SÓLO PARA TUS OJOS

 

No sin cierto sobrecogimiento uno puede ver su propia imagen reflejada en los ojos de su interlocutor, como persona diminuta que se asoma al mundo por el balcón de unos ojos, como se muestra en la primera imagen. Debajo se muestra el detalle del ojo izquierdo y la escena "real" (al revés) observada por los ojos.

                                                                                               

         

                                                           

 

En la imagen izquierda se aprecia la imagen reflejada de las pestañas, del fotógrafo con la cámara en ristre ocultándole el rostro y el cielo nublado detrás. En la fotografía de la derecha múltiples imágenes fantasmales sobre el ojo mecánico de una cámara.