HUMO AZUL

Si el  humo de un cigarro está  iluminado por el Sol y observamos dicho humo sobre un fondo oscuro, nos llega la luz solar que es esparcida por el humo y observamos que ésta es azulada. El tamaño de las partículas de humo en comparación con la longitud de onda  lambda de la luz es lo que decide el color:  Cuando las partículas son más pequeñas o del orden de  lambda/20 (caso del humo y lambda del visible), el esparcimiento (y por lo tanto el  desvío) de la luz por las partículas es proporcional a (1/lambda^4), y por lo tanto cuanto más pequeña la lambda mayor esparcimiento, lo que hace que el azul y el violeta sean los más esparcidos y los responsables del color azul que observamos en el humo.  En las fotos la iluminación de la persiana del fondo es ligeramente distinta.  Este es el mismo fenómeno que hace azul nuestro planeta

                                             

  

HUMO BLANCO

Cuando las partículas son muy grandes,  la cantidad de luz esparcida ya no depende apreciablemente de la longitud de onda y todas las longitudes de onda del visibles se esparcen por igual. Esto sucede cuando el humo de un cigarro se mantiene en la boca un cierto tiempo. En este caso, cada partícula de humo se rodea de agua de forma que se hace de un tamaño mucho mayor. Si observamos bajo las mismas condiciones de antes el humo expulsado por la boca resulta ser blanco, ya que no hay preferencia para esparcir más una longitud de onda que otra. Las fotos están tomadas con las mismas condiciones de iluminación que la última foto en la que  el humo es azul.