D. Agustín Millares Carlo y su constante preocupación por la transmisión del conocimiento

Esperanza Martínez-Montalvo

Introducción

Son muchas las ocasiones en las que D. Agustín Millares Carlo ha sido evocado por cuantos hemos ido a parar al mundo de la Ciencia, de la Filología, de la Historia, de la Bibliografía, de la Archivística, de la Paleografía, de la Diplomática, de la Biblioteconomía, de la Documentación... Muchos de los que no le hemos conocido en vida hemos lamentado, en más de una ocasión, el no haber podido gozar del privilegio personal de su maestría y de su devoción y entusiasmo por las cosas de su profesión y de todos los quehaceres y avatares de la vida cotidiana.

Por este motivo, hoy, precisamente cuando se cumplen cien años de su nacimiento, he pretendido escribir unas líneas en homenaje a un hombre cuya entrega y dedicación a las actividades docentes e investigadoras se han convertido en el reflejo vivo de una personalidad laboriosa y honesta.

Inmerso en un ambiente familiar liberal y krausista, D. Agustín, desde muy pequeño, ya había iniciado su vocación por las grandes artes -la cultura, la poesía, el teatro, la literatura y la música (1). La estrecha relación que mantuvo con su padre, D. Agustín Millares Cubas (notario de profesión y encargado de la custodia del Archivo de Protocolos de Las Palmas) le permitió entrar en contacto con las antiguas escrituras de los escribanos de su ciudad natal (2), hecho que, quizás, motivó y encauzó su carrera profesional hasta alcanzar la obra de mayor envergadura de la historia de la paleografía hispana (3). Pero D. Agustín no sólo cultivó la Paleogra-fía sino que se pronunció como un polígrafo de gran altura y como un ilustre erudito que dejó a la sociedad una producción de tal calidad y abundancia que no hemos dudado nunca en situarle entre los números uno de las letras españolas de todos los tiempos (4).

Frases como "mendigo del saber y de la erudición" (5), "un humanista tan humano" (6) han sido utilizadas por amigos y discípulos para definir su acendrada personalidad y dedicación científica. D. Agustín es, por tanto, un verdadero ejemplo de entrega al saber humano, a la investigación científica, a la búsqueda constante de nuevas fuentes para dominar la historia... Es, sin duda alguna, un profundo instigador de la cultura, de la ciencia, de la técnica y de todo aquello que tenga que ver con el documento, su producción, su conserva, su difusión y su consulta. Es, en consecuencia, un gran asimilador del conocimiento, un inmenso portador de sabiduría y un permanente delator de esa necesidad tan vital para el desarro-llo de la humanidad como es la búsqueda constante de nuevas formas de transmisión científicas.

La importancia para D. Agustín de la comunicación del saber científico

Se ha escrito mucho sobre las aportaciones y contribuciones del ilustre maestro a los grandes apartados de la historia. Pero es imprescindible, para tener una idea más exacta del alcance de las mismas, partir del punto común de todas ellas que radica en la confluencia de los esfuerzos de D. Agustín y de su objeto de estudio en dos de sus grandes preocupaciones: el conocimiento profundo de los documentos y la necesidad de la creación de instrumentos que permitan el acceso a su consulta. En este sentido, y el estudio profundo de su obra lo demuestra, la transmisión ordenada y eficaz del conocimiento científico se convierten en él en la base fundamental que posibili-ta el desarrollo de la ciencia.

Es mucho, por tanto, lo que se podría decir sobre las aportaciones que nuestro estimado profesor ha ofrecido a la necesidad del desarrollo eficaz de la Documentación, en el sentido más amplio del término. Su preocupación por el control bibliográfico (7) y su búsqueda insaciable de instrumentos que faciliten y posibiliten la recuperación del saber científico y la reproducción de su conteni-do, se ha convertido en el punto básico que le ha llevado a configurar toda una obra erudita y selectiva sobre autores y géneros concretos que, confeccionada de una manera minuciosa y crítica, ha ofrecido a la humanidad la posibilidad de acceder a las más variopintas concepciones sobre los temas objeto de su estudio.

En este saber hacer de Millares Carlo, la bibliografía, entendida como "parte especial de la ciencia del libro que trata de los reperto-rios bibliográficos y que suministra los medios para procurarse, lo más rápida y completamen-te posible, información sobre las fuentes" (8), se convierte en una búsqueda, identifica-ción, descripción y clasificación (9) constante de documentos con el fin de constituir los reperto-rios más idóneos para facilitar la transmi-sión de su trabajo intelectual. Esto le lleva a pensar en la biblioteca como la "entidad depositaria del patrimonio cultural de la humanidad" (10) y en los repertorios como los instrumen-tos que proporcionan la consulta rápida a dicho patrimonio.

Pero Millares Carlo, consciente también del crecimiento acelerado de la ciencia en los últimos años, desvela su preocupa-ción por la necesidad de adoptar nuevos métodos más adecuados para la clasifi-cación, selección y utiliza-ción de los materiales disponibles -métodos que van más allá de la mera publicación de bibliografías por no ser ya éstas suficientes para satisfacer las actuales exigencias de información (11). Estos métodos responden a un concepto mucho más amplio que el propiamente biblio-gráfico y forman parte de la esencia de la disciplina documental (12).

En una primera aproximación al concepto de documentación, Millares cita la consideración de ésta como el "conjunto de todas las fuentes gráficas del saber, o lo que es lo mismo, como la masa de documentos de cualquier género, impresos o escritos" (13). A esta primera definición, D. Agustín le añade, para llegar su propia esencia, el por qué, el cómo y el cuándo, además de su estudio evolutivo, surge y debe surgir la discipli-na documental en pro de la transmisión científica del conocimiento.

Sin duda, y como ya han dicho otros autores en más de una ocasión, D. Agustín Millares Carlo fue un hombre sabio que supo preocuparse por las necesidades históricas y científicas de la humanidad embarcando a ésta en su propio conocimiento. La puesta en marcha de toda su obra al servicio del saber científico supuso el embarque en toda una empresa que sólo pudo haber sido acometida por un auténtico maestro. D. Agustín lo fue, y lo seguirá siendo en cada uno de nosotros que, sumisos, contemplamos la grandeza de sus preocupaciones y hechos.

Una aportación cronológica (14)

Con el fin de conocer algunos momentos y preocupaciones claves de D. Agustín Millares Carlo, se esboza a continuación una pequeña lista de datos cronológicos que nos dan una aproximación de su trayectoria personal y profesional. No obstante, para un conoci-miento más profundo de su vida y obra, me es obligado remitir a toda una serie de autores que, con detalle y profundidad, han dado a conocer su historia (15).

Cronología
1893D. Agustín Luis Millares Carlo nace el 10 de agosto en Las Palmas de Gran Canarias.
1899Inicia sus estudios en el Colegio de la Sagrada Familia (Las Palmas) junto a su hermano Juan.
1903Realiza el 18 de junio el examen de ingreso al bachillerato.
Estudia el bachillerato en el Colegio de San Agustín (Las Palmas).
1909Obtiene el grado de bachiller con la calificación de sobresaliente en junio.
Se traslada a Madrid para iniciar sus estudios en las Facultades de Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad Central de Madrid.
1912Abandona sus estudios de Derecho para dedicarse exclusivamente a los de Filosofía.
1913Obtiene la Licenciatura en Filosofía y Letras (enero).
1914Obtiene la Reválida de Licenciatura con Sobresaliente (29 febrero).
Premio Extraordinario de Licenciatura.
Premio Rivadeneira.
1915Finaliza sus estudios de Doctorado.
Obtiene la primera Cátedra de Latín del Ateneo de Madrid (14 mayo).
1916Auxiliar interino sin sueldo de la Cátedra de Bibliología y Lengua Latina de la Universidad Central de Madrid.
"Acerca de la forma del imperfecto latino" (16).
1917Nombramiento de D. Agustín como Secretario 2? de la Sección de Ciencias Históricas del Ateneo.
Conferencia en el Ateneo bajo el título "La Leyenda de Eneas" (29 marzo) (17).
"Un Documento epistógrafo del siglo XI".
1918Tesis doctoral: "Documentos Pontificios en papiro de archivos catalanes" (18 noviembre).
"Estudios Paleográficos" (18).
1919Nombrado por R.O. de 6 de mayo "Auxiliar temporal de Letras".
1920Inicia su preparación para obtener la Cátedra de Paleografía de la Universidad Central de Madrid.
1921Obtiene la Cátedra de Paleografía de la Universidad de Granada (junio) (19).
1922Viajes de trabajo, a sugerencia de D. Ramón Menéndez Pidal, a distintos archivos catedralicios, municipales y parroquiales de varias ciudades españolas (20).
Realiza, en el Ateneo de Madrid, la presentación de D. Carlos Ramírez Suárez en su conferencia sobre Galdós.
Solicita al Centro de Estudios Históricos una beca para ir a trabajar a Florencia junto a Schiaparelli (21).
Concurre con frecuencia al Instituto de Filología Bonaerense.
1923Gana por oposición la plaza de Conservador del Archivo Municipal de Madrid (16 marzo).
Profesor y Conferenciante de la Residencia de Estudiantes.
Abandona la Cátedra de Paleografía de la Universidad de Granada (marzo) (22).
Contrae matrimonio con Doña Paula Bravo Martínez (3 abril).
Colabora en la fundación de la "Revista de la Biblioteca, Archivo y Museo del Ayuntamiento de Madrid" (23).
Viaja a Buenos Aires.
Escribe el "Preludio de la introducción a las Obras de Feijóo" de la Biblioteca de Autores Especiales.
1924Profesor, entre otras materias, de Paleografía y Diplomática en la Universidad del Estado de Buenos Aires (24).
Miembro de la Junta de la Historia y Numismática Americanas.
Nombrado Director del Instituto de Filología de Buenos Aires.
Nombrado correspondiente de la Academia de Buenas Letras de Barcelona (abril).
Regresa de Argentina para iniciar su preparación para opositar a la Cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad -Central de Madrid (25).
1925"Toletanus de la Biblioteca Nacional de Madrid".
"El Toledano 33.2 de la Catedral Primada".
"El Emilianense 47 de la Academia de la Historia".
"Estudio sobre la Cancilleria Real de Castilla y León hastafines del reinado de Fernando III".
"El siglo XVIII español y los intentos de formación de un Corpus Diplomático".
1926Obtiene mediante oposición la Cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad Central (26).
1927Colabora en la prensa liberal de la época en El Sol de Madrid.
1929"Paleografía Española: Ensayo de una historia de la escritura en España desde el siglo VIII al XVII" (27).
1930Millares Carlo ejerce como Bibliotecario del Ateneo de Madrid (28).
1931D. Agustín es detenido por las fuerzas públicas junto con otros miembros de la Junta Directiva del Ateneo al contravenir las órdenes de clausura por el gobierno de Berenguer (29).
Inicia su "Contribución al Corpus de códices visigóticos (30).
Transcripción del "Fuero de Madrid".
1932Reelegido Director de la Biblioteca del Ateneo de Madrid.
"Tratado de Paleografía Española", 2ª ed. (31).
Transcripción y comentario de "El Cartulario del Monasterio de Ovila".
1933Cesa en su puesto de Director de la Comisión de Biblioteca del Ateneo de Madrid (marzo) (32).
1934Nombrado miembro de número de la Real Academia de la Historia de Madrid (33).
1935Muere su padre, D. Agustín Millares Cubas.
Inicia sus estudios sobre la Imprenta catalana.
"Documentos, Lope de Vega y el Cabildo de Las Palmas".
1936Abandona la Cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad Central de Madrid (34).
Viaja a París para desarrollar algunas tareas científicas.
"Gramática elemental de la lengua latina".
1937Adscrito a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia (octubre).
1938Muere su esposa en Francia (junio).
El Presidente Cárdenas funda la Casa de España en México para acoger a los intelectuales españoles del exilio.
1939Embarca hacia México con el cargo de Vicecónsul del Gobierno de la República Española.
El Comité de Ayuda a los Españoles funda en México el Instituto Luis Vives (35).
Desde esta fecha, ejercerá como Profesor de latín, etimologías, paleografía, etc. en la Academia Hispano-Mexicana, en el México City College, en el Colegio de México y en la Universi-dad Nacional Autó-noma de México.
Se ocupa de catalogar y restaurar los viejos volúmenes de la sala de Teología de la Biblioteca Nacional de México (octu-bre).
1940Profesor de diversas materias, excepto Paleografía, en la Universidad Autónoma de México.
La Casa de España pasa a denominarse El Colegio de México
Se publica, a espaldas de D. Agustín, su trabajo sobre "La escritura y el libro en España durante la demolición del pueblo visigodo" (36).
1942Millares Carlo cesa de su cargo como miembro del Patronato gestor y del claustro del Instituto Luis Vives.
1943"Algunas orientaciones nuevas en el campo de la paleografía", en Cuadernos Americanos.
"Nuevos Estudios de Paleografía Española" (37).
1944Obtiene la Cátedra de Paleografía en el Colegio de México (COLMEX).
1949Es aceptada su solicitud de repatriación.
1952Nombrado "Profesor de carrera" por la Universidad de México.
Fin del exilio. D. Agustín Millares regresa a España por vez primera tras el exilio (9 julio).
Nace la idea de la necesidad de la publicación de una nueva edición del Tratado de Paleografía de 1932 (38).
Estudia la "Paleographie Romaine" de Jean Mallon con el fin de poner al día sus conocimientos sobre las tendencias actuales de la paleografía en Europa.
1953Asiste al Primer Coloquio Internacional de Paleografía en París como invitado a título personal (abril).
Viaja a México.
"Juan de Pablos, primer impresor que a esta tierra vino".
1955Imparte cursos y conferencias sobre paleografía de los siglos XVI y XVII en la Universidad de Monterrey.
"Album de Paleografía Hispanoamericana de los siglos XVI y XVII" (39).
Inicia su idea de la realización de una 3? ed. del Tratado de Paleografía Española.
1956Imparte cursos y conferencias de paleografía de los siglos XVI y XVII en la Universidad de San Luis de Potosí (40).
Menéndez Pidal solicita su opinión sobre el "Manuscrito del Monasterio de San Millán" publicado por Dámaso Alonso (41).
1958Última actividad como profesor en la Universidad de México.
Beca de la Fundación March para la realización de un plan de trabajo bajo el título: "Nuevos estudios de Paleografía visigóti-ca" (42).
1959Disfruta de un año sabático en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Regresa por 2? vez a Madrid tras el exilio (43).
1960Viaja a Venezuela como profesor de la Universidad de Zulia (Maracaibo) (44).
Director de la Biblioteca General.
1961Imparte un curso de Paleografía en Maracaibo (abril).
Presenta en el Congreso de Archivología de Washington la ponencia "Problemas de la Paleografía en Hispanoamérica" (octubre).
1963Reposición de su Cátedra en la Universidad de Madrid (45).
Retoma la idea de la realización de la 3? ed. del Tratado de Paleografía (46).
Regresa a Venezuela y crea la Escuela de Paleografía y Bibliografía en la Universidad de Zulia.
"Manuscritos visigóticos. Notas bibliográficas" (47).
1965"Ojeada de la Historia de la Imprenta y del Periodismo en Venezuela: 1880-1930" (48).
1966Miembro de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zulia (octubre).
1967Año sabático en la Universidad de Zulia.
Visitas a México y Madrid.
Correspondiente de la Real Academia Española por Canarias.
Premio "Fray Junípero Serra".
Miembro Numerario por la "Hispania Society" de Nueva York.
Imparte un Curso intensivo de Paleografía hispanoamericana (1er cuatrimestre) patrocinado por las fundaciones Eugenio Mendoza, John Boulton, Shell y Greole.
Imparte un Curso de Paleografía a un grupo seleccionado de profesores del Instituto Filológico de Caracas.
1968"La Imprenta y el Periodismo en Venezuela desde sus orígenes hasta mediados del siglo XIX".
1969Se le manifiesta en los pulmones un carcinoma.
1970Nombrado hijo predilecto de Las Palmas.
Becado por 2? vez por la Fundación March para continuar el plan de "Nuevos Estudios de Paleografía visigótica".
"Materiales para la Historia de la Imprenta y el Periodismo en el Estado de Zulia".
"Bibliografía de Andrés Bello".
"El Diploma del Rey Silo" (49).
1971Participó en la I Reunión de Paleógrafos Españoles celebrado en Sevilla (abril).
Becado por la Fundación March para realizar el "Corpus de Códices visigóticos" (50).
Imparte el cursillo sobre "Paleografía española astur-leonesa-castellana" (octubre) (51).
"Homenaje a Millares" con motivo del curso sobre Paleografía Española astur-leonesa-castellana (octubre).
1972"Don Andrés Bello (1871-1965). Ensayo Bibliográfico".
1973Le empieza a aquejar una enfermedad grave.
"Prontuario de Bibliografía General".
"Don José Mariano Beristain de Souza (1756-1817). Noticia biográfica. La Biblioteca Hispanoamericana. Biobibliografía de su autor. Testimonios".
"Consideraciones sobre la escritura visigótica cursiva".
1974Premio Cisneros.
1975Finaliza el plan de trabajo becado por la Fundación Juan March con mucho éxito (52).
Se le ofrece la coordinación del Plan Cultural de la Mancomu-nidad de Cabildos de Las Palmas.
"Homenaje de su tierra natal a don Agustín Millares Carlo" (53).
Aparece una nueva edición del "Album de Paleografía Hispano-americana de los siglos XVI y XVII" (54).
1976"Problemas que suscita la escritura de los Beatos" (55).
1977"Maracaibo y la Independencia de América".
1979Se agraba su enfermedad pulmonar.
1980Muere D. Agustín el 8 de febrero.

Notas

(1) MOREIRO GONZÁLEZ, J.A.: Boceto biográfico de Agustín Millares Carlo. Las Palmas: Cabildo Insular de Gran Canaria, 1990, pp.8-10.

(2) Op. cit., p. 10.

(3) Así ha sido calificado, por una abundante y selectiva crítica, su Tratado de Paleografía Española, 3? ed.(1984) -la obra fue revisada y dirigida durante su publicación por D. José Manuel Ruiz Asensio con motivo de la muerte inesperada de D. Agustín el 8 de febrero de 1980.

(4) Para profundizar en la vida y trayectoria profesional y científica de D. Agustín Millares Carlo, ver MOREIRO GONZALEZ, José A.: Agustín Millares Carlo: El hombre y el sabio. Las Palmas: Viceconsejería de Cultura y Deportes y Gobierno de Canarias, 1989.

(5) MARIN MARTINEZ, Tomás: Prólogo a la 3? edición del Tratado de Paleografia de don Agustín Millares Carlo de 1932, publicado póstumamente, en 1983, gracias a la labor de D. José Manuel Ruiz Asencio. p. VIII.

(6) MOREIRO GONZALEZ, José Antonio: Agustín Millares Carlo: el hombre y el sabio. Las Palmas, 1989. p. 325.

(7) Entre la herencia dejada por D. Agustín en el momento de su muerte se encontraban más de 11.000 fichas bibliográficas, entre repertorios y otras contribucio-nes de valor inestimado.

(8) Esta definición la toma de LANGLOIS, Ch. V.: Manuel de Bibliographie Historique. (2? ed.). París, 1901-4; citada por MARTÍNEZ DE LA FE, Juan A.: Anotaciones a la vida de un bibliógra-fo: D. Agustín Millares Carlo en "Boletín Millares Carlo", núm 1,1; junio 1980. p. 108.

(9) Millares, para llegar a su propia concepción sobre la Bibliografía, estudia la definición dada por la bibliotecaria francesa Louise N. Malclès. Para obtener más detalles sobre el tema v. MALCLES, L. N.: desde Les Sources du travail bibliographi-que. Paris, Le Droz, 1950-58, hasta Manuel de Biblio-graphie, 4? ed. Paris, Presses Universitaire de France, 1985. Citada por TORRES RAMÍREZ, Isabel de: Biblio-grafía. La palabra y el concepto. Granada, 1990; p.24.

(10) MILLARES CARLO, A.: Técnica de la investigación bibliográfi-ca. Caracas, 1973. En "Documentación de las Ciencias de la Informa-ción", núm. 1, p. 20.

(11) Op. cit. p. 24.

(12) Entre estos métodos, que Millares denomina "documentales", incluye extractos, resúme-nes, índices, informes, etc. Op. cit. p. 24.

(13) BALBIS, Bruno: El origen de la documentación. Argentina, 1907. Citado por MILLARES CARLO, A.: Op. cit. p. 25.

(14) V. PESCADOR DEL HOYO, M? del Carmen: Agustín Millares Carlo, en Homenaje a Agustín Millares Carlo. Madrid: Confederación Española de Cajas de Ahorros, 1975. Tomo I; p.19-53.

(15) V. Bibliografía en MOREIRO, J. A.: Op. cit, pp.465-493.

(16) Según Tomás Marín Martínez, este artículo constituiría el primero de una serie superior a los treinta títulos que, en general, son de carácter docente y divulgatorio, sin que reflejen investigaciones a fondo ni estudios monográficos sobre grandes o pequeños temas. En Prólogo a la 3? ed. del Tratado de Paleografía Española, 1983.

(17) Se cree que es la primera conferencia que pronuncia.

(18) "Estudios Paleográficos" se presenta como un estudio sobre la Imprenta Helénica de Madrid; representado por "Un Códice notable de los Libros Morales de San Gregorio Magno sobre Job".

(19) Plaza encuadrada en los planes de estudio de la sección de Filoló-gia Románica. Millares ejercerá dicho puesto desde octubre de 1922 a mayo de 1923.

(20) D. Agustín Millares, convencido por su maestro y gran amigo D. Ramón Menéndez Pidal, viaja a varios archivos de distintas ciudades españolas (Toledo, Avila, Segovia,...) en busca de documentos medievales. En algunos de ellos, como en el de la parroquia de Santa Justa y Rufina de Toledo, contribuye al enriquecimiento de sus catálogos.

(21) D. Agustín se retracta en su decisión y no se marchará a formarse junto al gran paleógrafo italiano.

(22) Le sucede en su cargo D. Antonio Marín Ocete. Tras haber sido preparado para el puesto por D. Agustín, D. Antonio Marín ocupará la plaza durante cuarenta y cinco años.

(23) Agosto de 1923 a enero de 1924.

(24) Durante gran parte del curso académico 1923-24.

(25) La Cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad Central de Madrid data de principios de siglo y se constituyó con motivo del traspaso a la Universidad de todas las disciplinas de la antigua Escuela Superior de Diplomática, fundada a instancias de la Real Academia de la Historia en 1856. El antecesor inmediato de D. Agustín Millares Carlo fue D. Juan Gualberto López Valdemoro "Conde de Las Navas", catedrático de la Universidad Central desde 1912.

(26) Se incorpora en el curso académico 1926-27.

(27) Este ensayo, según señala posteriormente el propio autor en la portada del Tratado de Paleografía de 1932, fue concebido como un "embrión" de dicho Tratado. De este modo, podemos señalar que el Ensayo de 1929 constituye la 1? ed. de la gran obra sobre paleogra-fía del maestro grancanario.

(28) Se desconoce la fecha de su nombramiento.

(29) La detención tuvo lugar el 10 de febrero cuando ejercía como bibliotecario.

(30) El primer volumen se publica en 1932.

(31) Premio Fastenrath. El Tratado ha sido considerado durante más de cinco décadas el manual de base para todos los estudiosos de la paleografía. Fue editado en Madrid por Victoriano Suarez.

(32) Se cree que el motivo del cese se debe a la presentación de una enfermedad que le obligaba a estar constantemente alejado de su trabajo en el Ateneo. Fue sustituido por D. Ramón Iglesia Parga.

(33) Su discurso de posesión versó sobre "Los Códices visigóticos de la Catedral de Toledo".

(34) Algunos de sus amigos influirán para que dicha plaza se desdote y, de este modo, evitar su ocupación.

(35) El Instituto actuará como vía de incorporación laboral para muchos profesores emigrados. Millares Carlo será nombrado miembro del patronato gestor y del claustro del Instituto.

(36) El texto fue escrito por D. Agustín Millares para el Vol. III de la Historia de España de Menéndez Pidal. Apareció publicado bajo el nombre de Matilde López Serrano.

(37) Ubicados en México.

(38) Tras haberse agotado la edición de 1932, D. Agustín junto con D. Tomás Marin Martínez consideran la necesidad de hacer una nueva edición del Tratado. Para realizar esta nueva edición, fueron consultados D. Joaquín María de Navascués (Catedrático de Epigra-fía) y Jean Mallon (Paleógrafo).

(39) Obra en colaboración con José Ignacio Mantecón. Concebida y realizada en el exilio mexicano. Fue presentada en tres volúmenes: 1. Doctrina y teoría, 2. Láminas y facsímiles, 3. Transcripciones y comentarios. En la Introducción del Album, Millares aplica las teorías de Mallon en lo que se refiere a la definición de paleogra-fía, escritura romana y escritura visigótica.

(40) Repite la experiencia de la Universidad de Monterrey.

(41) Como buen conocedor de los manuscritos visigóticos, Menéndez Pidal se dirige a D. Agustín, en carta del 5 de julio, desde Madrid, solicitándole un comentario sobre el manuscrito.

(42) El plan de trabajo se inicia con la publicación del primer trabajo de la serie, durante este año, de "Notas bibliográficas".

(43) Desde entonces, sus actividades se repartirán entre España y Venezuela.

(44) Ejerce como Catedrático de Griego y Latín, además de como profesor de "Historia del libro y de las bibliotecas".

(45) Se jubila, este mismo año, como catedrático y le sucede, en 1965, D. Tomás Marín.

(46) La idea de preparar la 3? ed. del Tratado no se hará realidad hasta bien entrada la década de los años setenta. Tras renunciar D. Tomás Marín a su colaboración con D. Agustín por estar ocupado en otras labores, se llama para ayudar al maestro a D. José Manuel Ruiz Asensio que, según el propio Tomás Marín en el prólogo de la 3? ed. de dicho Tratado, deberá ser considerado como un verdadero coautor de la obra por la gran profundidad de su trabajo.

(47) Supone una continuación a su "Contribución al Corpus de códices visigóticos" publicado en 1932.

(48) Obra que se completará en 1968 con "La Imprenta y el Periodismo en Venezuela desde sus orígenes hasta mediados del siglo XIX".

(49) Alterna su estudio sobre dicho pergamino con los de otros especialistas como Rafael Lapesa (Historia de la Lengua) y García de Valdeavellano (Instituciones medievales).

(50) Estudio que finalizará poco antes de morir.

(51) Organizado por la Asociación Española de Mujeres Universita-rias con la colaboración del Archivo Histórico Nacional.

(52) Así lo reconoció D. Miguel Artola Gallego en su carta a D. José Luis Yuste, director-gerente de la Fundación (Carta de 17 de febrero de 1975). Pero a pesar de la calidad del trabajo, la Fundación declinó su compromiso de publicar la obra por una serie de razones técnicas y por el gran coste de su impresión. El trabajo llegará al "Seminario Millares Carlo" de la UNED después de la muerte de su autor.

(53) Patrocinado por la Caja Insular de Ahorros de Gran Canaria.

(54) Ed. El-Albir.

(55) Ponencia presentada en el Simposio de la Real Academia dedicado a dichos códices.