Poesía femenina panameña.
Un estudio con perspectiva de género

Delia I. Cortés Márquez


 

   
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I.- OBJETIVOS GENERALES.

Este estudio comprende los siguientes objetivos:

1.- Establecer una línea de filiación de la poesía femenina panameña a lo largo de la historia de la literatura nacional.

2.- Explicar características, tendencias y problemas concernientes a la Poesía Femenina Panameña.

3.- Identificar los elementos temáticos y estilísticos existentes en la Poesía Femenina Panameña.

4.- Comprender la función literaria que desempeña la Poesía Femenina en la Literatura Panameña.

5.- Relacionar entre sí las ideas básicas de las líridas estudiadas, con la finalidad de encontrar semejanzas y diferencias.

6.- Comprender el valor que poseen las diversas obras publicadas por las poetisas panameña a lo largo de la historia de la literatura nacional.

7.- Aportar información para estudios posteriores más detallados.

 

II. INTRODUCCIÓN.

Los antecedentes de estudios sobre Poesía Femenina en Panamá revelan fenómenos semejantes a algunas afirmaciones hechas sobre nuestra literatura en general. La literatura panameña es la gran desconocida continental y mundial, y se emiten juicios vinculados a una ignorancia general sobre la gestación y la evolución de los procesos literarios nacionales. Las aseveraciones más recurrentes son aquella que apuntan hacia una literatura que no merece ser estudiada por su falta de calidad y se sostiene que su desconocimiento sólo puede obedecer a dos razones: porque no existe o porque su calidad es tan deprimente que no ha merecido la atención de los estudiosos. Esta ponencia pretende resaltar algunas particularidades presentadas por la poesía femenina panameña, que la vinculan con los procesos literarios desarrollados en la poesía universal en lengua española.

La presencia de la mujer como creadora poética, su voz firme como expresión de los sentimientos de una porción de la sociedad -por lo general sometida al silencio- se visualiza de una manera superficial y sólo en tiempos recientes, la voz poética femenina se escucha con una mejor apreciación de sus valiosas aportaciones al conocimiento de la realidad anímica nacional.

Lo cierto es que todos los pueblos generan su literatura y la poesía obedece a necesidades y fuerzas interiores a las cuales es imposible escapar. Por lo que no es de extrañar que la sensibilidad femenina tenga en la poesía una certera forma de expresión.

Para calificar debidamente el valor de la voz poética femenina en nuestra literatura es necesario hacer una revisión somera a la voz poética femenina en Panamá. Como punto de partida, se revisará, en rasgos muy generales, las recopilaciones realizadas hasta el momento.

Cabe señalar que Rodrigo Miró -hijo del Poeta Ricardo Miró Denis y sobrino de Amelia Denis de Icaza- crítico y estudioso de nuestro entorno, en su texto Literatura Panameña (origen y proceso), 1972, genera una primera clasificación cronológica, es decir una ubicación por fechas de nacimiento y por períodos de influencia, de los diferentes hombres y mujeres amantes de las letras que han expresado, a través de la poesía, sus inquietudes existenciales. Además, se ha tomado en cuenta tanto el criterio de Elsie Alvarado de Ricord en Escritores Panameños Contemporáneos (1964), como el del escritor Enrique Jaramillo Levi en su libro Poesía Panameña Contemporánea (1929-1979)

Como ocurre muy a menudo, los investigadores muestran discrepancias en los estudios mencionados. En el esquema Generacional que se propone se tomó en cuenta, igualmente, la Clasificación Generacional, establecida por Ortega, adaptada a la literatura hispanoamericana por Cedomil Goic, y actualizada para la Literatura Panameña por el estudioso e investigador Aristides Martínez Ortega.

Se asigna términos de cuarenta y cinco años para una época o período, denominados momentos, en los cuales se han de distinguir tres generaciones, de quince años cada una. El período de cuarenta y cinco años, al cual se hace mención, es prioritario para que se cumplan la gestación, vigencia o transición de cada época o período.

A continuación, se proveerá una clasificación en la que aparecen casi todas las poetisas; cincuenta y seis voces poéticas femeninas de nuestro país que han considerado relevante manifestar sus opiniones sobre la vida y el destino de los hombres y las mujeres a través del lenguaje de la poesía. La literatura hispanoamericana está clasificada en cinco Momentos y cada una la conforman tres Generaciones, aproximadamente.

1.- Momento Neoclásico. En este período se inicia formalmente la Historia de la Literatura Hispanoamericana incluye a los poetas nacidos de 1755 a 1799. Hasta la fecha, no se ha detectado material literario panameño significativo en este periodo.

Iº Generación Neoclásica: La componen los nacidos de 1755 a 1769.

IIª. Generación Neoclásica: La componen los nacidos de 1770 a 1784.

IIIª. Generación Neoclásica: La componen los nacidos de 1785 a 1799.

2.- Momento Romántico: Comprende a los poetas nacidos de 1800 a 1844

Iª. Generación Romántica: La componen los nacidos de 1800 a 1814.

IIª Generación Romántica: La componen los nacidos de 1815 a 1829.

IIIª. Generación Romántica: La componen los nacidos de 1830 a 1844.

En esta generación aparece la voz poética femenina. Pertenece a esta generación:

2.1.- Amelia Denis de Icaza. (1836-1911.

2.2.- María Funck Fernández. (1841 1904.

3.- Momento Moderno: Comprende a los poetas nacidos de 1845 a 1889.

Modernismo. Momento Naturalista, según Cedomil Goic

Iª. Generación del Momento Moderno: La componen los nacidos de 1845 a 1859.

IIª. Generación del Momento Moderno: La componen los nacidos de 1860 a 1874. Pertenece a esta Generación:

3.1.- Nicolle Garay. (septiembre de 1873 -junio de 1928)

IIIª. Generación del Momento Moderno. Post-Modernista o Mundonovista. Coincide con el punto inicial de la Iª. Generación de la República, según Rodrigo Miró Grimaldo, está compuesta por los nacidos de 1875 a 1889. Tendrían entre 18 y 11 años al darse la separación de Colombia y pertenece a esta Generación:

3.2.- Sofía Fábrega de López. (Santiago, Veraguas, julio, 1880)

3.3.- Zoraida Díaz. (marzo, 1881- junio, 1948)

3.4.- Angélica Salvat. (junio, 1886-...?)

3.5.- Ida Belli. (David, Chiriquí...?)

3.6.- María J. Alvarado. (Las Palmas, Veraguas)

3.7.- Concepción de Bech. (España)

3.8.- Martina Andrión de Coparropa. (Penonomé, Coclé, 1907)

3.9.- Hilda De Espinosa. Se tiene muy pocas información.

3.10.- Eloísa Sandoval. Se tiene muy pocas información.

3.11.- Gertrudis Carcheri de Butler. Se tiene muy pocas información.

3.12.- María Magdalena Briceño de Icaza. (mayo, 1888 - octubre, 1979)

4.- Momento de Vanguardia: Comprende a los nacidos de 1890 a 1934.

Iª. Generación de Vanguardia. La componen los nacidos de 1890 a 1904. IIª. Generación de la República, según R. Miró G y pertenece a esta generación:

4.1.- María Olimpia De Obaldía. (septiembre, 1891)

4.2.- Manuela Sierra. (Santiago de Veraguas, octubre, 1892- mayo, 1911)

4.3.- Beatriz Miranda de Cabal. (Dolega, Chiriquí, julio, 1894)

4.4.- Ofelia Hooper. (Las Minas, Provincia de Herrera, 1900 ...?)

4.5.- Manuela Perigault. (Panamá, octubre, 1902-...?)

4.6.- Ana Isabel Illueca. (Panamá, 1905)

IIª. Generación de Vanguardia. Comprende a los nacidos de 1905 a 1919.

4.7.- Graciela Moscote de Cantoral. (Octubre, 1905- abril, 1961)

4.8.- Hersilia Ramos de Argote. (Aguadulce, Coclé, abril, 1910)

IIIª. Generación de la República , según MIRÓ G., y pertenecen a esta generación:

4.9.- Teresa López de Vallarino. (Panamá, 1911)

4.10.- Dora Pérez de Zárate «Eda Nela». (Panamá, 1912)

4.11.- Rosa Elvira Alvarez. (David, Chiriquí, 1915 - California, EUA, enero, 1997)

4.12.- Ester María Osses. (David, Chiriquí, 1916-Venezuela, septiembre de 1990)

4.13.- Beatriz Spieguel de Viquez. (Marzo, 1919-marzo, 1990)

4.14.- Stella Sierra. (Aguadulce, Coclé, julio de 1919-1997)

4.15.- Gema Endara de Quintero. (Panamá, 1920)

IIIª. Generación del Momento de Vanguardia. Comprende a los nacidos de 1920 a 1934.

Vanguardistas y Post-Vanguardistas. Pertenecen a esta generación:

4.16.- Graziella Díez de Marichal. (Panamá, febrero, 1920)

4.17.- Matilde Real de González. David, Chiriquí, 1926)

4.18.- Zydia Candanedo de Zúñiga. (David, Chiriquí, 1926)

4.19.- Elsie Alvarado de Ricord. (David, Chiriquí, en 1928)

4.20.- Estela Herbruher. (Panamá, diciembre, 1929)

4.21.- Diana Morán. (Panamá, 1932- México, febrero, 1987)

4.22.- Ligia Alcázar. (Costa Rica, Premio Miró de Poesía 1968-1969)

4.23.- Doris Herbruher. (Panamá, agosto, 1934)

4.24.- Milvia Arbaiza. (Boquete, Chiriquí, 1934)

5.- La Post-Vanguardia . Nomenclatura establecida por R. Miro Grimaldo. Comprende a los poetas nacidos de 1935 a 1949.

Iª. Generación de la Post-Vanguardia. La componen los poetas nacidos de 1935-1979. Pertenecen a esta generación:

5.1.- Moravia Ochoa López. (Panamá, 1939)

5.2.- Bertalicia Peralta. (Panamá, 1940)

5.3.- Bessy Reina. (Cuba, 1941)

5.4.- Mireya Hernández. (Panamá,1942)

5.5.- Giovanna Benedetti. (Panamá, septiembre, 1949)

IIª. Generación de la Post-Vanguardia. La componen los nacidos de 1950 a 1964. Pertenecen a esta generación:

5.6.- Luz Lescure. (Chiriquí, 1951)

5.7.- Virginia Fábrega. (Panamá, 1953)

5.8.- Viviane Nathan. (Montevideo, Uruguay, 1953)

5.9.- Gloria Young. (Panamá, 1953)

5.10.- Donna Petrocelli de Him. (Santiago, Veraguas, abril, 1953)

5.11.- Ernestina Rojas. (Panamá, abril, 1956)

5.12.- Méreci Morales. (Natá, Coclé, junio 1956)

5.13.- Julia Regales de Wolfschoon. (David, Chiriquí, julio 1955)

5.14.- Consuelo Tomás Fitzgerald. (Bocas del Toro, agosto 1957)

5.15.- Mariafeli [María Felicidad] Domínguez. (Pesé, Herrera, junio 1960.)

IIIª. Generación de la Post- Vanguardia. La componen los nacidos de 1965 a 1979.

5.16.- Indira Moreno. (Colón, septiembre, 1969)

5.17.- Eira Harbar. (Bocas del Toro, agosto, 1972.)

5.18.- Ana Lucía Vlieg Quintero. (Panamá, febrero, 1979.)

 

Después de un estudio detallado sobre aspectos de la poesía femenina panameña, se pueden proponer las siguientes conclusiones:

1.- La poesía femenina panameña es una expresión poética que existe en toda propiedad, desde el momento en que surge la primera voz poética femenina registrada oficialmente: Doña Amelia Denis de Icaza. En esta poesía femenina se expresan los sentimientos íntimos y esenciales de la naturaleza femenina, los cuales sirven para establecer sus parámetros especialísimos.

2.- La Poesía Femenina presenta características tales como:

2.1.- Es eminentemente femenina y ello significa que expresa los sentimientos, opiniones, triunfos, fracasos, inquietudes, nostalgias, carencias, recuerdos, capacidades o incapacidades psicológicas y sociológicas, desde el punto de vista particular e íntimo de la mujer.

3.- Destaca a través de la poesía el universo existencial femenino compuesto por: El deseo de proteger, la necesidad de ser útil, la relación con la alimentación de los más jóvenes y la necesidad de proveer seguridad, la vida interior y los afectos. Predomina un universo cerrado y propio, caracterizado por la dependencia emocional y amorosa de los seres queridos. Lo existencial en las autoras les permite la trascendencia, el ir más allá de lo temporal y de lo material.

4.- Es coherente por su forma y sus contenidos, a los períodos estilísticos a los que pertenece y, en algunos casos, con audacia, se aleja de los cánones poéticos pre-establecidos en búsqueda de innovaciones expresivas.

5.- Los contenidos que transmite involucran elementos históricos, sociales y políticos de la realidad circundante. Es una poesía que no está aislada de la vida cotidiana y que incorpora la realidad inmediata como material poético válido.

6.- Existe una semejanza entre la poesía femenina y la masculina panameña que se da casi exclusivamente en nuestro terruño. En ambas se observan sentimientos de un gran contenido humano y solidario que buscan solucionar los problemas en los que se haya envuelta la sociedad, a través de una poesía que es al mismo tiempo, crítica, reflexiva y sensible.

7.- Demuestra una temprana preocupación por los temas ecológicos y la recreación en la exuberancia regional: la vegetación, el mar, el sol, la intensidad de los colores y los poderes de la naturaleza; como resultado de vivir con la piel y los sentidos en permanente contacto con los elementos.

8.- Revelan las preocupaciones de las autoras relacionadas con las luchas políticas y sociales a las que su pueblo se ha visto enfrentado. Como en un cuadro descriptivo, aparecen las luchas sociales como forma de estremecer a la sociedad y hacerle llamados de conciencia. Denuncias de las injusticias sociales, de los grandes temas históricos y actuales de la sociedad que nos alberga. Resalta los sufrimientos relacionados con la ruta internacional, la identidad nacional, la independencia político-económica, la condición femenina, el racismo y las clases sociales.

9.- El enfrentarse con realidades concretas, les impulsa a adoptar posturas personales decisivas relacionadas con su espíritu crítico. La obra rezuma amor por su tierra natal y su pasado legendario, de cuyo recuerdo y conservación se sienten custodias, pues la identificación con la realidad las llevan a definir su destino personal como parte del destino histórico colectivo.

10.- En algunas, el pensamiento religioso y una formación piadosa profunda las conducen a una posición cristiana católica frente a la realidad, que podría definirse como un procedimiento de participación social y política organizada, en el cual la fe convive con el optimismo y la esperanza.

La preocupación por el hombre colectivo es sobre todo un pretexto para plantear problemas existenciales más profundos sobre el hombre universal. En la obra poética surge la imagen protectora de la mujer, la necesidad de mirar por el cuidado de los demás, las funciones femeninas de la familia como conjunto solidario de la existencia humana, la oferta de consuelo y alivio en los momentos dolorosos de la vida y la llamada analítica sobre la responsabilidad colectiva en la construcción de una sociedad más generosamente humana.

Los poemarios ofrecen extraordinarios retratos de un mundo condenado a la descomposición. ¿Por quién? Por sí mismo, por los demás...

En esta obra poética, la solidaridad, la hermandad, la necesidad de ser protegido, el amor filial, la necesidad de calmar el dolor, de ayudar, de incorporarse a los otros, de erguirse uno mismo, desempeñan el papel de protagonista; pues, revelan instintos femeninos más allá del ensimismamiento tradicional. Alimentar, cuidar, curar heridas, proveer ambiente de hogar y proteger la vida. La poesía femenina panameña es, en suma, una visión de los problemas y de las tareas inmediatas de reconstrucción espiritual y del mundo material circundante. Casi podríamos decir de ella: "Pide tú, que canto yo".

Esta fe en el lenguaje poético como lenguaje universal liberador, totalizador, aparece en Si llegara el día de Visiones de Luz, Graziella Díez de Marichal (1920)

Yo quisiera poder escribir unos versos / que fueran cual agua, cristalinos y tersos / que colmaran el alma de infinitas ternuras / y calmar pudieran todas las amargura. Que fueran musicales como trinos de ave / y tuvieran el ritmo de todos los cantares; / que el ámbito abarcaran de todo el universo / e implorar pudieran la paz en cada verso.

Yo quisiera que fueran soñadores y tiernos / con la calma infinita de los blancos inviernos; / transparentes y diáfanos como luz del día, / y que expresar pudieran las esperanzas mías.

Todas mis añoranzas, todas mis ilusiones, / ansias que oculta mi alma en sus rincones. / Cuánto alivio y qué paz sentiría / si pudiera estos versos escribir algún día.

La opinión patriótica de la mujer surge temprano como puede verse una muestra del material de Amelia Denís (1836)

Tus pájaros me dieron sus canciones; / con sus notas dulcísimas canté / y mis sueños de amor, mis ilusiones, / a tu brisa y tus árboles confié. (...)

¿Qué se hizo tu Chorrillo? ¿su corriente / al pisarla un extraño se secó? / su cristalina, bienechora fuente, / en el abismo del no ser se hundió.

Centinela avanzado, por tu duelo / lleva mi lira un lazo de crespón; / tu ángel custodio remontose al cielo / ya no eres mío idolatrado Ancón. Al Cerro Ancón de "El Heraldo del Istmo" de 30 de marzo de 1906.

La lírida reafirma el sacrificio para la identidad, para el ser y el no ser nacional, que involucran las aventuras impuestas por el servicio de la ruta internacional. En cuanto a los héroes trágicos de la independencia dice en A la muerte de Victoriano Lorenzo (1903):

Atado. y ¿para qué? si es una víctima / que paso a paso a su calvario va / lo lleva hasta el banquillo la república / y con ella en el alma a morir va. (...) /

Y después, a la sombras del crepúsculo / en un lago de sangre el corazón; Y el pueblo se aleja del patíbulo murmurando una horrible maldición.

El poema que debió ser muy conflictivo en su contexto histórico. Refleja largos conflictos interiores en la nación, como resultado del anacronismo de las instituciones administrativas colombianas. Tiempo después, alguien trataría de convencernos -se harían chistes populares- con la especie de que en los incidentes de la separación de Colombia solamente habrían muerto "un chino y un burro".

En Amelia Denis; la condición de la mujer aparece en El Crimen Social.

"Mis padres me lo ordenan" me dice cabizbaja / "Por más que les suplico no quieren convenir" / "Me dicen que renucie tu amor y mi esperanza" / "Para casarme pronto con el banquero Luis". (...) No más oculta quede la sórdida bajeza / con que pretendes, mundo, mi corazón cambiar / ¡Mi crimen tiene un nombre, se llama "La Pobreza" / Y, oh mundo! ese delito no sabes perdonar.

Amelia Denis no es excepción, en Sofía Fábrega de López (1880), la Patria, la Familia y el Hogar son los temas que han hecho vibrar su noble corazón femenino. Poema La Patria.

La Patria es el terruño bendecido / donde vimos la luz al despertar, / do recibimos los primeros besos / de aquel ángel hermoso tutelar.

Con el modernismo de Nicolasa de las Mercedes Garay Díaz, Nicolle Garay, (1873-1928), se hace énfasis en recreaciones impresionista de los sentidos, se muestra el paisaje presentado mediante chispazos de luz, sombras y colores.

Lenta cubre el poniente gasa umbría / que apaga de la luz el postrer brillo, / llena el valle el perfume del manglillo; / huele, al entrar al bosque, la curía.

Torna al corral en busca de su cría / la vaca; el son monótono del grillo / vibra, como un violín, en el sencillo/ concento de la tarde en agonía.

Recalca la apelación a los sentidos en el atardecer del paisaje, el descenso de las nubes, de lo visual, lo olfativo, los matices de las sombras y los sonidos.

De María Olimpia De Obaldía. (1891), Elsie Alvarado de Ricord dice lo siguiente: "Su poesía es sencilla y natural. Madre y esposa ejemplar, dueña de su oficio, pues conoce el secreto del arte poético. Su canto es reflejo claro de una sensibilidad esencialmente femenina que viene desde la raíz, infundiendo belleza a cada nota." De su obra Orquídeas transcribimos el poema titulado

Lactancia.

A mi lado te miro y con deleite / aspiro de tu carne la fragancia: / me pareces un ramo de claveles / entre una profusión de rosas blancas...

Al sentir el contacto de tus labios / cuando mimosos el pezón oprimen, / sueño que son las alas de un querube / que, rozando mis senos, los bendice

En la onda láctea que a tu boca llega / continúa brindándote mi savia / donde se mezclan con mi amor de madre, mis supremos anhelos y esperanzas. / Y aromada y sutil como el incienso / va esta plegaria de mi pecho al Cielo. Orquídeas [1926]

Mª Olimpia, igualmente, denuncia la condición de la mujer indígena, semiesclava o esclava total, en una sociedad que la somete a todo tipo de maltratos y vejaciones; sin que una voz de reclamo se levante, excepto la de la literatura.

Ñatore may. (Muy bien)

"-¿Comuniyó?"-(*) Pregunto a la india macilenta / que en pos de su hombre adusto marcha con lento andar / "-ñatore may"- Contesta, sin levantar los ojos / tan sólo mira el polvo remedo de su faz.

"Ñatore", y la doblega la mochila a la espalda / y la agobia la curva de su misión fatal / y su hijo, cuando nazca, acaso muera inerme / pues sólo puede darle el jugo maternal (...) La leche, macerada con golpes del marido... (*) ¿Cómo estás?

Matilde Real de González, en su poema Madre Campesina canta a otra versión de la madre, desde una perspectiva de igual intensidad en términos de clase social.

La he visto amanecer en los manglares / en busca de la concha enlutada, / también por las sabanas calcinadas / segando arroz, con golpes regulares la vi encorvarse bajo las brazadas / de leña seca, allende los palmares; / La vi trazar los signos seculares/ con manos fuertes por el sol doradas

La vi peinar la negra cabellera / del hijo triste que el destino afina / para el rudo camino que le espera

Duro es el pan donde el dolor domina: / tan sólo es fresco y claro en la pradera / el amor de la madre campesina. Tres Poemas [Pliego, 1969].

Con la Stella Sierra (1919-1997) de Sinfonía jubilosa en doce sonetos llega el momento de resaltar la audacia de los sentidos. El poemario, Primer Premio Miró de Poesía (1944), está dedicado a la exaltación de los sentidos, al triunfo de Eros, como fuerza totalizadora.

¡Cumbre de la delicia, goce ardiente! / Ni es eterno, ni frágil: mediodía, / de la virgen que sueña y se extasía / con el amor lejano e inocente.

Hora de la inquietud, placer vehemente / de la carne. La rosa es alegría: / ¡Desnuda, casta, ebria de armonía, / inviolada de forma y accidente...!

¡Plenitud de gozar, fulgor de llama, / clima de cuerpo y alma en que se ama / el instante fugaz, dulce y profundo...!

Amor y goce, amor delicia pura... / ¡El aire, el sol, el pájaro, la altura / y el corazón, se funden con el mundo...!

En Elsie Alvarado de Ricord (1928) la sensibilidad amorosa compite de igual a igual con la inteligencia más exquisita y con los temas fundamentales del tiempo, la muerte, y la ausencia.

Llama de luz y sangre, en donde estés, escucha; / clausuraré las rutas de la sombra y el viento, / para guardar un eco de tu bondad ilímite / y para no perderte mientras viva.

Llama de luz y sangre

No es de humo la vida

No eres sólo el ardor con que florezco / en tránsito perenne hacia el vacío. / Lo mismo que una lágrima / brotas de las entrañas, / y decantado por los tejidos del espíritu / afluyes a los ojos, / transformas el paisaje, / y en los labios te frustas en un descenso amargo. Pasajeros en tránsito (1966)

Como excelentes ejemplos actuales de poesía erótica femenina, resultante de esta nueva libertad expresiva se pueden mencionar Hotel, de Gloria Young, El cuarto Edén, de C. Tomás y Añoranza Animal de L. Lescures.

La lucha generacional y la angustia sociológica germinan en los versos de las autoras de la generación de 1958, así llamada por las reivindicaciones políticas ocurridas en ese año. Con esta generación memorable, se abre una libertad expresiva novedosa para América Latina. La mujer discute, con las herramientas de la poesía y sin tapujos, sus más desgarradores conflictos interiores. Veamos a Diana Morán (1932-1987)

Mi buena madre, madera de inviernos.

Mi madre / quería encontrar en la página social / una fotografía de su hija / con las damas grises / o el club de esposas de los señores mal de la clase / bien / tomando un cocktail / rifando cadillacs en los festivales de Cruz Roja. / (...) pero mi madre, quilla salobre carcomida de arenas, / quería / que el grito y la pancarta terminaran en su temblor / de vieja; / y se hizo una hija Mandrake (*) / que con el verso de mágica varita / sacara conejos, girasoles y palomas de incienso de los / hombre rotos y los niños huérfanos. /

(*) Personajes clásico de tiras cómicas especie de mago y detective justiciero.

Bertalicia Peralta nos mostraría aún más las distancias generacionales en estos momentos de ruptura con los moldes establecidos que caracterizarían la vida y los años juvenil durante los 60 y 70:

Cuando seas mayor, padre.
Bertalicia Peralta
(1940)

Cuando seas mayor, padre/ y entiendas/ que las cosas son así de sencillas:/ uno nace lleno de alegría/ y vive hasta los siete años con ella (...) pero padre, cuando sea mayor / comprenderás cuando llega la época de la desnudez / cuando no se tiene con qué cubrirse/ y uno se da cuenta que las lecciones/ de la escuela no le han servido de mucho / y que uno es más triste que un caracol abandonado / por el mar / y que uno es más solitario que el árbol primero que / quedó sin hojas

Milvia Arbaiza, Moravia Ochoa López, Bessy Reina, Mireya Hernández y más... completarán el cuadro de irreverentes e iconoclastas, de no creyentes en los dogmas oficiales de la vida doméstica tradicional ni de la vida política. Y pagarán de manera muy entusiasta el alto precio del dolor a cambio del fuego de Prometeo y de las verdades de Pandora. Se lo jugaron todo, fueron verdaderamente capaces de vivir “a todo riesgo.”(Elsie) Las que llegamos después, y me anoto en estas, fuimos libres gracias a ellas.

Sólo viajeros en la noche. / Solos. / Con los helados vientos / por invisibles golpes / esparcidos. / Heridos de muerte. / Atormentados, / insensatos los sentidos. / errantes. / Sólo viajeros. / Solos.

Sobre lo gratuito
[Poema al cuerpo desentendido] Milvia Arbaiza (1934)

Con el paso del tiempo y una total posesión de la lengua, Giovanna Benedetti (1949), de profunda sensibilidad mística, comprobará una vez más, el predominio del tiempo circular en la historia de la nación, los ineluctables determinismos históricos y económicos a los cuales una geografía inverosímil nos ha condenado, en medio de los cuales hemos logrado construir una nación moderna. En el estado de ánimo post-invasión de 1989, Camino de más allá (1992) nos dice:

"Panamá quedó condenada a no ser otra cosa /que tierra de paso: camino de más allá". Licenciado Antonio de Salazar, Oidor de la Audiencia de Panamá, en Carta Relación al Rey, 14 de junio de 1589.

1519-1671.

Vieja y rica ciudad de Panamá / puerto de carga y descarga / plaza de tránsito del "Camino / Real" / Ciudad de recuas interminables / de mulas que pasan con sus cascabeles / corcoveando/ galopando / pateando / rebuznando y / defecando sobre / los adoquines /Panamá, camino de más allá...

Ciudad trashumante de más y de más / ciudad de más plata / ciudad de más perlas / ciudad de más curas de más / gobernadores / ciudad de más esclavos / y de más grilletes y de más / cadenas / y de más rosarios y de más monjas / y de más niños y de más clavicordios y más / prostitutas y más esmeraldas y más / adargas y mas pavesinas y más piratas / y más enaguas

y más miriñaques y más / gatos y más perros y más fragancias y / más leguleyos y más matones y más / castañuelas y más toros y más espejuelos / y más Biblias y más tahúres y más sedas / y más mármoles y más asesinos y más / tabaco y más contrabandistas y más / soldados y más obispos y más virreyes y / virreinas / luciendo en el cogote los / penachos de sus lujos gananciales / Panamá, camino de más allá...

1589, No había otra ciudad en América, norte o sur, que se le comparara, y ya Panamá había vivido todo lo que se podía vivir para la época.

El poderoso estro de Giovanna funciona tanto para la épica de la patria como para lo intimo y callado:

Pausa Hueca

“Vigilas desde este cuarto donde la sombra temible es la tuya.” Alejandra Pizarnik

De nuevo vuelvo/ al pecho, a la/ Madrugada exacta,/ como plazo/ cumplido, como/ Rabia seca y vieja,/ a la manera/ interina de una/ campana de iglesia. (...) preguntándole por / mi salud a los / sillones de / mimbre,/ ocultándome / hasta de mi/ hígado, sin forma, / desalmada/ panoplia de / trastos viejos.

También reflexiona sobre los traumáticos hechos del 89 Luz Lescure (1951) en Peces y mariposas (1991)

Yo vengo de ese pequeño país / envuelto en mares y rocas solitarias / país de aves que regresan del sol / y caracoles engendrados por el viento / donde las palmeras hablan a las noches de luna / y la verdad no existe.

Pequeño país, / donde el poema sobrevive como rana / en medio del pantano insensible de los dólares (...)

País casi isla convertido en camino / de oro, dólares y cheques / que embotan la mente cotidiana, / país de tambores silenciosos / que acompañan el lento atardecer / y de rones fríos que calientan las caderas / para olvidar la humillación de siglos / incrustada en el alma.

Pero a pesar de todos los pesares y los dolores, es necesario recuperar el aliento con que siempre hemos construido el futuro, seguir adelante, desear la vida y amarla; por ello Consuelo Tomás nos recalca que la vida es bella incluso en sus momentos más humildes.

Historia de terror.

Un fantasma cayó dentro de mi sopa. / muerto de la risa flota y se dilata./ Desde el fondo me mira / entre estrellitas y blanduras / entre turbias materias y químicos paisajes. / Baila y se divierte, / se burla de mi hambre / con su ritmo acompasado. / ¿Qué hace este fantasma aquí /

contra toda lógica, posponiéndome el acto? / Haciendo esperar a la cuchara / detenida en el aire como un arma desviada de su ruta infalible / en busca de mi boca./ ¡Vete fantasma! / o me veré obligada / a beberme un alma. /

El humor tierno de la escena cubre las amarguras y crueldades de la pobreza. Con intención lúdica, la autora muestra la realidad de un humilde plato de sopa. Es una de las comidas más populares. Es la sopa de “paquete”, improvisada de tiempo y recursos, porque las mejores son las naturales de esta tierra, las cargadas de verduras y culantro, mezcla de dule masi y potajes europeos. En la sopa de marras, se ha echado un huevito que parece un fantasma burlón y divertido; porque en este trópico, la vida se alimenta a ella misma y no se da por vencida fácilmente. Muchas Gracias.

 

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© Delia I. Cortés Márquez 2005
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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