¿POR QUÉ NO ME VEO LA NARIZ?

 

La nariz ocupa en general una parte amplia de nuestro campo visual, unos 35º como se puede inferir de la fotografía adjunta. Es decir que nos deberíamos ver constantemente la nariz y sin embargo no somos conscientes de verla ni de que ocupe una porción importante de nuestro campo visual. El lector puede probar a poner un objeto a 90º con la dirección de vista al frente, como ilustra la letra A en la figura adjunta. Manteniendo la vista al frente el lector comprobará que puede ver el objeto colocado en esa posición. Por lo tanto mucho más visible debería ser nuestra propia nariz.

 

                                     

 

Tenemos una inteligente explicación ideada por Jesús Moreno López. Observe que tapándose un ojo puede ver la nariz con el otro ojo sin problemas. Con los dos ojos abiertos, la nariz está tan cerca que no conseguimos fusionar las dos imágenes que nos dan los ojos en una sola. Pruebe a poner un dedo cerca de la nariz y lo verá doble. Eso tiene como consecuencia que la imagen de la nariz por un ojo se solapa con otra parte de lo que vemos con el otro ojo distinta de la nariz, y vice versa. Normalmente esa otra cosa será mucho más luminosa que nuestra nariz, con lo que no nos vemos la nariz por su menor intensidad luminosa respecto al resto de la escena. Es un efecto similar al que se puede observar cuando compiten imágenes de ambientes con iluminaciones muy disimilares.

Naturalmente la cosa cambia si en un ambiente oscuro se ilumina la nariz con una linterna como la del móvil por ejemplo, su nariz aparecerá antesus ojos. Hágalo!

Quizás también contribuya que nuestro sistema visual elimina la presencia de la nariz por ser un objeto siempre presente y que no tiene mayor interés estar viendo todo el día. Algo similar ocurre con el punto ciego, que es una zona del espacio que no vemos porque su imagen cae en la zona del nervio óptico donde la retina no tiene células receptoras. Sin embargo no somos conscientes de su existencia.