Cuadernos 9

 

La Formación en documentación audiovisual en México

Perla Olivia Rodríguez Reséndiz
polivia@sep.gob.mx

En los dos últimos siglos la tecnología, ha constituído en un mecanismo de crecimiento económico y generado cambios en las estructuras sociales y en las formas de vida al transformar la lógica de las ocupaciones y las relaciones de la gente.

La concepción generalizada está relacionada al uso de máquinas, no obstante "la nueva tecnología de las comunicaciones y computadoras -que constituyen el fundamento de la sociedad posindustrial - es una tecnología intelectual, con raíces y modalidades de aprendizaje muy distintas comparadas con las de la tecnología anterior"(1).

Esta tecnología intelectual, caracterizada por la convergencia de las telecomunicaciones y la informática es una de las características de la época actual y se refleja en la industria a través de las fusiones y alianzas horizontales de empresas, propiciando la aparición de nuevos productos y servicios de información.

Casi todos los ámbitos: comercio, finanzas, servicios, entretenimiento, cultura, ciencia, seguridad, medios de comunicación social, entre otros, están participando de este fenómeno. Sin embargo, este contexto, de auge y extensión de "nichos tecnológicos" constituyen un reto sobretodo para el ámbito EDUCATIVO.

En este sentido, hay quienes ya se han aventurado a construir un concepto que será central en los próximos años "las redes de conocimiento", entendido como la posibilidad de abrir el espacio no sólo de transmisión del saber sino de la construcción del mismo, donde las fronteras se borrarán y los ciudadanos en ejercicio de su libertad de elección serán los hacedores de los nuevos paradigmas de conocimiento, dando lugar al nacimiento de las comunidades virtuales de aprendizaje, que de cierta forma ya están empezando a organizarse a través de internet en todos los campos del saber.

Podemos apuntar, frente a este escenario, que pese a la abundancia de información hipertextual y audiovisual en línea es necesario por una parte, desarrollar un trabajo cuidadoso e inteligente de sistematización de los recursos documentales existentes, así como producir nuevas ideas, trabajos, líneas de investigación y experimentación que alimenten esta basta infraestructura tecnológica. En esta formulación todas las disciplinas incorporarán cambios, pero en especial adquirirá un valor estratégico la documentación audiovisual.

Aún cuando la labor documental tiene sus raíces en la bibliotecología, hoy día ha adquirido particularidades que le otorgan, además de la trascendencia con el manejo de soportes impresos, un papel fundamental como memoria visual y sonora del mundo. Al abrir su ámbito de competencia al tratamiento de materiales audiovisuales.

La producción y circulación de miles de imágenes, a través de programas de televisión y radio, videos, películas, fotografías, producciones multimedia en línea o en soportes como el CD ROM y el DVD, es otro de los signos de esta sociedad.

Estas producciones son documentos cuya generación ha pertenecido en gran medida a la industria audiovisual, aún cuando en los años recientes universidades, centros culturales, artísticos y sociales, así como las asociaciones civiles han incursionado en la producción videográfica, como parte de un reconocimiento de la imagen como memoria y documento de este siglo.

Pese a esta notable presencia de la imagen, en los canales de televisión, emisoras radiofónica y centros de producción audiovisual hasta hace poco tiempo los acervos audiovisuales, videotecas y fonotecas, eran concebidos como grandes espacios "mortuorios" de almacenamiento de los programas transmitidos.

Esta visión práctica y parcial determinó en algunos casos la toma errónea de decisiones para la documentación y conservación de miles de cintas, se tiraron, reciclaron y en el mejor de los casos donaron grandes cantidades de programas a fin de optimizar espacio y disminuir en gastos de operación.

Por fortuna, en años recientes se ha generado un proceso de concientización a fin de re-valorar social, cultural e incluso económicamente a la imagen. Este cambio de actitud, en cierta medida, ha respondido a la necesidad de contar con materiales que se transmitan en la nueva y basta infraestructura de canales que los medios de comunicación e información a partir de la convergencia tecnológica han abierto, lo que ha implicado contemplar que a partir de la organización, sistematización y administración adecuada de los acervos audiovisuales se puede contribuir a la disminución de costos de las producciones audiovisuales., amén de re explotar en la medida de lo posible las imágenes que por su calidad estética, técnica y documental puedan ser reutilizadas.

Pero además, la reflexión se ha visto enriquecida al reconocer la importancia que la imagen tiene como patrimonio social y cultural de la humanidad. Lo que redunda en procurar las condiciones de conservación idóneas del material audiovisual, así como contemplar la opción de ampliar el rango de vida de los documentos a partir de la incorporación de procesos como la digitalización.

Frente a estas ideas, aparece un nuevo rostro que adquiere la documentación audiovisual al reconocer en las nuevas tecnologías una herramientas no sólo de apoyo al desarrollo del proceso documental tradicional, sino como un desafío ante nuevas demandas de información.

Para lograr esto será fundamental la reconversión, actualización y surgimiento de nuevos perfiles profesionales que puedan responder a estos retos. Una de las nuevas profesiones es el documentalista audiovisual, un profesional que durante mucho tiempo mantuvo un rol de salvaguarda de los documentos audiovisuales en universidades, centros de producción e investigación audiovisual, y que hoy en día es uno de los perfiles que están modificándose de manera estrepitosa con el afán de responder a las demandas del mercado laboral.

La formación del documentalista audiovisual deberá incorporar conocimientos de bibliotecología, archivística, comunicación, administración, computación, química, ingeniería, sociología, e incluso historia, entre otras ciencias.

El documentalista adquirirá, ha citado el doctor López Yepes, un perfil determinado por cuatro grandes orientaciones: gestor y canalizador de información, tecnólogo porque deberá conocer y en cierta medida manejar las tecnologías que perfeccionen su desarrollo laboral, experto en el área del acervo que administra y un generador de nuevos servicios y productos documentales.

Por lo que se hace necesario actualizar no solo a profesionales responsables de acervos audiovisuales, sino formar a los docentes e investigadores que ya reconocen en esta herramienta potencialidades de uso.

La abundancia de la imagen y la convergencia tecnológica constituyen dos variables donde la documentación audiovisual tendrá no sólo que perfeccionar técnicas y métodos de trabajo, sino proponer y crear nuevos servicios y productos de información respondan a los retos que las instituciones sociales, culturales, políticas, y sobre todo educativas.

Como una respuesta a este escenario ya se han empezado a desarrollar desde proyectos como el desarrollado en el seno del Centro de Entrenamiento de Televisión Educativa de México. A partir de 1994, inició diferentes trabajos en el campo de la documentación tomando como base un análisis de las condiciones de organización, mantenimiento y reexplotación de los acervos audiovisuales de canales de televisión públicos y privados. Así como, el reconocimiento de experiencias internacionales, principalmente europeas, en esta área de conocimiento.

DIPLOMADO EN DOCUMENTACIÓN AUDIOVISUAL

La reflexión en torno a las potencialidades del área documental derivó en el diseño e implementación de diversos programas de formación en tres modalidades: presencial, a distancia y abierta.

Se dió inicio con la implementación del diplomado en Documentación Audiovisual, cuya tercera generación está en marcha. El programa académico fue diseñado para formar a los participantes en los diferentes campos de la documentación: calificación, clasificación, catalogación, organización, conservación, creación de bases de datos, y reexplotación.

La experiencia de trabajo en el diplomado ha permitido reconocer la necesidad de formación profesional de una área emergente dentro del ámbito laboral de la industria audiovisual, pero además ha contribuido a sensibilizar a los profesionales de los medios audiovisuales y académicos sobre la necesidad y trascendencia social, cultural y sobre todo educativa que esta tiene rama del conocimiento.

Los frutos han permitido que la capacitación se extienda a escala internacional, prueba de ello es el curso internacional Creación y manejo de bancos de imágenes audiovisuales que el CETE llevó a cabo en colaboración con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), bajo el programa de Cooperación Horizontal para Becas de Adiestramiento (CHBA) y el gobierno de México, a través del Instituto Mexicano de Cooperación Internacional (IMCI), y al cual asistieron representantes de 14 países (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, República Dominicana, Perú, Venezuela y México)

Este programa de formación realizado del 17 de mayo al 4 de junio de 1999, puso de relieve la necesidad de crear bancos de imágenes audiovisuales no solamente en el contexto nacional, sino también en toda América Latina.

Debido a que el programa de capacitación tuvo excelentes resultados y aunado a la gran demanda e interés en América Latina del número de solicitudes que se recibieron, permitió vislumbrar las posibles líneas de continuidad, por lo que ya se trabaja en la segunda emisión del curso internacional ha realizarse en los meses de mayo y junio del año 2000.

EVENTOS ESPECIALES

Además de este programa formativo, el trabajo de reflexión ha constituido un elemento básico dentro de este ámbito, de ahí que el Teleseminario Documentación Audiovisual y redes de conocimiento en los umbrales del nuevo milenio realizado durante el mes de febrero de 1999 se constituyó como un foro virtual que propició la reflexión de especialistas y profesionales interesados e involucrados en los medios electrónicos.

Debe apuntarse el carácter multidisciplinario que ha permitido el intercambio de métodos y puntos de vista con la idea de avanzar a un grado superior de reflexión, un trabajo transdisciplinario que permita proponer conceptos y teorías comunes que formalizarían su carácter científico.

Destaca en este esfuerzo la participación de instituciones internacionales como la Universidad Complutense de Madrid y el National Film and Sound Archive of Australia, que a través de sus investigadores y expertos han enriquecido el trabajo iniciado.

En este sentido y con el ánimo de enriquecer la formación de profesionales mexicanos en esta disciplina se invitó a la Universidad Complutense de Madrid para que a través de su catedrático, el Dr. Alfonso López Yepes se impartiera el curso de documentación multimedia.

Encuentro de documentalistas

Se tiene programado dentro del segundo curso internacional de bancos de Imágenes audiovisuales con fines educativos un primer encuentro internacional de documentalistas con la finalidad de que se establezcan vínculos latinoamericanos entre los responsables de acervos audiovisuales y además se discutan problemáticas comunes y planteen posibles soluciones ante los retos que enfrentan los profesionales de esta disciplina.

CURSOS EN LINEA

El curso internacional en línea, "Documentación Digital y los Medios de Comunicación Social" se realizó de octubre de 1999 a marzo del 2000 y representó toda una experiencia innovadora en el ámbito de la educación a distancia y permitió que alumnos de latinoamerica se enlazarán con México y España, rompiendo las barreras del tiempo y el espacio.

Este servicio educativo se implementó a través del sistema de Espacios Virtuales de Aprendizaje (EVA), desarrollado por el Instituto Politécnico Nacional. Se generó así un espacio de enseñanza interactiva donde el alumno pudo trazar su propia ruta de conocimiento.

El curso en línea fue impartido por un grupo de expertos nacionales del diplomado en Documentación Audiovisual desarrollado por el CETE, así como por catedráticos internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.

En este programa de formación participaron como alumnos profesionales nacionales e internacionales de la documentación audiovisual de instituciones de educación superior como la Universidad Autónoma de Querétaro, Universidad de Bucaramanga en Colombia, Universidad de Santo Domingo de la República Dominicana, Instituto Politécnico Nacional; así como centros de documentación e investigación entre los que destaca la presencia del Instituto Mexicano de la Radio (IMER), Instituto Nacional de Ecología (INE), Centro Regional de Investigación y Desarrollo de Argentina (CERIDE) y el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE).

Asimismo, entre los alumnos se destaca la presencia de profesionales pertenecientes a los Sistemas de Radio y Televisión de Hidalgo y Morelos y la Asociación de Televisión Educativa Iberoaméricana (ATEI), España.

En la historia de la televisión educativa, este primer curso en línea impulsado por la Dirección General de Televisión Educativa en colaboración con el Centro de Investigación en Computación (CIC) del Instituto Politécnico Nacional es un punto de partida dentro de los programas de capacitación y el uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación.

INVESTIGACIÓN

Con el afán de fortalecer los programas de formación se diseñó el proyecto Bancos de imágenes audiovisuales con fines educativos, cuyo propósito específico es el de reconocer e incrementar la generación de estas herramientas que contribuyan en la formación de servicios de comunicaciones avanzadas (servicios multimedios, servicios interactivos de datos, datos, metadatos, entre otros). Dicho proyecto ha sido apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

La experiencia en formación y capacitación en documentación audiovisual ha incorporado el saber de profesionales de diversas disciplinas y respondido a las necesidades de actualización profesional de los responsables de acervos audiovisuales.

Marzo de 2000

Notas

Bell Daniel. Internet y la nueva tecnología, publicado en Letras Libres, enero 2000, p.56

Nota biográfica

CETE (Centro de Entrenamiento de Televisión Educativa). DGTVE (Dirección General de Televisión Educativa). Ciudad de México.