ESPECULAR (en el buen sentido)

 

Llama la atención la apariencia de las superficies pulidas en comparación con las rugosas. En las superficies rugosas (es decir en casi todas) se produce la llamada reflexión difusa, que es una reflexión desordenada, caótica. En las superficies pulidas se produce lo que se llama reflexión especular, que es una reflexión ordenada que hace funcionar como es debido a los espejos y veamos imágenes reflejadas.

 

Las primeras imágenes son de pistones que mueven las articulaciones hidráulicas de una grúa. En el pistón horizontal puede apreciarse la imagen fuertemente deformada del autor de la imagen, del cielo azul, y de los tornillos. 

 

                          

 

                   

 

Las superficies pulidas se nos presentan mucho más brillantes que las rugosas puesto que dirigen hacia nuestro ojo mucha más luz.

 

              

 

La siguiente imagen muestra otro ejemplo. Puede apreciarse que el cielo reflejado en el vidrio del automóvil (cruzado en ese momento por un pájaro) es más brillante que el reflejo en la parte metálica, cuando los metales son mejores reflectores que los vidrios en incidencias próximas a la normal, como es el caso de este ejemplo. La razón de esta contradicción debe estar en el carácter rugoso de la superficie metálica en este caso.

                                          

Otro ejemplo en un espejo por una parte esmerilada (rugosa) en la imagen de la izquierda. La luz reflejada por el espejo la recogemos sobre un papel. La luz reflejada por la parte lisa del espejo (reflexión especular) ilumina el papel mientras que de la parte esmerilada llega mucha menos luz formando un dibujo oscuro (reflexión difusa que se ha dispersado en todas las direcciones) .