IV. SOBRE LA EPIDEMIOLOGÍA VETERINARIA

IV.3. Concepto actual

 
  
 
IV.3.1. Epidemiología Veterinaria
   
   

 

 

Precisar el concepto de una rama del saber científico equivale a exponer la teoría del conocimiento que dicha rama encierra señalando, además, sus fines. El concepto de epidemiología moderna se ha ido perfilando a lo largo de los últimos 50 año. La juventud de esta ciencia ha propiciado el hecho de que, como ironizan Rothman y Greenland (1998), “Parecen existir más definiciones de epidemiología que epidemiólogos”. Es por ello que en esta sección nos limitaremos a recoger algunas de las que consideramos más relevantes y a centrarnos en las aparecidas en los textos específicos sobre Epidemiología Veterinaria.

Como se ha expuesto en apartados anterior, hasta bien entrado el siglo XX predominó el concepto etimológico de Epidemiología como el tratado o la ciencia de las epidemias y, en consecuencia, la Epidemiología hasta prácticamente mediados del siglo XX estuvo estrechamente ligada a las enfermedades infectocontagiosas. Prueba de ello son algunas de las primeras definiciones modernas de Epidemiología, como la ofrecida por Frost en 1927 (citado en Lilienfeld, 1978):

“...la ciencia de las enfermedades infecciosas entendidas como fenómeno de masas (o de grupo) dedicada al estudio de la historia natural y de su propagación, con arreglo a una determinada filosofía...

O esta otra de Stallybrass de 1931 (citado en Lilienfeld, 1978), para quien la Epidemiología es:

“la ciencia de las enfermedades infecciosas -sus causas, propagación y prevención-”


Aunque antes del siglo XX se realizaron excelentes estudios epidemiológicos, como los citados en el apartado anterior, hasta mediados de este siglo no aparece un cuerpo sistematizado de los principios que rigen la investigación epidemiológica. Es a partir de entonces cuando comienzan a aplicarse los principios y la metodología de la Epidemiología a las enfermedades no infecciosas de tipo crónico, debido al mayor protagonismo que éstas van adquiriendo a medida que, como consecuencia de la aplicación de medidas de control y prevención, disminuye la importancia relativa de las enfermedades infectocontagiosas. Así lo atestiguan las definiciones de Epidemiología de la época, que no se centran ya exclusivamente en los procesos infecciosos. Como ejemplo podemos citar la ofrecida por Lilienfeld en 1958:

“el estudio de la distribución de la enfermedad en una población y de aquellos factores que influyen en su distribución”

Y esta otra de McMahon y Pugh (1970):

“el estudio de la distribución y de los determinantes de la enfermedad”

En estas definiciones se introducen dos nuevos términos que son clave en el concepto actual de Epidemiología: la distribución de la enfermedad y los factores o determinantes que influyen sobre la misma.

Austin B. Hill (1897-1991)

Richard Doll (1912-)
La actividad epidemiológica desarrollada después de la Segunda Guerra Mundial en Medicina Humana en un amplio rango de problemas de Salud Pública originó el desarrollo de una nueva metodología como los estudios de cohorte y, sobre todo, los estudios de casos y controles que son en muchos aspectos emblemáticos como síntesis de los conceptos epidemiológicos modernos. La explosión en la actividad epidemiológica acentuó la necesidad de mejorar y profundizar en los fundamentos teóricos de la investigación epidemiológica. A ello contribuyeron estudios como el pionero sobre el tabaco y el cáncer realizado por Austin Bradford Hill y su alumno Richard Doll publicado en 1950 en el British Medical Journal (Doll y Hill, 1950), que demostró la eficacia de los estudios de casos y controles. Ese mismo año de 1950 se publicaron otros dos trabajos en el Journal of American Medical Association que relacionaban el hábito de fumar con el carcinoma pulmonar (Levin et al., 1989; Wynder y Graham, 1950). Pionero en los estudios de cohorte fue el ya clásico estudio de Framingham en los Estados Unidos (Dawber et al., 1963), iniciado en 1949 con el fin de esclarecer la etiología de la primera causa de muerte en ese país: la cardiopatía isquémica, que estimuló el desarrollo del método de modelización más popular en la actualidad, el de la regresión logística múltiple (Rothman y Greenland, 1998).
Autores de un estudio pionero sobre el tabaco y el cancer de pulmón publicado en 1950

Durante los años setenta del pasado siglo comienza a configurarse un nuevo periodo en la Salud Pública dominado no tanto por el concepto de enfermedad como por el interés en la promoción de la salud y en su aplicación en la Medicina Preventiva. En el origen de esta nueva orientación hay que situar el conocido como Informe Lalonde, emitido en Canadá en 1974, y la conferencia de Alma Ata de la OMS en 1978. El Informe Lalonde, cuyo espíritu sigue aún vigente en la actualidad, trazó una nueva perspectiva sobre la Salud Pública. En él se abandona la noción de contemplar a la Medicina como la única fuente de protección de la salud y se establece que la salud de una comunidad viene determinada por la interacción de cuatro variables:

(i) Biología humana: factores biológicos, endógenos, genética o constitución;
(ii) Medio ambiente: entendiendo tanto el medio ambiente físico, químico, biológico, psicosocial, sociocultural o laboral;
(iii) Estilo de vida;
(iv) Sistema de asistencia sanitaria (Lalonde, 1974).

El informe Lalonde constituye la primera declaración pública global de los países occidentales desarrollados; en él se señala que, en lugar de gastar tanto dinero en los aspectos asistenciales, debe dirigirse la atención hacia los factores que inciden en la aparición de las enfermedades crónicas. En otras palabras, debe de ponerse más énfasis en la promoción de la salud, especialmente por medio de la educación y la recreación (Lalonde, 1974).

Unos años después la OMS propone en su informe “Salud para todos en el año 2000” un conjunto de medidas y recomendaciones encaminadas en primer lugar a la promoción de estilos de vida dirigidos hacia la salud; en segundo lugar a la prevención de las enfermedades evitables y, por último, al establecimiento de los servicios sanitarios y de rehabilitación (Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, 1978).

A partir de los años 70, y como consecuencia del interés creciente en la promoción de la salud, el concepto de epidemiología deja de centrarse exclusivamente en la enfermedad y se extiende a los fenómenos de salud.

Una de las definiciones de Epidemiología más difundidas y que recoge todos los aspectos que se han ido enumerando hasta el momento es la que Last ofrece en su Diccionario de Epidemiología. Last (1989) define la Epidemiología como:

“el estudio de la distribución y los determinantes de los estados o acontecimientos relacionados con la salud de determinadas poblaciones; aplicación de este estudio al control de los problemas sanitarios”.

IV.3.1. Epidemiología Veterinaria

 

En Medicina Veterinaria el desarrollo de la epidemiología moderna estuvo ligado, por una parte, a los cambios drásticos en los sistemas de producción de los animales de abasto, y, por otra, al papel creciente de los animales de compañía en la sociedad como consecuencia de la actitud de la gente hacía ellos incluyendo el cuidado de su salud.

Desde finales de la Segunda Guerra Mundial, y especialmente a partir de los años sesenta, la producción ganadera evolucionó a unos sistemas de producción cada vez más intensivos, lo que acarreó unos cambios estructurales profundos caracterizados por un aumento del tamaño de las explotaciones y de la producción por animal. Ello ha sido posible en buena medida porque se consiguió el control efectivo de muchas enfermedades infecciosas de los animales. Estos cambios comenzaron en la avicultura y posteriormente se extendieron al ganado porcino y al ganado bovino tanto lechero como de cebo. A título de ejemplo de los cambios sufridos en la estructura ganadera en las últimas décadas podemos citar que en España, desde 1970 hasta 1987, se duplicó el número de cabezas de porcino y se triplicó la producción de carne de porcino. En el mismo período, la producción avícola tanto de carne como de huevos aumentó en un 50% (datos del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación). Un ejemplo similar lo encontramos en Gran Bretaña, país en el que en 1965 se había triplicado el número de cerdos con respecto a la década anterior, y en el siguiente lustro el número de granjas porcinas se redujo prácticamente a la mitad pero se duplicó su tamaño (Thrusfield, 1995).


Con el desarrollo de la producción intensiva se produjeron cambios en el modelo de presentación de las enfermedades, aparecieron nuevas patologías, algunas de ellas complejas, y otras aumentaron su incidencia. Como paradigma de las enfermedades complejas o multifactoriales podemos citar el síndrome respiratorio bovino en cuya etiología intervienen, además de diversos microorganismos, otros factores de naturaleza no infecciosa. Las infecciones complejas o multifactoriales, principalmente de los tractos respiratorio y entérico, son muy comunes en los sistemas de producción intensivos. Otras patologías han aumentado su incidencia porque están directamente relacionadas con el aumento de la producción como, por ejemplo, la cetosis bovina que es más frecuente en las vacas de mayor producción, o el desplazamiento de cuajar, patología en la que el padecimiento previo de cetosis es uno de los principales factores de riesgo para su presentación.
A medida que se han conseguido controlar muchas enfermedades infecciosas, especialmente las principales enfermedades epidémicas, han ido ganando protagonismo otras patologías como las enfermedades complejas de etiología multifactorial apuntadas antes, las metabólicas, las genéticas, las nutricionales y también los procesos subclínicos infecciosos y no infecciosos que sin producir una patología manifiesta pueden tener una repercusión negativa importante en la productividad.

También en la Medicina Veterinaria individualizada se ha ido aplicando el enfoque epidemiológico para llegar a una mejor comprensión de algunas patologías. En efecto, los clínicos de animales de compañía y de équidos se enfrentan cada vez más con procesos crónicos y refractarios que pueden entenderse mejor mediante el estudio de las características de estas enfermedades en las poblaciones animales.


Portada del libro de Schwabe et al. (1977) Epidemiology in Veterinary Practice, uno de los primeros libros de Epidemiología Veterinaria


El conocimiento progresivo de las enfermedades complejas conllevó un cambio en el concepto de causalidad, pasándose de un modelo monocausal a otro pluricausal (ver apartado IV.6), e impulsó la aplicación de nuevas estrategias de investigación y de control de las enfermedades animales. Así, comenzó a emplearse en Medicina Veterinaria la metodología cuantitativa que, para la investigación de problemas de salud humana, se había desarrollado desde el final de la Segunda Guerra Mundial (Schwabe, 1982; Davies, 1983). Ello supuso el inicio de una nueva era en la Epidemiología Veterinaria, que se vio impulsada por la publicación, en 1964, del libro de Schwabe Veterinary Medicine and Human Health (Schwabe, 1964), que contenía un capítulo sobre bioestadística aplicada a la Epidemiología. La segunda edición de este libro (Schwabe, 1969) es el primer texto que ilustra la aplicación en Veterinaria de la metodología de los estudios de casos y controles y de cohortes (Dorn, 1992).

A partir de los años 70 la moderna metodología epidemiológica se aplica a la investigación y resolución de numerosas enfermedades animales y se consolida la enseñanza de la Epidemiología en las Facultades de Veterinaria de todo el mundo. En esa década aparecen también los primeros texto específicos de Epidemiología Veterinaria. Entre ellos cabe destacar en primer lugar, por la influencia que tuvo en la formación epidemiológica de los veterinarios de su época en todo el mundo, el libro de Schwabe et al. (1977) Epidemiology in Veterinary Practice. En este libro los autores definen la Epidemiología como:

“el estudio de la enfermedad en las poblaciones”

Como el propio Schwabe reconoce el enfoque poblacional es algo consustancial a la profesión veterinaria puesto que tradicionalmente “El veterinario ante el animal enfermo dirige su pensamiento ineludiblemente hacia el grupo del que forma parte, actuando como si fuera éste y no aquel el que estuviera afectado”.
  Otros dos libros específicos de Epidemiología Veterinaria de finales de la década de los 70 son: Introductory Veterinary Epidemiology (Blackmore y Harris, 1979) y Statistical Epidemiology in Veterinary Science (Leech y Sellers, 1979)

En los años 80 aparecieron dos libros esenciales en la Epidemiología Veterinaria contemporánea:

  • Veterinary Epidemiology (Thrusfield, 1986; la segunda edición se publicó en 1995). Thrusfield introdujo el concepto de determinante en su definición de Epidemiología, que es la siguiente:

    “el estudio de la enfermedad en las poblaciones así como de los factores que determinan su presentación, siendo las poblaciones su palabra clave”

  • Veterinary Epidemiology: Principles and Methods (Martin et al., 1987). En este libro Martín et al. aportan la siguiente definición de Epidemiología, que no se centra exclusivamente en la enfermedad:

    “el estudio de la frecuencia, de la distribución y de los determinantes de salud y enfermedad en las poblaciones”

Además, Martín et al. (1987) introducen la idea de que en la Medicina Veterinaria la productividad se usa frecuentemente como una medida sustitutiva del termino salud, es decir, como un indicador de salud. Esta idea hoy en día está en la base de los concepto de Epidemiología y de Medicina Preventiva Veterinarias. Así, en las poblaciones de animales de renta el que una enfermedad esté o no presente es generalmente menos importante que la frecuencia con la que se presenta y su consiguiente impacto sobre la productividad. En la moderna producción intensiva, otros factores como las prácticas de manejo, las condiciones de alojamiento o la alimentación pueden incluso llegar a tener un mayor impacto en la producción que la enfermedad. La Epidemiología y la Medicina Preventiva Veterinarias se ocupan de investigar el impacto de estos otros factores de una manera análoga a como se estudia el impacto de la enfermedad en la producción.

Las definiciones posteriores a la de Martin et al. aparecidas en textos de Epidemiología Veterinaria incluyen no sólo el término de enfermedad sino el de salud. Así, en 1995, Ortega et al. recogen en su definición de Epidemiología Veterinaria los aspectos apuntados por Martin et al., (1987) de una forma más detallada. Para Ortega et al. (1995) la Epidemiología Veterinaria es:

“la ciencia que estudia la presentación y evolución del estado de salud y enfermedad, así como su distribución en las poblaciones animales, tanto espacial como temporalmente. También se encarga del estudio de los determinantes asociados a ese estado de salud y enfermedad”.

Una definición muy similar a la de Martin et al. (1987) es la aportada por Toma et al. (1999) en su diccionario sobre Epidemiología Veterinaria donde se describe a la Epidemiología como:

“el estudio del estado de salud en las poblaciones o el estudio de la enfermedad y sus determinantes en una población”.

En 1995, Thrusfield en la segunda edición de su libro, amplió la definición de Epidemiología que había aportado en la primera edición y, de acuerdo con la corriente imperante, introdujo el concepto de acontecimientos relacionados con la salud, especialmente la productividad. La nueva definición reza así:

“La Epidemiología es el estudio de la enfermedad en las poblaciones así como de los factores que determinan su presentación, siendo las poblaciones su palabra clave. La Epidemiología Veterinaria además incluye la investigación y la evaluación de otros acontecimientos relacionados con la salud, especialmente la productividad”

Como vemos nuevamente se destaca la productividad como un indicador de salud en los animales de renta. Esta inclusión de la productividad en el concepto de Epidemiología cuando están implicadas poblaciones de animales de renta confiere a la Epidemiología Veterinaria una cierta singularidad con respecto a la Epidemiología humana.

En las poblaciones de animales de renta el concepto actual de enfermedad sería “aquellas situaciones en las que la productividad está por debajo de la óptima”. No existe una productividad óptima definida sino que ésta se adapta a cada situación de producción en función del conjunto de recursos invertidos. Por lo tanto, no cabe identificar la productividad óptima con la máxima productividad, sino con aquélla que proporciona al ganadero la mayor rentabilidad en relación con los recursos invertidos en la producción.

En la práctica para cada ciclo productivo de cada una de las especies de abasto existen unos objetivos de producción óptimos con sus correspondientes márgenes, que se utilizan como indicadores diagnósticos. Así, cuando la producción está por debajo del margen establecido indica que existe algún problema o algunos problemas en la explotación que deben ser corregidos. Este modo de funcionamiento de la explotación ganadera moderna esta basado en la recogida minuciosa de datos, lo que permite disponer en todo momento de la información precisa para conocer la situación productiva de la granja y para la toma de decisiones. Los programas informáticos de gestión específicos para cada una de las especies de abasto facilitan el manejo y el análisis de los datos.

En consonancia con este enfoque epidemiológico y de Medicina Preventiva de la producción ganadera, hoy en día el veterinario asesor o gestor de una empresa o explotación ganadera lo primero que analiza, antes que a los propios animales, las instalaciones, las prácticas de manejo o cualquier otro aspecto, son los datos productivos de la explotación.

Otros acontecimientos destacables que han contribuido a consolidar la Epidemiología como una especialidad dentro de la Medicina Veterinaria son:
  • En 1968 se constituyó la Association of Teachers of Veterinary Public Health and Preventive medicine.
    (http://www.cvm.uiuc.edu/atvphpm/ )

  • En 1976 se creó la International Society of Veterinary Epidemiology and Economics.
    (http://www.cvmbs.colostate.edu/cveadss/isvee/isvee.htm)
  • En 1978 se constituyó el American College of Veterinary Preventive Medicine (http://www.acvpm.org/) y en 1983 se instauró dentro del College la Epidemiology Speciality.

    En 1982 se inició la publicación de una revista científica internacional en el campo de la epidemiología veterinaria: Preventive Veterinary Medicine bajo la dirección editorial de Riemann.

    En 1982 se creó la Society for Veterinary Epidemiology and Preventive Medicine, que en la actualidad está integrada por más de 300 miembros de 24 países (http://www.vie.gla.ac.uk/SVEPM/).

Como resumen de este apartado podemos decir que en el último siglo tanto el objeto como los métodos de estudio de la Epidemiología han sufrido una gran transformación. De la simple descripción de las epidemias se ha pasado a explicar la dinámica de la salud poblacional considerada como un todo, identificando los elementos que la componen, explicando las fuerzas que la gobiernan y proponiendo actuaciones para intervenir en el curso de su desarrollo.

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