MUARÉ O BATIDOS EN LAS PANTALLAS. CARRASPEANDO

Al observar con una cámara digital paneles informativos luminosos y pantallas de televisión se suele observar una especie de centelleo o batido debido a las diferentes frecuencias con las que se renuevan tanto la pantalla observada como la pantalla de la cámara digital, haciendo observable lo que de otra manera (es decir sin cámara) no lo es, la variación periódica de la luminosidad de la pantalla. Este fenómeno es la versión temporal del mismo efecto en versión espacial llamado muaré que se puede ver en este enlace. En las imágenes siguientes se muestran distintas instantes de la evolución de un panel informativo. El texto resulta ilegible por coincidir el momento de las imágenes con la renovación del letrero.

 

      

 

Tres imágenes de lo que se ve en la pantalla de una cámara digital al enfocar una pared de ladrillos. Aparecen franjas de color azul claro cuya disposición y tamaño dependen de la posición de la cámara.

 

                   

 

En el siguiente ejemplo (vídeo e imagen) también aparece un centelleo o batido en colores que no se observan a simple vista en la que se ven todas las letras de color amarillo.

 

                                                   

 

Para acceder al vídeo pinche sobre la imagen o acceda mediante el enlace

http://www.youtube.com/watch?v=woos_htZjLM

 

 

 

Carraspeando. Creemos que un efecto similar se puede observar en el "metro" (ferrocarril subterráneo) de forma muy sencilla y sin necesidad de cámaras. Se trata de carraspear mientras se observa, desde algunos metros de distancia, los paneles luminosos que informan de la proximidad del tren al andén. No sin cierto estremecimiento se observa que el texto del letrero tiembla, oscila,  y puede desparecer alguna línea luminosa (efecto comunicado amablemente por D. Lucas Riviere Visier).

Creemos que el efecto del carraspeo es que la imagen oscile sobre la retina. Si la pantalla fuera estática no se observaría nada peculiar, como no se observa nada raro en el resto de la escena que observamos al carraspear. Quizás la oscilación combinada con el refresco de la imagen despista al ojo y en esa parte de la imagen no puede restaurar la sensación de estabilidad que consigue en el resto de la escena. Si decide hacer la prueba sea prudente con el carraspeo puesto que irrita la garganta, y procure no llamar mucho la atención.