SOMBRAS DIFUSAS  

Debido a su tamaño, las sombras que forma el Sol no son nítidas. Esto se puede apreciar en las sombras de las ramas, que cuanto más delgadas sean éstas, es más débil y difusa. 

            

Lo mismo se aprecia en la sombra de brazo iluminado por el Sol. La sombra de los dedos es ya muy difusa.

                 

También ocurre lo mismo en las sombras sobre una pared de las manos iluminadas por el Sol. La mano derecha está más alejada de la pared que la izquierda. Por ello la  sombra de la mano derecha es menos nítida.

                                                  

Imagen de mi propia sombra y detalle mostrando la transición gradual luz-oscuridad

             

Fenómenos relacionados se pueden ver en la convolución solar y en los soles en las sombras. Un efecto similar se aprecia en la sombras producidas por las farolas.

 

Si el Sol fuera como un punto las sombras de los objetos serían nítidas e igualmente oscuras tanto si el objeto fuera grande o pequeño o si lo alejamos o acercamos a la superficie sobre la que se forma la sombra.  Sin embargo esto no es así debido al tamaño del Sol lo que hace aparecer la idea de penumbra. La figura inferior muestra lo que ven los ojos en las zonas de plena luz, penumbra y sombra.  La sombra se forma en aquellos puntos en el que el objeto eclipsa totalmente la fuente de luz. La penumbra en aquellos en los que se produce un eclipse parcial. Puede verse que cuanto más grande sea la fuente de luz (o cuanto más cerca esté) mayor será la zona de penumbra. El efecto de la penumbra es tanto más acentuado cuanto más pequeño es el objeto y cuanto más alejado esté de la superficie sobre la que observamos la sombra. 

                                 

                                    

                                                 LUZ                                      PENUMBRA                                  SOMBRA