ESPACIO PROFUNDO

 

A veces no vemos lo que tenemos delante (como la nariz). En este ejemplo la falta de visión se debe a la poca luz que os llega del objeto. Se trata de dos series de fotografías del cielo nocturno tomadas con una misma abertura pero distintos tiempos de exposición. En la primera serie tomada hacia el cenit los tiempos de exposición son  10, 20 y 30 segundos. Se aprecia que a mayor tiempo de exposición hay un número mayor de estrellas que se hacen visibles. También se nota que a mayor tiempo de exposición las imágenes se pueblan de un fondo de color rojizo. El fondo puede ser debido a que el espacio urbano circundante estaba iluminado con luces de sodio, de color amarillo. Parte de esa luz es devuelta hacia la cámara por la atmósfera.

      

 

 

La segunda serie de cinco fotografías corresponde al entorno de un planeta (creo que Júpiter) que está más cerca del ecuador celeste que las imágenes anteriores. Los tiempos de exposición son 5, 10, 15, 20 y 25 segundos. Puede apreciarse en la última imagen que las estrellas y el planeta perecen movidos. La imagen se tomó con trípode. Tampoco parece que el movimiento se pueda deber a la abertura y cerrado del diafragma, puesto que duran muy poco tiempo comparada con la exposición (25 segundos). Por lo tanto debe ser consecuencia de la rotación de la Tierra. De hecho en las imágenes que se tomaron hacia el cenit también se puede apreciar el mismo efecto pero en en mucha menor medida. Si las imágenes de la serie se observan consecutivamente se aprecia un movimiento conjunto de todos los puntos brillantes en dirección al oeste.