Espéculo

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Angélica Santa Olaya

El lado oscuro del espejo

  

 

Breve apreciación regresiva
Obed González

A través de los ejes de la vida moderna el poder por lo material acrecienta y la inventiva se concretiza en realizar artefactos para la comodidad de los humanos. Así mismo la complejidad en la visión de nuestra generación se distorsiona y da por hecho que lo que vale es lo que se compra. Colocamos en la balanza lo físico sobre lo cualitativo, el interés sobre el amor, los cuerpos sobre los sentimientos y la razón por la imaginación.
Leopoldo González

Angélica Santa Olaya con “El lado oscuro del espejo” da una enseñanza y recordatorio de lo valioso de la imaginación; el amor, las cualidades y los sentimientos. Con este libro de autenticidad completa intenta volver a encontrar una forma de pensar sintiendo, abolida por los sombrereros locos de las mafias literarias.

En un estado de mágica esquizofrenia Angélica entra a su niñez en la cual voces futuras le predicen su destino. La catarsis que presenta en el poemario manifiesta una empresa de verdad austera, trágica, amatoria, quizá imposible. Con un lenguaje sin muros propone la pesadilla de un mundo enfermo que no admite su enfermedad; pero también su ilusión personal donde el destino tiene la última palabra.

En la primera parte del libro Santa Olaya le devuelve al mundo aquello de lo que no quiere saber nada; auténtico gesto de quien es honesta consigo misma. Con un lenguaje de alma y signos negros logra hacernos cómplices de ese universo el cual todos sabemos que existe; pero que pocos nos atrevemos a contar, esos microcosmos que todos llevamos dentro y que guardamos como algo sagrado que sólo conocerán los gusanos. Con este poemario nos refleja y nos zarandea frente al espejo, frente a ese lado oscuro que no queremos reconocer, esas que aunque parecen insignificancias de niñez nos marcan para toda nuestra existencia.

Frente a “El lado oscuro del espejo” podemos visualizar la búsqueda del lenguaje y su narrativa de signos, de imagen, de símbolo, de representación, de sentido. Con la intención de dirigir su vista a la cuestión de lo real de las cosas pero con un sentido metafórico: El indudable valor de la imaginación asentada en la Tierra.

La búsqueda del lenguaje y sus representaciones enriquece la escritura de Angélica, es un reflejo de los objetos; de las situaciones y acciones con un hilo conductor inusual devenido por el inconsciente.

El libro es un trabajo experimental muy bien pensado que me remite a un libro leído por mí hace unos días: “El libro del placer o el deleite por Malke Arnaki” de Roberto Luviano, porque en los dos encuentro esa ansiedad por experimentar con lo vivido y la fantasía con la intención de encontrar formas diferentes para conseguir contar su historia y crear su propio lenguaje. Tal vez estos dos autores entre otros pocos más sean de los poetas experimentales más necios en esta línea.

En la segunda parte su búsqueda la lleva a puntos en el tiempo donde el amor; la pasión, la tragedia y el erotismo son lenguajes de acercamiento a la vida, como un momento original que no se ha perdido. En el encuentro con su lenguaje la autora ejerce un engarce de palabras como un modo de percibir lo real y de expresarlo por medio de la fantasía de Lewis Carrol al igual que en la primera parte pero aquí el tiempo de su cuerpo no es más que un cuerpo herido por los símbolos. Aquí es donde su escritura se convierte en una especia de glosolalia fantástica.

El pensamiento de la escritora se fija en algún lugar, no importa dónde; su pensamiento abandona todos los escalones del poema y su inconsciente materializa palabras; forma versos, direcciones interiores de su ser, reacciones y los encamina para que habiten “El lado oscuro del espejo”.

El libro es una especie de diario donde las regresiones a su niñez y su adultez se ven reflejadas a través del lado oscuro del espejo, ese que se convierte en un laberinto cuando intentamos vernos en él. En fin, podría escribir más con relación al escrito de Angélica Santa Olaya pero son muchas emociones las que habitan dentro del lado oscuro de mi espejo y prefiero dejar la pluma antes de que me suelte a escribir más inconscientes palabras.

 

Angélica Santa Olaya México, D.F. Maestra de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Estudia la Maestría de Investigación en Historia y Etnohistoria.

 

Obed González, México, D.F. Maestro del Instituto Politécnico Nacional, egresado de la Escuela de Escritores de SOGEM. Obtuvo el Segundo Lugar Internacional en el “Primer Concurso Interdisciplinario de Arte 2007” en Argentina en el género de ensayo con el estudio: “La nota roja y policíaca en el Cine Mexicano: Estudio sociológico de 100 años de Cine Nacional”. Y obtuvo Mención Honorífica en el “Primer Concurso Mundial de Poesía Erótica 2007” en Perú. Escribe artículos literarios, periodísticos y pedagógicos para revistas de México, Perú, Argentina y España.

 

© Obed González 2008

Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

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Espéculo. Revista de estudios literarios
(Universidad Complutense de Madrid) 2008