Automatización de los archivos fotográficos.
Modelos de fin de siglo: Oronoz y Scala

Juan Miguel Sánchez Vigil
jmvigil@espasa.es

Resumen

La documentación fotográfica como disciplina. Desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías a los archivos fotográficos históricos y de nueva creación. Estudio y valoración de la automatización del modelo español Oronoz (Fotografía Digital Madrid) y del italiano Scala. Procesos de digitalización y bases de datos.

La documentación fotográfica como disciplina. Desarrollo y aplicación de las nuevas tecnologías a los archivos fotográficos históricos y de nueva creación. Estudio y valoración de la automatización del modelo español Oronoz (Fotografía Digital Madrid) y del italiano Scala. Procesos de digitalización y bases de datos.

 

 


Los archivos fotográficos, a diferencia del resto de instituciones documentales donde se conservan y tratan documentos textuales y/o audiovisuales, afrontan un problema en la automatización no siempre fácil de resolver: el tamaño de las imágenes; esto es, el espacio que ocupan tanto los originales como los soportes donde se almacenan una vez tratadas (discos magnéticos, discos ópticos, etc.). El tratamiento de las imágenes fotográficas en los archivos pasa por la digitalización (transformar la información del soporte original en información digital), lo que supone una doble ventaja:

 

1. Preservar el original (positivo, negativo, papel, diapositiva, etc.).

2. Disponer de una nueva imagen que sirva de base para aplicar en el proceso informativo-documental según las necesidades del profesional y/o usuario.

Este planteamiento elemental, y ya imprescindible en la mayoría de los archivos fotográficos (son excepción aquellos que por sus fondos históricos limitan la difusión voluntariamente, como el Archivo Mas de Barcelona), obliga a los responsables de las instituciones a reorganizar los fondos y aplicar las nuevas tecnologías de acuerdo con objetivos generales y/o particulares:

 

1. Rentabilizar los fondos (con carácter interno y/o externo).

2. Conservar los originales evitando su manipulación.

3. Adquirir los equipos necesarios para el tratamiento técnico: digitalización, almacenamiento y recuperación.

4. Analizar los documentos.

5. Difundir las imágenes por los medios elegidos: catálogos impresos, disquetes, CD ROM, etc.

 

Desde los primeros años de la década de los ochenta los archivos fotográficos españoles realizan encuentros, jornadas e intercambios con la finalidad de fijar un punto de partida común a la necesidad acuciante de automatizar sus fondos. Como respuesta se crearon las primeras bases de datos con las que almacenar y recuperar los contenidos; si bien el problema resultó muy complejo, puesto que el análisis de la imagen planteaba cuestiones muy diferentes a la información textual.

 

Aunque los contactos entre los responsables de archivos se mantienen con cierta frecuencia, las iniciativas no son comunes sino condicionadas por los intereses particulares. Debemos tener en cuenta que la mayoría de los archivos fotógráficos -incluídos los fondos de las agencias de prensa -dependen de empresas privadas y por consiguiente la comercialización es punto clave en su desarrollo. Cualquier avance en este sentido (programas, bases de datos, sistemas de digitalización, etc.) supone ingresos que se cubren con los presupuestos de la empresa. Se plantea pues un problema de difícil solución: ¿Cómo coordinar los esfuerzos de las empresas privadas en beneficio del sector y al mismo tiempo de la comunidad científica?

 

No hay por el momento respuesta, aunque sí ciertos planteamientos aislados. Sólo los trabajos realizados en entidades públicas como el Instituto de Conservación y Restauración de Obras de Arte (colecciones Laurent y Moreno) por Ana Gutiérrez y Carlos Teixidor, o en la Biblioteca Nacional (colección Castellanos, Kaulak, y otras de fondos varios) por Isabel Ortega y Guillermo Kurtz, y algunos otros del mismo carácter a nivel local, han puesto a disposición de los investigadores una parte de nuestro patrimonio fotográfico como fuente documental de especial interés en cuanto a la representación de la realidad.

 

Error común entre los estudiosos de la documentación es el de presentar genericamente los documentos fotográficos como fondos especiales de las bibliotecas, e incluso considerarlos como medio de información audiovisual, ignorando la definición del término audiovisual por la Real Academia de la Lengua: "Que se refiere conjuntamente al oído y a la vista, o los emplea a la vez. Dícese especialmente de métodos didácticos que se valen de grabaciones acústicas acompañadas de imágenes ópticas".

 

Reivindicar los valores de la fotografía como documento en la sociedad de la imagen puede parecer absurdo, sobre todo si hacemos una lectura histórica de sus aplicaciones desde su invención (prensa, editoriales, publicidad, etc.); pero no lo es menos el hecho de que en los centros de investigación (universidades públicas y privadas, institutos y escuelas) esta disciplina esté siendo sistematicamente ignorada o bien considerara complementaria. El desconocimiento de la materia -o bien su consideración sesgada desde el punto de vista técnico- no implica que ésta se margine; así, hemos pasado de los estudios tradicionales en biblioteconomía y documentación a la investigación en audiovisuales y multimedia, dejando un vacío en el estudio del elemento básico y de sus significados como documento desde que en 1839 Jacques Louis Daguerre patentara el daguerrotipo como primera expresión de la fotografía, nuevo negocio que la sensibilidad del hombre supo utilizar para crear arte.

 

Con carácter general los archivos fotográficos responden a tres aspectos: común, especializado e histórico. En el primero se agrupan aquellos cuyos fondos son generales, donde se incluyen además las agencias de prensa; en el segundo los que disponen de material concreto sobre temas específicos; y en el tercero los que disponen de fotografías anteriores a la Segunda Guerra Mundial, si bien la barrera cronológica para determinar los histórico solo está definida por el usuario en función de los intereses.

 

Entre los archivos con mayor implantación en nuestro país por el volumen de imágenes que distribuyen se encuentran Image Bank, Photonica, Stock, Index, Aisa, Oronoz, Contifoto, Zardoya y las agencias de prensa como Cordon Press y EFE por citar dos ejemplos. Muchos de éstos distribuyen el material de centros de documentación europeos y americanos, ampliando así la oferta nacional, como Zadoya, que se encarga de la distribución de la agencia Magnum. La mayoría de los archivos especializados no tienen representación en España (Werner Forman, Arthotek, Scala, etc.) si bien unos y otros editan catálogos impresos y digitales de gran calidad. Photonica edita un conjunto de 25 catálogos (fondos generales y especializados), mientras que Godo Foto, Fotosíntesis y Fotostock desarrolla CD ROM por materias aplicables a Mac y PC.

 

Tomaremos como modelo dos archivos europeos fundados en la década de los cincuenta y que se encuentran en plena expansión: la firma española Oronoz con fondos generales en torno a las 150.000 diapositivas y un conjunto de negativos en blanco y negro que supera la cifra de 100.000, y la empresa italiana Scala especializada en arte y con un fondo de 100.000 diapositivas de gran calidad. Ambos fondos han sido tratados mediante la aplicación de nuevas tecnologías y bases de datos creadas según la necesidad y la demanda del usuario.

1. Modelo Oronoz

 

Los ejemplos en la automatización de archivos son ya muchos, no sólo en aquellos centros creados recientemente y en los que la tecnología ha sido incorporada desde su puesta en marcha, sino en aquellos otros cuyos fondos fueron catalogados por los tradicionales sistemas de fichas y referencias. En España, una de las fototecas pioneras en automatizar sus fondos fue el archivo Oronoz (hoy Fotografía Digital Madrid). Jorge Oronoz, hijo del fundador, diseñó a finales de los años setenta una base de datos adecuada a las necesidades del centro y logicamente reestructurada en sucesivos periodos.

 

El archivo Oronoz inició su colección a finales de los años cuarenta de la mano de Juan Antonio Fernández-Oronoz Nieto, fotógrafo gerundense que recorrió España realizando trabajos por encargo para la firma Mas de Barcelona y la editorial Espasa-Calpe de Madrid. Los negativos en blanco en negro captados en aquella etapa constituyen hoy una colección de gran valor documental que se conserva quasi inédita, sin copiar en papel y sin catalogar. La referencia de consulta es cronológica por rollos fotográficos. Suman más de 100.000 unidades cuya temática es diversa, predominando los paisajes urbanos y rurales, monumentos y tipos populares, además de un conjunto de tomas extraordinarias que son importantes para el estudio de la imagen publicitaria de dos décadas. A principios de los años sesenta comenzó a trabajar el color, formando uno de los primeros archivos de diapositivas del país.

 

1.1. Fotografía Digital Madrid

 

En el desarrollo y aplicación de la tecnología, Jorge Oronoz ha mantenido como referencia clave el número original de los documentos, estableciendo una red de remisiones desde cualquiera de los campos abiertos al referente numérico. Las fotografías originales se catalogaban anteriormente realizando un contacto en papel (blanco y negro) a partir de las diapositivas originales (formatos pequeños, medios y grandes) que hacían la función doble al servir de ficha al tiempo que mostraban la imagen. Al dorso se anotaban los datos atendiendo a cinco apartados:

Partiendo de la estructura original el trabajo informático consistió en no perder la información primitiva y a la vez investigar en la posibilidad de búsqueda por palabras claves que configuran un tesauro (aún no definido) basado en entradas o voces enciclopédicas. Las entradas enciclopédicas permiten la búsqueda desde cualquier voz previamente seleccionada. La estructura general responde a cuatro campos:

Estos cuatro campos permiten realizar búsquedas desde todos los puntos posibles, remitiendo al número general y correlativo por el que se ordenan los originales. Por otra parte la digitalización de las fotografías incorpora la imagen a la ficha general que se presenta en la pantalla, obteniendo un modelo en baja resolución (72 pixels) que puede imprimirse para su uso en premaquetas, presentación de esquemas o selección para su aplicación en edición. Una vez realizada la selección, la imagen puede digitalizarse en la resolución ideal y ser enviada a través de Internet o cualquier otro sistema.

Modelo de ficha de Fotografía Digital Madrid

 

1.2. Fondos: digitalización y difusión

 

El fondo actual del archivo Oronoz se aproxima a las 150.000 diapositivas en los diversos formatos (35 mm; 6x7 cm; 9x12 cm; 13x18 cm; 18x24 cm). La primera toma (número 00001 del archivo) se realizó a comienzos de los sesenta y tiene por motivo la escultura de San Jerónimo, tallada por Berruguete, que se conserva en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid. Hasta el momento han sido digitalizadas 25.000 imágenes, con estimación de un número similar cada año para el material pendiente. Hay que tener en cuenta que la digitalización no se efectúa sistematicamente sino en función del uso del material. La automatización del archivo ha influido en varios aspectos importantes en el negocio y en el desarrollo de la actividad:

 

1. Evitar la manipulación del original y en consecuencia preservarlo de su deterioro, copia o mal trato. La fotografía nace y muere con la luz, lo que obliga al responsable del centro a mantener en condiciones óptimas la colección.

2. Selección directa en pantalla por el investigador, usuario o cliente. Las imágenes pueden enviarse individualmente o en mosaico, ofreciendo una gama completa de temas o motivos sobre un mismo tema.

3. Ahorro de tiempo y en consecuencia mayor rentabilidad. El rápido envío de la imagen a través del ordenador permite una inmediata selección y en consecuencia la aplicación adecuada. Este aspecto es fundamental para la aplicación de las imágenes a la prensa diaria, donde prima la inmediatez.

4. Desaparición de los intermediarios en el transporte, con lo que se evitan extravíos, duplicados y retenciones de las imágenes fotográficas. Este punto es vital en el proceso informativo-documental. Aunque el tiempo invertido en la consecución de una fotografía es ciertamente reducido gracias a los sistemas de mensajería, este es uno de los aspectos que más influye en el cálculo de tiempos en los procesos de producción.

 

El archivo Oronoz no difunde sus imágenes mediante catálogos o folletos, sistema empleado por las agencias. Cuenta sin embargo con página Web en Internet, presentando su oferta e informando sobre el uso de su colección. En estos momentos trabaja en la reforma de la ficha, a la que se pretende asociar un diccionario enciclopédico que informe sobre la imagen que parece en pantalla (datos biográficos del personaje, datos geográficos de la localidad, descripción de objetos, etc.). Elabora también una información completa sobre sus fondos y estudia el diseño para que el usuario conozca la estructura de la base de datos y la variedad de materias. Sus fondos se difunden en cuatro sectores:

 

2. Modelo SCALA

El archivo Scala fue fundado en Milán el año 1953 por el historiador de arte Roberto Longhi con un fondo de 5.000 fotografías de arte tomadas en Italia: arquitectura, escultura y pintura. La procedencia de los documentos fotográficos fue la siguiente: elaboración por informadores gráficos de plantilla, intercambios con otros centros y depósitos de profesionales. Su aplicación en aquellos años fueron las monografías (libros), publicidad y publicaciones periódicas (revistas de arte).

Hoy se define como Instituto Fotográfico Editorial con actividades en el campo de la fotografía y de la edición. Son propietarios de la empresa Alberto Milla, Stefano Passigli y Alvise Passigli. La sede principal se encuentra en Florencia y forman parte de su estructura con carácter de asociados tres agencias internacionales con carácter de asociado: ACTA Spa (Florencia), Quadrivio (Madrid) y EMME Interactive (París). El fondo actual supera las 100.000 imágenes de arte, todas ellas digitalizadas. Las obras pertenecen a 4.000 artistas (arquitectos, pintores, escultores, dibujantes y grabadores) tomadas en 2.400 puntos de 1.200 ciudades.

El archivo se estructura en cinco sectores: búsqueda de imágenes, gestión y desarrollo de la tecnología digital, fotógrafos, laboratorio fotográfico y electrónico, y marketing. Ofrece como servicios el catálogo digital (CD ROM), la base de datos alfanumérica, las secciones de adquisición y suministro de imágenes, y el laboratorio fotográfico. Este último cubre dos tareas esenciales: duplicado y restauración, que se realiza mediante el programa informático Adobe Photosop. Los recursos del laboratiro fotográfico son:

        -Revelado
        -Duplicado
        -Restauración
        -Tratamiento
        -Conservación
        -Número de la fotografía
        -Descripción del contenido

2.1. Catálogos impresos

 

Los primeros catálogos impresos fueron elaborados en los años sesenta como instrumentos útiles de consulta y fuente para la información iconográfica editorial. Se consideraron también repertorios únicos en su género desde el que los estudiosos del arte extrajeron información para sus investigaciones. En el año 1980 Scala elaboró dos catálogos completos en los que referenció más de 50.000 fotografías incorporadas a sus fondos.


 1.Catálogo de Autores. Orden alfabético de autores de obras. Estructura:
-Autor (apellido y nombre o seudónimo)
-Localidad (ciudad o país)
-Ubicación (museo o monumento)
-Género (arquitectura, pintura, escultura)
-Número de la fotografía
-Descripción del contenido
Ejemplo práctico:
-Fragonard, Jean Honore (1732-1806)
-París // Louvre // Pintura
- 79.452 Bañistas
- 79.449 La Tempestad

 2. Catálogo de Localidades. Orden alfabético de localidades. Estructura:
-País (Italia y otros de Europa en orden alfabético)
-Localidades (ciudades y/o pueblos)
-Ubicación (museos y monumentos)
-Género (arquitectura, pintura, escultura)
-Autor
-Número de catálogo
-Número de la fotografía
-Descripción del sujeto
-Cronología
Ejemplo práctico:
-Italia // Faenza// Museo de Cerámica// Arquitectura
- 2237 // 85819 // Antica Sala delle Oriente // 1969

Portada del catálogo impreso, 1987

2.2. Catálogo digital

 

El catálogo digital de Scala se presenta en CD ROM (comercializado) con todas las imágenes del fondo en baja resolución. Tiene por objeto que el cliente pueda acceder a los fondos y seleccione los temas de su interés. Por consiguinte se trata de un motor de búsqueda para la localización en tiempo real que permite la selección por temas y autores y su posterior envío en diapositiva, CD ROM, papel o vía telemática. Se consiguen así dos fines concretos:

 

1. Facilitar la búsqueda iconográfica al usuario

2. Facilitar la solicitud de las copias fotográficas una vez seleccionadas.

Con carácter general Scala edita el catálogo Uno per Cento (gratuíto para empresas editoriales), de contenido diverso y presentado en siete divisiones que suman 146 imágenes representativas de la historia universal del arte. La grabación es en alta resolución con texto informativo y no permite la recuperación de imágenes. Las divisiones, a las que se accede de forma sencilla y directa son:

1. Pintura (32 temas históricos)
2. Escultura (28 temas históricos)
3. Artes Decorativas (30 temas generales)
4. Museos (10 museos internacionales: 1 cuadro por museo)
5. Grandes periodos del arte (6 subdivisiones)
6. Paisaje, arquitectura y folclore (30 temas generales)
7. Dentro del cuadro (10 temas)

Este último grupo permite el acceso a un cuadro determinado de la historia de la pintura (El jardín de las delicias de El Bosco, El otoño de Arcimboldo, Vista de la llanura de Auvers de Van Gogh, etc.) y el desplazamiento dentro del mismo en la búsqueda y estudio de detalles. Es de gran interés para especialistas o para documentalistas que busquen aspectos concretos.

Ficha del catálogo automatizado Scala

2.3. Base alfanumérica

 

El CD ROM permite asimismo el acceso a la base alfanumérica, con búsqueda desde seis entradas: código (número de archivo), autor de la obra, título o pie de foto, localización, ciudad y género artístico. El marco de diálogo abre una ventana donde se indica cada uno de estos aspectos, facilitando la localización inmediata y mostrando en la pantalla la relación de temas deseada. Ejemplo:

 -Código- -Autor- -Título- -Localización- -Ciudad- -Género-

007426 Goya, Fco. El quitasol Museo Prado Madrid Pintura

 BASE DE DATOS SCALA

 

Campos Operadores Valores

Código Scala.. Contiene:. _____________

Autor....... Igual a:

Título........ Distinto de:..

Localización..

Ciudad

Género

Página de la base de datos del Archivo Scala

2.4. Proyectos del Archivo Scala

 

El archivo ha aplicado las bases de datos y el sistema de digitalización a varios proyectos de centros culturales e instituciones documentales de carácter oficial y particular. Cuatro de los programas de trabajo de mayor interés que ya han sido terminados presentan sus fondos en CD ROM:

1. BAMBI. Better Access to Manuscripts and Browsing of Images. Proyecto en el área de las bibliotecas para el desarrollo de un sistema de consulta de manuscritos textuales en formato electrónico. Se aplica a materiales especiales como códices miniados.

2. Base de Datos Gráfica para la consulta de códices miniados de la biblioteca Estense de Módena (Patrocinado por el Misterio de Bienes Culturales).

3. Base de Datos Gráfica para la consulta de los códices miniados de la Universidad de Cassino y la abadía de Montecassino (Patrocinado por la Universidad de Montecassino).

4. Base de Datos Gráfica para el archivo del Corpus de estelas fenicias en Italia (Patrocinado por la Academia Nacional de Roma).

5. Digitalización de volúmenes antiguos y modernos en la Biblioteca Nacional Central (Patrocinado por la BCN de Florencia).

 

2.5. Scala Multimedia

 

Como editorial, Scala se ha especialiado en el tema de arte y recientemente en publicaciones de carácter turístico. Además de los libros impresos (monografías y temas didácticos), a través de ACTA (Acttività Culturali a Tecnologie Avanzate) y en colaboración con el grupo Olivetti Telemedia, ha editado varios CD ROM dedicados a los siguientes temas: Grandes viajes, Grandes capítulos de la historia, Manuscritos iluminados, Manuales de arte, Artes visuales y música, y Los tesoros del Vaticano. Este último, a modo de ejemplo, se compone de 4 discos dedicados al Vaticano, La capilla Sixtina, Rafael y la Pinacoteca Vaticana.

Con fines didácticos edita también series de diapositivas en formato de 35 mm. para proyección. Los textos están redactados en cuatro idiomas (italiano, francés, alemán e inglés), y se distribuyen en siete grupos:

 

    1. Diaquaderni (24-36 diapositivas por artistas y escuelas)
    2. Slide-books (24-36 diapositivas por artistas, estilos, arte clásico, museos y monumentos)
    3. Grandes monografías (96 diapositivas: Arte clásico y Giotto)
    4. Tesoros del arte cristiano (11 series de 8 diapositivas)
    5. Iglesias de Europa (11 series de 8 diapositivas)
    6. Historia de la Pintura Italiana (12 volúmenes de 120 diapositivas cada unidad)
    7. Arquitectura italiana (4 volúmenes de 120 diapositivas cada unidad)

3. Modelos para el siglo XXI

 

Las instituciones documentales con fondos fotográficos (tanto aquellas cuyos fondos principales son otros, como las agencias gráficas y fototecas) encuentran en el desarrollo tecnológico la vía para analizar y difundir sus fondos. El tratamiento y la catalogación de las fotografías ha dejado de ser una incógnita gracias al trabajo de los profesionales y a la investigación de los profesores. A las puertas del siglo XXI los ricos catálogos impresos con costosas inversiones en fotomecánica y papeles adecuados, han sido sustituidos por los CD ROM como medio comercial y publicitario.

El acceso a los fondos a través de Internet es ya una realidad que nos permite contemplar las últimas imágenes captadas por los reporteros de Cruz Roja Internacional en Argelia o Somalia, e incluso capturarlas para la inmediata publicación. Pero lo que realmente nos interesa es la recuperación de los fondos que constituyen la memoria gráfica de la humanidad, imágenes que desde mediados del siglo XIX permanecen olvidadas en los desvanes; o lo que es peor, ignoradas en macrocentros documentales donde pretender el acceso es quasi imposible.


Nota biográfica

Profesor del Departamento de Documentación de la Universidad Complutense y Documentalista Gráfico de la Editorial Espasa.


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