LAS ESTRELLAS TITILAN

Es decir que la cantidad de luz que nos llega al ojo de cada estrella cambia con el tiempo con la suficiente lentitud como para que los podamos apreciar a simple vista. El centelleo se debe a las turbulencias de la atmósfera que hacen que se concentre en nuestro ojo más o menos luz, como si se tratara de una lente. Como las turbulencias varían con el tiempo también la cantidad de luz que nos llega varía con el tiempo. Este es el mismo efecto que da lugar a las manchas de luz en el fondo de una piscina o de una fuente que se muestra en este enlace. Como el índice de refracción del aire depende de la longitud de onda las alteraciones de luminosidad se combinan con variaciones de color. Las tres imágenes siguientes pretenden registrar esas variaciones de luminosidad y color. Para ello se ha seguido la misma estrategia que con otros centelleos es esta página (farolas y objetos lejanos). Se ha movido la cámara horizontalmente mientras se registraba la imagen para que las variaciones temporales de luz y color se extendieran espacialmente como indica la figura del final.

 

  

 

Para obtener las imágenes se ha girado lateralmente la cámara mientras tenía lugar la exposición. De esta forma la imagen aparece (brutalmente) movida. En cada instante de tiempo T1, T2,...T5,....la imagen de la estrella se forma en un punto distinto de la película fotográfica (o del sensor CCD en nuestro caso) porque la orientación de la cámara respecto de la estrella es distinta. Así podemos ver si la intensidad luminosa y el color son distintos en distintos instantes de tiempo, porque la imagen de cada instante de tiempo está en un lugar distinto de la fotografía.