Niveles de funcionamiento

Un sistema logístico se puede gestionar a diferentes niveles, dependiendo del ámbito de decisión de la persona que realiza la gestión y el horizonte temporal que se contemple. SIMOL dispone de cuatro niveles de funcionamiento para la gestión logística de una red de producción y transporte:

Nivel Estratégico
Nivel Táctico
Nivel Operacional
Nivel de Control

El nivel estratégico es uno de los de mayor impacto económico para las compañías. Pertenece al ámbitos de decisión gerencial y contempla el rediseño de las redes productivas y de distribución para horizontes temporales de varios años. Desde los modelos estratégicos de SIMOL se  puede determinar la estructura operativa óptima de los medios de producción y transporte que satisfaga la demanda previsible a medio y largo plazo. Los modelos estratégicos también contemplan los valores de pico de la producción.

El nivel táctico  realiza planificaciones  de medio y largo plazo sobre los recursos productivos disponibles. Al igual que la planificación estratégica, la planificación táctica también  tiene una importante repercusión económica, ya que a este nivel se deciden los planes de aprovisionamiento y la política de stocks. SIMOL dispone de dos tipos de modelos para ayudar a la toma de decisiones tácticas: los continuos y los discretos. Los primeros realizan planificaciones mensuales en un  horizonte temporal de un año, y en ellos se realiza un tratamiento lineal de los medios de transporte y producción. Los modelos discretos actúan sobre horizontes temporales  más cortos, del orden de meses, y se utilizan cuando lo exige la importancia de las magnitudes discretas  manipuladas,  por ejemplo, en el transporte por buque de materias primas.

El nivel operacional realiza la planificación temporal a corto plazo de las actividades de la compañía, normalmente la planificación diaria a lo largo de un mes. La importancia de este nivel radica en la necesidad de que los resultados obtenidos en el nivel táctico para cada mes, se puedan planificar a lo largo de los días laborables de dicho mes. Por eso su repercusión económica radica  más en el cumplimiento de las previsiones mensuales que en  la optimización de recursos, que en buena medida viene ya determinada por el nivel anterior.

El nivel de control realiza un seguimiento de las actividades de la cadena de producción en intervalos temporales inferiores al día. Se trata realmente de una simulación con técnicas de eventos discretos que permite reproducir la operación a lo largo del tiempo de los centros de producción, incorporando toda su complejidad, incertidumbre y dinámica. Con estos modelos se podrán medir las capacidades reales de producción  de toda la cadena de valor,   medidas que se utilizarán como referencias en la planificación operacional.