UCM

Volver a HOME de E.U. Enfermería, Fisioterapia y Podología



CLÍNICA UNIVERSITARIA DE PODOLOGÍA


Información

Organización y Servicios

 

Revista Podológica

 

 

 

 


 


Servicios Centrales

En los Servicios Centrales de la Clínica Universitaria de Podología llevamos a cabo la realización de las pruebas diagnósticas complementarias que requieren los demás Servicios de la Clínica. Servicios Centrales consta de:

Área de Radiodiagnóstico

Se presta una atención que cumple con la normativa vigente en la CEE en lo que se refiere a la Seguridad de las Instalaciones y del Personal, prestando un especial interés en los Controles de Calidad.

Contamos con medios e instalaciones modernas en las que podemos realizar todas las proyecciones de radiología convencional que son necesarias en todos los campos de la Podología.


Análisis Computerizado de la marcha: Musgrave System®

El Análisis Computerizado de la Marcha es una prueba complementaria de vital importancia en la exploración biomecánica de todos los pacientes, siendo imprescindible en la prevención, diagnóstico y tratamiento del Pie Diabético.

En la Clínica Universitaria de Podología, los Protocolos de Cirugía y de la Unidad del Pie Diabético incluyen la realización del Análisis Computerizado de la Marcha a todos los pacientes mediante el Musgrave Footprint® System. Sistema que permite valorar, entre otros parámetros, la cuantificación de las presiones por cm2.

Unidad Vascular

La Unidad Vascular de la Clínica Universitaria de Podología se encuentra situada en la primera planta del edificio, y tiene como objetivo realizar el estudio vascular para descartar posibles patologías arteriales y venosas en los miembros inferiores. Esta Unidad cubre la asistencia de los pacientes que son remitidos tanto por la Unidad del Pie Diabético de la Clínica como por parte del Servicio de Cirugía para dar una aproximación diagnóstica desde el punto de vista del aporte vascular a los miembros inferiores.

Es conocido que la enfermedad vascular periférica en el desarrollo de insuficiencia arterial es una de las graves complicaciones crónicas de la Diabetes Mellitus, siendo un factor determinante en la evolución del conocido Pie Diabético.

El riesgo de presentar complicaciones vasculares en la Diabetes Mellitus se encuentra elevado en relación a la poblacion normal entre 1,5 y 3 veces en la aparición de caridopatía isquémica, y de 2 a 3 veces para el accidente crebrovascular agudo, siendo la enfermedad coronaría la causa principal de mortalidad en pacientes diabéticos y la enfermedad cerebrovascular la responsable del 10-20 % de la mortalidad en diabetes.

Se considera que la prevalencia global de la enfermedad arterial oclusiva de miembros inferiores oscila alrededor del 8-13 %, sabiéndose que prácticamente la totalidad de los diabéticos de más de 25 años de evolución presentarán signos y/o síntomas de dicha afección.

En la diabetes, la macroangiopatía o afectación de las arterias de mediano y gran calibre se evidencia clínicamente en la arteioesclerosis, en la cual se produce el estrechamiento y obliteración arterial caracterizado por un engrosamiento fibroso, celular y lípidido de la capa o túnica íntima de la arteria.

La microangiopatía o afectación de los capilares y vasos de pequeño calibre consiste en el engrosamiento del endotelio que conforma la capa basal del capilar produciendo una alteración en la permeabilidad del endotelio del mismo que dificulta, entre otras funciones, el normal intercambio metabólico celular. Nunca se puede considerar la microangiopatía como la causa principal de uina lesión o úlcera en la piel ya que no causa oclusión arterial como se exponía en el clásico estudio de Goldenberg en 1959, sino una alteración de la función, con un aumento de la permeabilidad vascular. Estudios posteriores, han demostrado tanto anatomopatológicamente como funcionalmente que la microangiopatía no está implicada en la isquemia de los miembros inferiores, sino que tiene un papel fundamental en la aparición de retinopatía y nefropatía en los diabéticos.

Diagnóstico de la Enfermedad Vascular Periférica.

Es importante recoger en la historia clínica todos aquellos antecedentes relativos a posibles alteraciones en el sistema circulatorio general y arterial en particular, como antecedentes de hipertensión arterial, ulceración, amputación, etc... El sintoma característico de afectación isquémica de miembros inferiores es el dolor en la claudicación intermitente, que es aquel dolor que aparece en la parte posterior de las piernas o pantorrillas tras la deambulación y que desaparece con el reposo. Este dolor aparece debido a la insuficiencia del sistema vascular de aportar oxígeno necesario para la actividad del músculo. Según vaya aumentando el grado de afectación, la presencia de dolor se hará patente a una distancia que se verá reducida paulatinamente, incluso llegando a aparecer dolor en reposo. Cuando la isquemia se vuelve más severa, aparecen lesiones necróticas que abarcan lesiones ulcerosas, dedos o partes del pie.

Otro síntoma que suelen experimentar los pacientes que sufren isquemia es la sensación de frialdad en los pies, que sobre todo afecta a los dedos y que no debe confundirse con alteraciones de la sensibilidad propias de la neuropatía.

En la inspección clínica de los pies debemos observar la coloración de la piel, como zonas pálidas, eritematosas o cianóticas. Con los transtornos arteriales las uñas también se ven afectadas, se engrosan y deforman aumentando la tendencia a ser colonizadas por infecciones fúngicas. El vello del pie y pierna desaparece presentando áreas lampiñas con la piel brillante y fina. La normal hidratación de la piel se pierde existiendo zonas de xerosis y descamación. La temperatura de la superficie de los pies ha de ser evaluada comparando entre ambos pies, evidenciandolo en muchas ocasiones más fríos de lo normal. En la exploración vascular de los pies es "obligatoria" la palpación de pulsos en los miembros inferiores: pulsos femoral, poplíteo, tibial posterior y pedio. Han de palparse todos, pero como mínimo tibial posterior y pedio y siempre en ambas extremidades. Existen pruebas funcionales que ayudan a conocer el estado vascular de los miembros inferiores, como por ejemplo: el tiempo de llenado capilar o la prueba de isquemia plantar o Sammuels: que sirve para valorar la coloración en fases tempranas de la estenosis de la luz arterial.

Como pruebas complementarias de carácter no invasivo cabe destacar la valoración del índice tobillo/brazo (ITB) que se define como el índice que resulta de dividir la presión arterial sistólica obtenida en el tobillo entre la presión arterial sistólica del brazo, siendo ambas tomadas mediante sonda doppler. La medición de la presión parcial de oxígeno transcutáneo TcpO2 mide el suministro de oxígeno desde el sistema respiratorio hasta los tejidos a través del flujo sanguineo. Además, investiga el estado de la macrocirculación regional y el de la microcirculación.

Podología física

Localización, pinche aquí

Arriba