Sol. En el borde inferior izquierdo de la perspectiva general se observa  un falso ocaso, luz rojiza proveniente del horizonte que se manifiesta al estar el Sol oculto por lo que parece una nube muy alta.

 

        

       

 

También es común culpar a la difracción del color del plumaje de algunas aves, como podría ser el caso de las siguientes imágenes. En la primera de ellas se muestra una pluma fotografiada a la sombra, donde apenas es posible distinguir ningún color. En la segunda imagen la misma pluma se expone a la luz solar apareciendo un espectro de color en su mitad superior (la inferior parece afectada de muaré).