UN INTERFERÓMETRO DE CELOFÁN

La interferencia es un fenómeno difícil de conseguir. En la vida ordinaria se observa en los colores de las pompas de jabón, en las manchas de aceite estiradas por la lluvia sobre el asfalto, recubrimientos de gafas y en gotas de agua.

En los laboratorios la interferencia se consigue construyendo dispositivos al efecto llamados interferómetros, que no son fáciles de construir ni de manejar. Sin embargo hay dos interferómetros caseros de fácil construcción: los espejos sucios y la versión casera del interferómetro de Michelson que se muestra a continuación. El montaje consta de un polarizador, tres capas de papel de celofán superpuestas sobre un plástico (foto superior izquierda) y un espejo. El interferómetro se construye colocando sobre el espejo las tres capas de celofán y encima el  polarizador.

 

 

 

Este interferómetro es una versión casera del famoso interferómetro de Michelson. El polarizador hace el papel de divisor de haz. La dirección de vibración seleccionada por el polarizador se divide en dos componentes por el celofán, que es un medio anisótropo que asigna propiedades de propagación distintas a esas dos componentes. Las dos componentes hacen el papel de los dos brazos del interferómetro de Michelson. Tras ir al espejo, reflejarse y volver las dos componentes han experimentado un desfase distinto. Finalmente el mismo polarizador hace de unidor de haz y vuelve a reunir las dos componentes en una sola onda en la que se produce la interferencia. Como cada color experimenta una propagación distinta la interferencia es constructiva y destructiva dependiendo del color y del espesor. En la imagen iferior derecha no hay colores puesto que el eje del polarizador coincide con el eje del celofán de forma que no hay dos ondas sino sólo una.

 

 

También podemos construir el análogo casero del interferómetro de Mach-Zehnder, que es como el Michelson salvo que hay dos divisores de haz en lugar de uno. Nuestra simulación usa la pantalla de un ordenador portátil, que tiene un polarizador que hace de divisor de haz de entrada, el mismo celofán de antes que proporciona los brazos del interferómetro y el polarizador último que hace de divisor de haz de salida (o unidor de haz). Puede apreciarse la orientación del último polarizador por la cantidad de luz de la pantalla que deja pasar. Vea en este enlace una versión espontánea de esto mismo.